El tik tak de un reloj marca las 21:35 horas y con “Dinamítalos” abren el concierto Koma. Sin bajar el ritmo siguieron con “El Catador De Vinagre” y ”Protestantes”. Aquí Brigi se anticipa y empieza a tocar “El Viaje” tras inmediata rectificación arranca con “Tío Sam”. El público, que al principio se mostraba tímido, empieza a coger confianza y salta al ritmo de la canción. Ahora sí, toca “El Viaje” y sigue “La Máquina Del Tiempo” con esa brutalidad de doble bombo de Juancar y Brigi deja que el público cante el estribillo un par de veces.
Seguimos con “Vaya Carrera Que Llevas Chaval” donde mientras que Rafa canta, Brigi y Nacho van de un extremo a otro del escenario marchando como militares de manera exagerada y cómica. El público, ya con toda la confianza, no para de cantar y alzar el puño en “Se Donde Vives”. Después Brigi dio las gracias al público por estar ahí y comentó lo contentos que estaban de volver a tocar en el escenario Santander y siguieron con un tema que hacía muchos años que no tocaban “Por los siglos de los siglos.”
Brigi toma la palabra al Drogas “A Gusto” para seguir con “Me Vacío” y al terminar el público los vitorea con alegría. Nacho empieza a cantar “El Muro De Berlín” y el público canta con él con tanto entusiasmo que casi le tapan la voz. Seguimos la caña con “El Pobre” donde el público no para de saltar y con “Imagínatelos Cagando” donde Brigi anima al público a cantar “eh eh eh eh”. Brigi pregunta al público “¿Lo nuestro siempre fue?” y así empieza “La Almohada Cervical”. “Alguien llama a la puerta, es el Marqués de Txorrapelada” aquí el público lo da todo y de seguido tocan “El Sonajero”.
La banda se va del escenario y el público no les da ni un segundo de descanso porque nada más irse les reclaman con gritos y silbidos. Regresan y bajan las revoluciones con la balada “Palabras Mágicas”. Volvemos a subir el ritmo con “Jack Queen Jack” y “A Ostia Limpia” . Vamos llegando al momento del clímax con “Sakeo” y “Aquí Huele Como Que Han Fumao” donde la sala vibaraba con la conexión entre banda y fans. “Bienvenidos al concierto, bienvenidos a Degüelto” aquí Brigi y Nacho animan al público a cantar y éste encantadísimo.
“Esto, esto, esto, esto, esto es todo amigos, amigas, amiges, un gusto” y así y con una melodía fúnebre se despide Koma. Pero no, los fans no les dejan irse así como así, así que regresan para cantar “Mi Jefe” y con esta canción ahora sí, se despiden.
Fue un concierto de casi dos horas, con un setlist muy variado, canciones del último álbum, las que nunca pueden faltar y temas que hacía muchos años que no se escuchaban en directo. Sin duda, todos salimos muy satisfechos del concierto pero era Koma, era evidente que todos saldríamos con una sonrisa de oreja a oreja. Hasta la banda salió con ella. Con ganas de volver a verlos pronto para poder seguir dislocándonos los cuellos.
Fiel a su cita anual el sábado 11 de abril regresan las «Perversiones» a Puerto Vega. El concurso de versiones organizado por la Asociación Unirock llega a su 10ª edición y tendrá lugar en la carpa situada en el Parque Benigno Blanco de la localidad costera asturiana.
Con la única premisa de adaptar al rock o metal canciones que nada tengan que ver con estos estilos, el concurso arrancará a las 20 horas. Con un precio para el público general de 5€, acceso gratuito para socios, se abrirá la campaña de renovación de abonos y nuevas altas con los siguientes horarios facilitados por la organización:
Renovación de Socios: 12 a 15 horas / 18 hora a cierre Apertura de puertas: 19 horas Concurso: 20 horas Concierto de Sküld:00:15 horas
Tras un largo parón, Koma decide volver a los escenarios y lo hace en 2024, además, publicando un nuevo trabajo “Una Ligera Mejoría Antes De La Muerte”. Desde entonces, no dejaron de pisar tierras asturianas anualmente. Primero en la presentación de ese reciente disco, en el 2024 en la Acapulco de Gijón (crónica), el pasado año como parte del Luarca Metal Days y este 2026, en la ovetense salaTribeca.
