Climbing Humans se presenta con «Until The End»

Desde Ontinyent nos llega el videoclip «Until The End» como canción de presentación de Climbing Humans. La banda está formada por Omar, Moisés, Iván, Ramón y Nacht que nos prometen más sorpresas para este 2020.

Los valencianos son practicantes de un personal metalcore que más adelante desglosará nuestro colaborador David Naves y que podemos escuchar a continuación:

Audio mezclado y masterizado por Marco Papiz, el vídeo es obra de LumberJam. «Until The End» es una canción enérgica y motivadora con frases como «You are not alone in this way» o » We will be together until the end«. Letras dedicadas a la gente a los que la cuarentena les ha marcado un antes y un después en su vida, dándoles un mensaje de esperanza y motivación.

Estrenado el pasado 23 de julio y habiendo levantado cierta expectación en el mundillo, nos llega el primer single de Climbing Humans, un pequeño paso, pero un paso al fin y al cabo, cara a establecer su pequeño espacio dentro de la escena peninsular. Ellos son Omar (voces), Ramón y Nacho (guitarras), Iván (batería) y Moisés (bajo). La banda tiene previsto entrar a grabar su Ep debut en cuanto los azares derivados de la pandemia se lo permitan y, entre tanto, nos entregan este primer single “Until The End”.

En sus redes se autodefinen como metalcore y de eso hay mucho en el single. Pero todo el corte lleva aparejado un entramado guitarrero más cercano al death melódico cuya cadencia lleva atascada en mi cabeza varios días. Dispone buen sonido para las circunstancias en que ha sido engendrado y su escritura resulta estar a la altura. Uno, perro viejo ya, disfruta más con las estrofas más alegres, también con el estribillo. Bien adornado y hasta cierto punto grandilocuente, por cierto. Con la parte pesada no vibro igual, pero de todas formas, me parece un tema bien equilibrado en particular y una forma más que digna de sentar sus reales y presentarse al gran público en general.

Decía Lao-Tse que “un viaje de mil millas comienza con un primer paso” y el que han emprendido los chicos de Climbing Humans sirve, al menos, para mantenernos ojo avizor hasta que llegue a nuestras manos un futuro Ep o, no digamos ya, un disco largo. Mientras tanto queda darle unas cuantas vueltas a este “Until The End”, ponerse la mascarilla y guardar las debidas normas de distanciamiento social. No vayan a confinarnos de nuevo y nos quedemos sin Ep de Climbing Humans, sin conciertos, sin festivales, sin vida y sin nada.

Texto: David Naves

Reseña: Kryptos «Afterburner» (AFM Records 2019)

Desde que traje a estas líneas a los bangladesíes Nawabs Of Destruction que no reseñaba nada tan exótico. Los thrashers de Bangalore (India) Kryptos llegan a esta página con el que es ya su quinto disco largo, editado en junio del pasado 2019 por AFM Records y más tarde en diciembre por el sello carioca Marquee Records. La banda mantiene un line-up estable desde hace años compuesto por Nolan Lewis (guitarra y voz), Ganesh K. (bajo y voz) y Rohit Chaturvedi (guitarra solista). Para completar las grabaciones de este “Afterburner” contaron con Deepak Raghu a la batería y Manaswi Gundi metiendo algunas voces. De grabarlo se encargó Sukruth Mallesh mientras que Anupam Roy corrió con las mezclas y su posterior masterización. Finalmente, el arte del álbum se encargó a Bill Hauser, que ha trabajado para ilustres como Hirax o Toxic Holocaust entre otros.

Sus cuatro obras previas han salido bajo tres enseñas distintas. El debut “Spiral Ascent” (2004) con el ya desaparecido Clandestine Musick, “The Ark of Gemini” (2008) con Old School Metal Records, “The Coils of Apollyon” (2012) bajo Iron Fist Records y “Burn Up the Night” (2016) ya con AFM. Como apunte último antes de entrar en materia, añadir que en 2013 se convirtieron en la primera formación de su país en aparecer en el Wacken Open Air.

Si la portada del disco o la imagen de la banda en las fotos promocionales no engañan, su música tampoco lo hace. La inicial “Afterburner” pronto se convierte en una alegoría del heavy metal más primigenio con esa producción a lo primeros Metallica y un riff cabalgante de los de toda la vida. Esos ecos del pasado no deslucen una producción por lo demás bastante clara y diáfana. Las baterías, pese a haber sido grabadas al margen del trío original, empastan bien con la mezcla final en ritmo y pegada. El solo que corona la parte central de este primer corte pasa por ser lo más notable del tema título.