Los navarros suelen tener una gran capacidad de convocatoria y así se reflejó este viernes, con una sala rozando el aforo completo. Nada nuevo nos ofrecieron, “un repertorio variado”, como señalaba el propio Brigi Duque, compuesto por sus temas más míticos y varios de su último álbum. Más que suficiente para crear un ambiente de fiesta total. Pasados unos minutos de las nueve de la noche, sale al escenario la formación navarra, compuesta por Rafa Redín al bajo, Natxo Zabala a la guitarra, Juan Carlos Aizpún a la batería y el propio Brigi Duque, guitarra y voz.
Sin concesiones, empiezan con “Dinamítalos” (de su último disco), dan las buenas noches y suena “El Catador De Vinagre” y “Protestantes”. Vuelven a saludar al público y comienza “Tio Sam”, en la que canta Rafa. La gente acompaña cantando también ya metida de pleno en el concierto y se siente la energía que emana el grupo. Sin más dilación, continúan con “El Viaje” y “La Máquina Del Tiempo”, con unos riffs que invitan a moverse, y siguen con “Vaya Carrera Que Llevas, Chaval”, Brigi y Natxo moviéndose por el escenario, modo endiablada marcha militar y con Rafa cantando a dúo en el estribillo central.
En el fondo del escenario se van sucediendo distintas proyecciones, que comienzan con el logo de la banda sobre una bandera palestina, aparece también la portada del último disco, y el propio logo de Koma en letras rojas, entre otras. El sonido fue ajustándose conforme fue discurriendo la actuación, ya que, en un principio, no sonaba todo lo fino que debería, pero tras los primeros temas, mejoró y creo que fue bastante bueno, en general.
La gran intensidad con la que Koma van desgranando sus temas, hace que el ambiente del escenario se caldee y el suelo comience a empaparse. Se produce el primer y mínimo parón, donde Juan Carlos introduce a golpe de batería, “Sé Dónde Vives”, con el público coreando el estribillo y, tras este tema, uno de los encargados de velar por el buen transcurso del concierto, sale a secar el suelo, bromea el vocalista diciendo que no se había traído los patines y que bien estaría tener una alfombra debajo de sus pies. Recuerda también Brigi, que hace muchos años que no vienen por Oviedo, que están muy contentos con la respuesta del público y que el tiempo también les afecta físicamente (aunque la sensación que nos dejaron fue de que están en plena forma totalmente).
La descarga continua al mismo ritmo endiablado con “El Pato”. En “Por Los Siglos De Los Siglos”, el ritmo baja un poco, la gente se da un descanso en los pogos. Aprovecha el técnico para asentar los cables al suelo aún muy resbaladizo y termina colocando la solicitada alfombra bajo los pies del sudoroso frontman. “¿Nos vaciamos?”, brindis de la banda con la parroquia tras un muy coreado “Me Vacío”, siguen con “El Muro De Berlín” con aire a milonga, que comienza Natxo con la primera estrofa, como suele ser habitual.
Vuelta a la velocidad con la poderosa intro de “El Pobre” y vuelve el movimiento entre los presentes, que lo están disfrutando de lo lindo, culminando en un clamor con “Imagínatelos Cagando”. Suma y sigue. “La Almohada Cervical”, breve descanso y “El Marqués De Txorrapelada”, seguida de “El Sonajero”, tema del álbum “Sakeo” (2007) donde fusionan son cubano con metal. En la proyección del fondo un simpático monito tocando unas maracas.
Son las 22:30 horas y la banda se retira a escanciar unos culines, como se podía entrever entre las cortinas del camerino. De regreso, suenan los primeros acordes de “Palabras Mágicas”, otro de los temas de su álbum más reciente. De fondo, se proyecta un fabuloso eclipse acorde al aspecto más melódico de esta canción, relajando un poco el ambiente. En “Jack Queen Jack” compartiendo voces de nuevo Brigi y Rafa, la guitarra de Brigi falla y se la cambian casi de forma imperceptible. Siguen con “A Ostia Limpia” para completar la antesala a la parte final del show.
El estribillo de “Sakeo” suena como un clamor, acompañando a Brigi y a Rafa, para seguir con otro de los clásicos: “Aquí Huele Como Que Han Fumao”, en su versión asturiana, aquella que Koma realizó para la recopilación de 1997 “L’ Asturianu Muévese” (a mí me parece mejor que la original). Y con “Bienvenidos A Degüelto” se cierra, por el momento, el espectáculo. Se despide Brigi con un “Bienvenidos Al Tribeca”, modificación que canta en el propio estribillo del tema. La banda abandona un escenario oscuro ya, pero en la proyección del fondo aparece un cementerio, presagio claro del bis que nos espera. Este no puede ser otro que “Mi Jefe”, con el que ya cierran, esta vez sí, una actuación de prácticamente dos horas de pura intensidad.
Con Koma ya se sabe de antemano que no va a haber fallo respecto a lo que vayan a entregar en el directo, no es solo cantar y tocar, sino interpretar, derrochar energía cual jovenzuelos principiantes y eso se transmite. Solo queda enviar un saludo a todos los colegas y conocidos que allí se congregaron. Agradecer a Heavy Metal Brigade y a Miguel Rubio sus aportaciones a esta crónica. Y ya sabéis, ¡¡¡lo nuestro siempre fue (y será) el Heavy Metal!!!
Fin de semana de correcaminos. El viernes rumbo a la Factoría Cultural de Avilés a ver a nuestros amigos Montana Stomp, que nos invadieron, dejando un sentimiento muy emotivo de calor y amor, trasmitiendo fielmente la esencia del grupo (crónica). Regreso a casa, para el sábado disfrutar de otro gran bolo. El elegante hard rock con el que nos deleitaron la banda sueca H.E.A.T.a los que acompañaron para dar apertura los murcianos Hitten.
Nos fuimos con tiempo para Santiago de Compostela hacia una Sala Capitol ya que rozaba el “sold out”. El espectáculo comenzó pasadas las ocho de la tarde, con el quinteto murciano y su personal cóctel de heavy metal clásico e influencias hard rock de los años 80. Arrancaron su tiempo con la intro “Prelude To Passion” para continuar con “While Passion Lasts”. Unos Hitten apasionados dispuestos a comerse el escenario. Un poco de sangre hizo presencia sobre las tablas, casual referencia a la canción “Blood From A Stone” incluida en el setlist y es que durante el concierto el guitarrista Johnny Lorca sufrió un pequeño tropiezo con un monitor. Afortunadamente nada grave y mantuvo el tipo para continuar deleitando con sus riffs. El público en su apoyo se volcó, si cabe, mucho más.
Pasión la que desbordó el vocalista Alexx Panza en “Eyes Never Lie” ya en la recta final de su tiempo. Poco más de cuarenta minutos de un breve pero intenso y cálido show que cerraron con “In The Heat Of The Night”, tema incluido en “Twist Of Fate” editado en el ya lejano 2017.
Turno para el calor desbordante de los suecos H.E.A.T., la formación nacida en Estocolmo a finales del 2007 dejaría patente su estatus como banda referencia del hard rock tras el regreso en el año 2020 de su vocalista original Kenny Leckremo.
Escenario customizado con la imagen de su nuevo álbum “Welcome To The Future” en el que destaca una gran bola hinchable y el ojo del futuro a ambos lados, donde se mimetizaban dos de sus componentes. A su derecha, el teclista, Jona Tee y a la izquierda el gran batería Don Crash siempre arropados por Jimmy Jay (bajo) y Dave Dalone (guitarra).
Abren su show con uno de los temas de su nuevo disco, “Disaster”. Kenny grita “Raise Your Voices, Make Them Loud” con un pequeño guiño hacía un público que conectó con los suecos desde primer minuto. La fiesta continúa con un repaso a sus últimos éxitos. Desde el álbum “H.E.A.T II” de 2020 con temas como “Rock Your Body” y “Dangerous Ground” al 2022 y “Force Majeure” con “Hollywood”. Un viaje de ida y vuelta con temas como “Rise” y “Nationwide”.
En el ecuador del concierto nos ofrecen las novedades de esta gira. “Losing Game” y su nuevo sencillo “Set Me On Fire”, este último reflejando el fuego que emana el combo sueco. Trascurre el bolo con sendos guiños al inmortal Lemmy Kilmister a través de un pequeño «reprise» del icónico «Ace Of Spades» y a su extensa trayectoria regresando a 2008 y sus inicios con el álbum homónimo.
El disfrute de la banda como del público fue notorio. Una audiencia super entregada, que cantó, tatareó y vitoreó nuestro más famoso grito español “oe..oe..oe” y al que Kenny pondría réplica al más puro estilo Queen. No cejó en buscar interacción con el público y reconocer que aunque nunca habían tocado en Galicia prometía volver pronto agradecido por el recibimiento tan cálido dispensado.
Gracias a las salas que apuestan por la música en directo y sobre todo al público, que sin él esto no sería posible. Un fin de semana completo con amig@s asturian@s y galleg@s. Dar las gracias en especial a la promotora Madness Live y a mis compañeros de Heavy Metal Brigade por ser participes de esta aventura. Nos vemos en el siguiente bolo!! R´N´R´!!