Cold Blood” rebaja un tanto la intensidad inicial y se eleva evocando al clasicismo más elemental. Tiene guitarras dobladas de puro aroma maidenesco, un riff sin muchas complicaciones y sobre todo ello esa voz entre Udo Dirkschneider y Bobby «Blitz» de Nolan Lewis. Es cierto que resulta muy básica en lo estructural, pero disfrutable de todas formas. Por ahí va en cuanto al riff principal “Dead of Night”, elevando el cronómetro por encima de los cinco minutos y destacando de nuevo gracias a las buenas melodías de guitarra que incorpora durante buena parte de su desarrollo. De nuevo un apañao solo de guitarra adornando el puente central y de ahí al final una pizca más de velocidad, sin mucha sorpresa. Nolan Lewis declama enrabietado en la marcial y machacona “Red Dawn” una letra sobre invasiones provenientes de universos lejanas. En lo musical resulta un trasunto de los primeros Accept con algún leve toque de Black Sabbath y Iron Maiden.

On The Run” viene lastrada no tanto por ese riff martilleado sin descanso, que también, como por la linealidad que despliega. Tiene sí, al igual que otros cortes del disco, una buena carga de buenas melodías, así como algún que otro up-tempo en su tercio final, pero termina resultando una de las entregas más planas de todo el trabajo. “The Crimson Queen” eleva el tono gracias a un riff más trabajado, una estructura más diversa y una línea vocal más variada. El puente central vuelve a alojar el acostumbrado despliegue de Chaturvedi en su faceta solista y de ahí al final se conduce de forma menos lineal que algunas de sus predecesoras. “Mach Speed Running” entrega uno de mis riffs favoritos de todo el disco. Sí, resulta nuevamente básica en lo estructural y elemental en lo rítmico, pero no puedo decir que me aburra del todo. La final “Into the Wind” se va por encima de los seis minutos y por el camino deja uno de los pocos pasajes tranquilos del disco, que de todas formas, no dura demasiado. Pronto irrumpe otro riff machacón y persistente alternado con guitarras dobladas en un cierre menos cromático de lo esperado dada su duración.

A veces catalogados de thrash metal, lo cierto es que aunque este rezume por algún que otro poro de estas ocho canciones, Kryptos están más cerca de los Accept más clásicos y machacones que del proto-black acelerado de Venom o Slayer. Por mi parte me cuesta encontrarle riffs memorables a este “Afterburner”. Está bien honrar a los clásicos, pero hacerlo con la evidente linealidad con que lo hacen estas canciones puede acabar volviéndose en tu contra como un boomerang envenenado del tedio más absoluto. Y es una pena porque hay buenas melodías por ahí y la voz de Nolan Lewis tiene la personalidad suficiente como para elevarse por encima de la pobreza compositiva que ha demostrado la banda aquí. Una entrega a recomendar solo para degustadores de la escuela ochentera.

Texto: David Pérez Naves

Eco: Portada y «teaser» del próximo disco

La formación gallega ECO desvela la portada y el «teaser» de su esperado nuevo disco «Los Años Del Silencio«, que verá la luz tras la campaña de crowdfunding en Verkami que finaliza en los próximos días.

Con nueva formación y auspiciados por Duque Producciones, los gallegos han contado para el artwork del álbum con el estudio gráfico Artefacto Bilbao, como ya hicieron en su álbum debut allá por el 2007. Con la producción de Manuel Ramil, teclista de Avalanch, Warcry y Sauze, verá la luz su segundo álbum de estudio bajo el título a través de crowdfunding y contará con una recompensa limitada a 200 copias que incluye su álbum debut “Réplica“. A continuación podemos escuchar un pequeño adelanto del nuevo trabajo en forma de «teaser«.

Reseña: Pile Of Priests «Pile Of Priests (Extreme Metal Music 2020)

Death thrash con ocasionales engarces progresivos el que nos proponen los chicos de Pile of Priests. La banda, radicada en Denver (Colorado, Estados Unidos) se compone a día de hoy de Patrick Leyn (bajo), Evan Salvador (guitarras, voz) y Evan Knight (batería). Tras debutar en 2011 con el EP “Unholy Death” no sería hasta cuatro años más tarde, ya en 2015, que entregarían su primer disco largo, “Void To Enlightenment”. Antes del álbum que nos ocupa, aún vería la luz un nuevo EP, “Tenebrous Labyrinth”. Todos estos trabajos saldrían al mercado vía autoedición. Así pues, este año ve la luz este trabajo homónimo que nos ocupa, ya bajo los auspicios de Extreme Metal Music, con Adrienne Cowan y Cody J. Tyler como invitados, producido por el propio Evan Knight, mezclado y masterizado por el infatigable Dan Swanö y con arte de Mark W. Richards. Salió a la venta el pasado 22 de mayo.