Montana Stomppisaron fuerte a su reciente paso por tierras avilesinas. En la que sería la primera venida a Asturias de la formación radicada en Zaragoza, quedó bien claro el buen momento de forma que atraviesan. En una fecha que habría de vérselas con uno de los grandes nombres de la escena nacional, los navarros Koma, no fue poca la gente que se arrimó a La Factoría en la noche del viernes…
En lo que iba a ser un perfecto maridaje entre southern rock, blues y hard rock 70’s, todo se abre no obstante con “The Lonely Shepherd”, corte que popularizara Quentin Tarantino y sus (hasta el momento, tal y como funciona Hollywood hoy en día quién sabe) dos entregas de “Kill Bill”. Todo para transitar después hasta “Rock And Roll Wheels” y dejar negro sobre blanco que esta iba a ser una de esas noches para el recuerdo. Porque en nuestras retinas quedará ya el fulgurante inicio de set, así como esos solos siempre hábiles y carismáticos de Óscar Díez y los tonos rugientes cual mar embravecido de Susana Colt tras el micro.
Aunque luego “Maybe That Day” es un escorzo bluesero donde Colt muestra su lado más amable. Canción a canción iban mostrando cómo de amplia es su paleta de colores. También que el sonido, rara vez falla la Factoría en esto, iba a ser el de las noches buenas de verdad. En todo caso reseñable me resulta que, a pesar de esa amplia gama de registros, cómo se las apañan para que el set dibuje una coherencia siempre revestida de clasicismo e incluso de verdad. Y es que suenan sinceros, orgánicos, siempre por el libro de estilo más clásico pero sin dejarse nada dentro. Ni siquiera los obligados agradecimientos (Omar Wylde por un lado, la Concejala Delegada de Cultura y Festejos Yolanda Alonso por otro) o esa cara más decididamente sureña que muestran en “High”. Ahí me gustó el modo en que “Big Blind Special” acertó a unir brío y sensualidad, firmemente apoyada en la base rítmica que formaron Adrián Garcés (batería) y Beto Foronda (bajo). En la que sería la primer versión de la jornada recordaron el “One Horse Town” de Blackberry Smoke, banda que en el año 2009 se pasaba por Gijón de la mano del propio Omar, para gozo de un fan que portaba orgulloso una remera de la banda estadounidense.
Colt nos contaría entonces cómo la grabación del debut se topó de bruces con la fatídica pandemia del Covid, mientras que el segundo tuvo que lidiar con la infame Dana valenciana. Sucesos que, a buen seguro, sirvieron para ayudar a fortalecer el carácter de una banda como esta. Y es que, en definitiva, qué cierto aquello de que “al final solo el rock ‘n’ roll nos salva”. “Bad Luck River”, quizá llevada en volandas por ese cierto sentimiento de fatalidad, fue otra de las más redondas de la jornada, redondeada por el pequeño guiño de Díez al “Free Bird” de los inevitables Lynyrd Skynyrd. En lo personal y por aquello tan viejo de que la cabra siempre tira al monte, la muy rocosa “Bad Choices” fue una de mis favoritas. “Unbroken” nos inundó entonces de un sentimiento no muy lejano de los mejores Led Zeppelin para, de paso, cosechar una más que clamorosa ovación mientras Colt recibía el emotivo, reparador y sincero abrazo de una espectadora «cercana».
“Bourbon Call” derivó luego hacia el country, ampliando aún más si cabe sus registros en un derroche de versatilidad pero también de gusto por las cosas bien hechas. Díez bailó por el mástil de su guitarra, slide mediante, antes de que el recién llegado Alber Tro sentara cátedra tras las teclas en la introducción de “That Song”. Ambos músicos se enzarzarían después en un duelo flamígero durante “Hey Baby”. Todo mientras Susana Colt era un derroche de gestos, de carantoñas incluso, jugando tanto con la gente frente a ella como con los músicos que le rodeaban. Una frontwoman a la vieja usanza, pero tan firme en la caricia de sus tonos más amables como en el rugido de los más viscerales.
Una banda que, además, gana una barbaridad en la traslación del disco al directo. ¿Qué más hace falta? ¿Suerte?. Canciones, buenas canciones, les sobran. “Troubled Sinner”, enmarcada en la cara más sucia y áspera del quinteto, es una de ellas, con Susana Colt a puro desgarro tras el micro. El rock agradable de “Alice” puede y de hecho resulta mucho más sencillo pero conecta, y de qué modo, con la gente. Tal era el calor recibido que Colt primero y Díez después bajaron a mezclarse con la audiencia en la revisitación del “Mississippi Queen” de Mountain del gran Leslie West. No era poca la energía que habían derrochado durante la velada y, sin embargo, aún les quedaron arrestos para cerrar con su cara más vibrante y anfetamínica, esa que desborda nervio en la final “Mister”. Apabullantes.