El disco, que en lo lírico se sitúa en un universo ficticio, datado varios siglos atrás, donde narra la historia de un príncipe en el exilio que busca acabar con el reinado de su enloquecido progenitor, arranca en lo musical con una pequeña introducción a piano de Cody J. Tyler que apenas alcanza el minuto y medio de duración y que habrá de dar paso a “The Aversion”, primer corte serio del álbum. Escueto, de hecho a excepción de la elegante introducción, es el corte menos extenso de este segundo disco de los estadounidenses. En lo musical avanza a medio gas, apoyado en un riff pesado martilleado de forma incesante en un corte cuya principal motivación es la presentación de la historia que habrán de narrar estas canciones. El sonido en líneas generales cumple con creces. Desconozco la calidad del material que le llegó al bueno de Swanö a sus Unisound Studios pero bien es cierto que unos y otros parecen haber hecho los deberes. “Death Of The Paragon” casi bordea el gothic metal en su corta introducción para después virar hacia el thrash death más técnico y preciso con un riff deliciosamente acompañado de un puñado de buenos detalles por parte de Leyn con el bajo. Medio tiempo a veces rápido, a veces retorcido, que eleva el cronómetro hasta los seis minutos y relanza un disco de inicio un tanto dubitativo.

Exile Unto Divination” se arrima al thrash en un riff bien marcado que bien podrían haber firmado Alex Skolnick y Eric Peterson para los Testament más postreros. Hibrida no obstante ese thrash metal con porciones del melodeath más elemental, se retuerce en el puente central y culmina con un solo, a ratos reverberante, uno de los temas principales del disco. “Conjunction Of Souls” resulta más pesada que sus compañeras de track list. Acomoda el registro más agreste de Adrienne Cowan (Winds of Plague, Sascha Paeth’s Masters of Ceremony, Seven Spires…) y sirve en buena medida para dotar al disco un poquito más de intensidad. “The Threshold” es un pequeño impás instrumental, que se mueve en terrenos cercanos a los Opeth más calmos y, como siempre digo, da cierto aire de distinción al álbum.

Es en “Deus Delenda Est” donde Evan Salvador despliega una de las líneas vocales más oscuras de todo el disco, así como uno de los riffs más elegantes y quasiprogresivos. Aborda un puente central más luminoso, en su nudo, y más próximo al melodeath en su desenlace. Otro buen solo adorna la parte final, donde también reluce una de las mejores líneas de batería de todo el álbum.

Bloodstained Citadel” adquiere mayor peso en cuanto a velocidad que sus compañeras de reparto con algunos blast beats adornando un corte más diverso y coral de lo que pudiera parecer en una primera escucha. Mucho cambio de ritmo y tono en apenas cuatro minutos y medio bien aprovechado. La final “The Restitution” vuelve a tener a Adrienne Cowan a las voces, desplegando esta vez su registro limpio en un arranque que poco o nada tiene que ver con el resto del álbum hasta que la texana rompe su registro y entramos en materia con la obligada algarabía metálica. Hay guiños a los Death más retorcidos, voces dobladas y mucho cambio de ritmo, claro, en un último esfuerzo que se va por encima de los ocho minutos de duración. No se me ocurre un cierre mejor para un disco como este.

Pile Of Priests no son para nada el súmmum de la casquería que podría dar a entender el arte que adorna la portada del álbum. Lo suyo es un metal extremo pero elegante, potente sin llegar a la  caricatura, técnico sin ser recalcitrante, conceptual sin caer en lo naif. Sin ser ni mucho menos el disco más impresionante que he escuchado en los últimos meses, “Pile Of Priests” resulta en tres cuartos de hora cargados de personalidad para quienes busquen algo más allá del death melódico más estandarizado y mainstream.

Texto: David Pérez Naves

Reseña: DOI «Descenso Onírico» (Autoproducción 2020)

Joven banda madrileña de groove metal, metalcore y nü que nos presenta su primer EP “Descenso Onírico”, con Alex Tena como productor y un artwork que ha corrido a cargo de SP Illustrations (@sp__illustrations en Instagram). Ellos son Pablo al bajo, Ryu y Jon en guitarras, Gatsu tras la batería y Dez a la voz. Vio la luz el pasado 24 de mayo y está disponible en su perfil de bandcamp.

Disfruto de la inicial “Existencia.0” y el aire melancólico que transpira la linea vocal de Dez para romper el hielo. Apenas tres minutos de un corte directo, quizá un tanto lineal, pero bien adornado, cuya producción logra aglutinar todo el entramado instrumental. Dez hunde su registro en la parte final y el tema respira justo antes del cierre con un logrado pasaje atmosférico.

Cayendo Hacia Arriba” se estira hasta rozar los cinco minutos desde un inicio reposado que torna en metal pesado de forma abrupta, apoyado en uno de mis riffs favoritos del EP, donde descansan una línea vocal diversa y una estructura igualmente variable. Crece notablemente en su última parte, con unos coros muy presentes primero y un gran solo de guitarra después. El epílogo se permite incluso un pequeño guiño progresivo.

Duerme” va en una onda más a lo System Of A Down, en parte por la línea vocal de Dez, pero sobre todo por esos crescendos melódicos tan habituales de la banda de Glendale. Adquiere más peso en su parte final, pero no me engancha igual que otros cortes del debut de los madrileños. “Debajo De Tu Cama” arranca entre susurros para después entregar otro corte monolítico y arrastrado, abrupto tanto en lo musical como en lo lírico, y que solo respira en su tercio final.

DOI echan el resto en “Post Mortem”, que se va por encima de los cinco minutos en el reloj y prospera desde un inicio calmado hacia un metal contemporáneo donde Dez deja la línea vocal más diversa de todo el EP. Reluce una buena escritura, que consigue aunar muchas de las ideas mostradas a lo largo de los cortes precedentes, pero que a la larga emerge como el tema que más y mejor trasluce sello propio como banda. El interludio final, calmo y brumoso, da paso al estribillo y el EP termina de forma inmejorable.

Está bien, al igual que cuando hablé de mis paisanos de Synesthesia en esta misma página, estoy fuera de mi zona de confort habitual. Pero con eso y con todo aprecio algunas de las ideas que la joven banda madrileña plasma en esta su primera obra. El quinteto sabe cómo construir desde la diversidad, lo demuestran los temas donde el minutero roza o supera los cinco minutos. Incluso el inicial “Existencia.0” resulta poliédrico a pesar de lo plano de su desarrollo. Con otros más centrados como “Duerme” no empatizo de igual forma, pero en cualquier caso quedo a la espera de una futura obra que, en formato largo, disponga todas las armas que se intuyen en este pequeño debut de los capitalinos.

Texto: David Pérez Naves

Lynch Mob: Reedición 30º Aniversario de «Wicked Sensation»

Con motivo del 30º aniversario de la publicación del álbum debut de Lynch Mob, la banda liderada George Lynch, guitarra y miembro de Dokken, el sello discográfico Rat Pak Records editará de nuevo el trabajo en una edición regrabada y reelaborada que verá la luz el próximo 28 de agosto.

La nueva portada de es un diseño realizado a mano por el dibujante de cómics Andrew Owens como tributo a la portada original. El álbum ha sido mezclado y masterado por Chris «The Wizard» Collier.

La formación compuesta por el mencionado anteriormente George Lynch, Oni Logan a la voz, Robbie Crane (Ratt, Black Star Riders) al bajo y Brian Tichy (Whitesnake, Billy Idol) en la batería, defienden una grabación diferente a la original que prometen no decepcionará a nadie. En palabras del propio Lynch, la pasión y el poder de los nuevos arreglos no desmerecen de las versiones originales, aportando nueva luz y magia al material. Las canciones siguen sonando frescas y atemporales, listas para ganarse a una nueva legión de fans durante los próximos treinta años! En agosto saldremos de dudas.

La preventa ya está disponible (link) tanto en CD, cassette y vinilo en ediciones autografiadas a mano por la banda.

Raven’s Gate estrena vídeo para «Queen Of Chaos»

La formación valenciana de power metal Raven’s Gate estrena vídeo lírico para «Queen Of Chaos«, canción incluída en su último trabajo «Everlord«, publicado el pasado mes de febrero a través de Vampire Productions.

El vídeo ha sido grabado y editado por Joe A. Arca con la dirección de Arturo Romero, ambos pertenecientes a Crisof Productions.

«Everlord» (reseña aquí) es el tercer álbum de la banda y primero con el vocalista Lord Raven.

Reseña: Demise Of The Crown «Life In The City» (Autoproducción 2020)

Podría uno pensar, viendo los tatuajes de Van Halen y la camiseta de Guns N’ Roses que lucen en la foto promocional, que estos jóvenes canadienses Demise Of The Crown conforman el enésimo intento de poner al día al viejo hard rock de segunda mitad de la década de los ochenta del siglo pasado. Nada más lejos. En realidad se mueven en terrenos más metálicos. Pero antes, hagamos las debidas presentaciones. Ellos son Darren Beadman (voz), Manuel Iradian y Vince Doiron (guitarras), Kevin Alexander (batería) y Simon Doiron (bajo). “Life In The City” fue producido, mezclado y masterizado por Christian Donaldson. Salió al mercado el pasado 24 de abril.

La inicial “Dying Heat” camina a medio gas entre arreglos orientales y esa voz de Beadman que a ratos parece hibridar al tristemente fallecido Warrel Dane con Matt Barlow. Heavy / power a la americana, pesado y retorcido, para un buen tema inicial. Bien producido, equilibrado y con Manuel Iradian dejando ya algunos destellos de toda la artillería que habrá de desplegar a lo largo del disco.

Sparks Fly” es un tema clásico de power metal apoyado en un riff maquinal y salpicado de tímidos interludios “groovies” de aire más contemporáneo. Crece en su buen estribillo pero sobretodo al final con Beadman desgañitándose a gusto e Iradian desplegando de nuevo todo el arsenal de solos imposibles. “Gatekeeper” nos entrega a un tiempo a los Demise Of The Crown más melosos, a otro los más violentos y luego a los más retorcidos. Da tantas vueltas que no termina de decantarse por un camino concreto y termina resultando bastante dispersa. Aprecio su diversidad y algunas voces agresivas de Beadman, incluso los blast beats, pero al final termina por confundirme con tanto giro en sus apenas cuatro minutos.

My Mind Is Free” insiste en esa mezcolanza de influencias y el constante ir de aquí para allá en cuanto a  estructuras del corte anterior, pero de alguna forma resulta más centrada que su predecesora. Parte de un arranque desprovisto de guitarras donde la base rítmica serpentea sobre los ya habituales arreglos de aire oriental para desembocar en estrofas mestizas y cambiantes. Por supuesto con más solos frenéticos de Iradian y mucho doble bombo. Hay algo de Jon Schaffer en el riff inicial de “Wild Life”, si bien el mayor parecido de esta con Iced Earth son algunos esos tonos altísimos de Beadman. El estribillo tiene cierto aire melancólico que agradezco y la rabia que expulsa por el micro en el último tercio, pero tras tres, cuatro, cinco escuchas no consigo que nada de ella medre en mi memoria. “The Immortal” es otra montaña rusa en constante subibaja apoyada en un gran hacer de su base rítmica y con uno de los mejores solos de Iradian. Cambiante, sí, pero notablemente más centrada que muchas de sus compañeras. La cortísima “Glorious Life” amenaza de inicio con ser uno de los temas más veloces del disco pero se conduce enseguida hacia terrenos más tranquilos para dejar un buen estribillo primero y mudar de nuevo hasta desembocar en un riff lleno de groove primero y un acelerado final con solo incluido después. Y todo encorsetado en menos de tres minutos y medio.

The Rise And The Fall” arranca de nuevo entregando ese power metal moderno y acelerado marca de la casa, se tranquiliza después dejando pequeños destellos sureños, que le dan color y agradezco en buena medida, y deja otro buen estribillo. Uno de mis temas favoritos del disco, centrado y directo, donde cada idea tiene espacio suficiente para desarrollarse en lugar del remolino imposible en que se ven envueltas otros cortes del álbum. “Fixated” es un combate constante entre sus estrofas “grooveras”, con Beadman bajando al barro y elevándose en un estribillo de corte eminentemente clásico. Tan corta como efectiva. “Lightning Strikes” tiene grandes solos de Iradian, un estribillo con aires de himno y un aire decidido y clásico en contraste con una segunda parte más enfangada y moderna. La canción que da nombre al disco lo cierra desde otro inicio de puro power metal que transitará hacia estrofas tranquilas y emergerá en uno de los estribillos más logrados de todo el disco. Un buen cierre.

La sensación final que me queda con este disco no deja de ser agridulce. Por un lado está su gran valía como músicos. Los múltiples ritmos y cambios que despliega la base rítmica, los epatantes solos de Iradian, la variedad tonal de Beadman… mi problema reside en la poca duración de los temas. Muchas ideas, algunas muy buenas, de hecho, pisándose unas a otras en desarrollos exiguos, echando por tierra su buen hacer a nivel técnico con esa composición a veces tan atropellada y errática.

O quién sabe, lo mismo en esa mezcolanza feroz han inventando la rueda y servidor es incapaz de darse cuenta. Esta ha sido, os lo puedo asegurar, la reseña que más trabajo me ha costado sacar adelante de todas cuantas he hecho por eso mismo: ser incapaz, ante tal batiburrillo, de saber si sí o si no. El disco se puede oír en bandcamp y sería bonito que le diérais una, dos o tres escuchas y me dejaseis un comentario (parezco un youtuber) con vuestra propia impresión del mismo. Os leo.

Texto: David Pérez Naves

Reseña: Dawnwalker «Crestfallen» (Autoedición 2020)

Tras el verdor exuberante que corona la portada se esconde el primer EP de los progresivos británicos Dawnwalker tras los largos “In Rooms” de 2016 y “Human Ruins” de 2018, todos ellos autoeditados. “Crestfallen”, creado durante la pandemia del Covid-19, surge como respuesta al confinamiento mundial que nos envuelve y en la grabación de sus seis temas se han visto involucrados el líder de la banda,  Mark Norgate (composición, voz, guitarra y sintetizadores), así como Dane Cross y Moin Hussain (bajos), Matteo Bianciotto y Stuart Gardham (guitarras), Sian Alex (flauta y voces), Hugo Terva (percusión) y Robin Melinda Koob (voz). Fue grabado en los hogares de los músicos citados y reamplificado y mezclado por  Wayne Adams en los Bear Bites Horse Studios al este de Londres.

Con la etiqueta progresiva a cuestas, pero emparentados ocasionalmente con el post-metal, es cierto que el tema que da nombre al EP irrumpe con algunos de los tics del género con esos arreglos grandilocuentes y una línea vocal que recuerda a los tonos más tranquilos de Neige en Alcest. Considerando que el mini elepé se grabó lejos de un estudio profesional, el sonido es bastante logrado, con esas guitarras rasposas y una batería que suena de lo más natural. El tema se maneja tranquilo en todo momento, conteniendo sus leves subidas de intensidad y sin anticipar algunas de las ideas que están por venir. Dan ganas tirarse en mitad del campo con la vista clavada en el cielo mientras suena “Pollen Cloud” por los auriculares. En su remanso de paz y despreocupación, rayano con el shoegaze, termina por conformar el tema más relajado a la par que lineal de todo el disco.

Towpath” recupera las guitarras crujientes del tema título, añade solos colmados de reverb y las voces más agresivas de todo el EP para entregar un tema en constante escalada hacia un final que de pronto se torna tranquilo y susurrante, casi onírico. Mi favorita de todo el disco junto con el tema título. “The Way Home” se conduce en un tono más melancólico tanto en la línea vocal como en el tratamiento de guitarras y arreglos. Tiene un puente en que la energía sube, la mezcla eleva las guitarras por encima del resto de instrumentos y el tema adquiere más peso, quedando lastrado en parte por esos apenas tres minutos de duración que quizá echen por tierra el que podía haber sido otro gran corte para este “Crestfallen”.

La versión de Mount Eerie “Lost Wisdom” obvia el indiscutible minimalismo del tema original envolviendo de guitarras eléctricas lo que antes apenas eran unos leves rasgueos sobre una acústica, pero de alguna forma se las arregla para seguir manteniendo un mismo espíritu, como también mantiene el doble juego vocal. El final, apurado y rabioso, pasa por ser el más agresivo de estos seis temas. El cierre es para “Pagan Plains”, versión acústica del que fuera primer corte de su segundo álbum “Human Ruins”.

Puede que no termine de encajar del todo con el espíritu de Heavy Metal Brigade en general, pero lo cierto es que nos llegó el EP y quién soy yo para hacerles un feo. Hay poco metal en este “Crestfallen”. Un trabajo nacido de las circunstancias que derrocha mucha más calma que agresividad, que evoca la primavera que lo inspira y durante la cual ha sido creado y que puede resultar un verdadero incordio si se viene buscando una propuesta que resulte algo más obvia, automatizada y lineal.

Texto: David Pérez Naves