El gusto por las cosas bien hechas. Montana Stomp amalgamaron todas sus influencias en hora y media larga de puro buen hacer. Ya fuera en las cercanías del blues, en los entornos más hard rockeros de los 70 o derivando hacia el country, el carisma que derramaron estuvo siempre en su punto. Banda de nivel impepinable, haced el favor de ir a verles si se os ponen a tiro.
Por nuestra parte nada más. Mandar un abrazo a la banda al completo, agradecer una vez más a la buena gente de Factoría Sound el trato y las facilidades, saludar a esa buena gente que no perdona un sarao y ya saben: nos vemos en el siguiente.
El próximo6 de mayo llegará a librerías «Quiero Que Sueñes Conmigo«, edición ampliada de la biografía de RosendoMercado, figura esencial del rock patrio.
El documento profundiza en la figura del músico de Carabanchel desde sus inicios durante los estertores del franquismo, su paso por unos seminales Ñu, la formación de los influyentes Leño y su exitosa trayectoria en solitario. La peliaguda relación del madrileño con la industria discográfica y el mundo del artisteo, su fiel dedicación a la guitarra eléctrica y la manera de abordar la composición de sus temas y sus características letras. Claves fundamentales para comprender el mensaje detrás de temas emblemáticos como “Pan de higo”, “Flojos de pantalón”, “Maneras de vivir”, “Loco por incordiar” o “Agradecido”.
Está edición ampliada además del lanzamiento original compuesto por más de 300 páginas a color y más de 400 fotografías llegará en tapa dura y un plus de 32 páginas inéditas compuestas por imágenes en cómic creadas por distintos dibujantes que ilustran momentos clave de su vida y carrera.
“Freedom Or Death” es el nombre elegido para la gira 2026 de los canadienses Kataklysm, junto con Vader y Blood Red Throne como invitados especiales. Tres bandas internacionales del metal extremo con larga trayectoria, motivo que nos hizo decidirnos a ir a presenciar uno de sus shows, de los tres que tenían reservados para España. En esta ocasión, tocó acercarse a tierras navarras. Era sábado, la elección fue más sencilla.
Por primera vez pisamos la sala Totem Aretoa, situada en un polígono industrial, en la localidad navarra de Villava, muy cerca de Pamplona. Con su aspecto de taberna irlandesa y una más que aceptable acústica, la sala parece un espacio adecuado para este tipo de eventos, no es de extrañar que, últimamente sea una de las paradas elegidas por bandas destacadas y/o importantes del panorama metalero. También destacó la puntualidad británica de la que hicieron gala las tres bandas en el comienzo de sus descargas, ni un segundo más sobre el horario previsto para cada una.
Así, a las 19:15 salen a escena Blood Red Throne. Con un estilo diferenciado al de las bandas que acompañaban, los noruegos dispusieron de media hora justa para deleitarnos con seis temas extraídos de distintos trabajos. La formación ha pasado por numerosos cambios en sus 28 años de trayectoria y cuenta con varios discos en su haber. Blood Red Throne abren de espaldas al público con “Unleashing Hell”, de su álbum de 2003, sentando ya las bases de una descarga de death metal sin concesiones. El actual vocalista, Sindre Wathne Johnsen, presenta el segundo tema “Beneath The Means” perteneciente a su último álbum, “Siltskin” con el que ya meten en cintura a un público que puebla generosamente la sala navarra y parece sediento de ruido. Antes de “Every Silent Plea” aprovecha Ivan “Meathook” Gujić, uno de los guitarras del grupo, para meterse un buen lingotazo de whisky y acometer los endiablados riffs que forman parte de este tema.
Continúan con “Itika”, para regresar al último álbum con “Vermicular Heritage”, tras un nuevo brindis. La formación se muestra compacta, mostrando un death metal con tintes modernos y con la personalidad que le confiere el guitarra, miembro original y compositor, Daniel Død Olaisen. El conjunto lo cierran Freddy Bolsø a la batería y Stian Gundersen al pequeño y siempre vibrante bajo. Y se despiden con “Smite” invitando al público a visitarlos después en el merch, donde pudimos comprobar su cercanía. El sonido, aunque correcto, no llegó a los niveles que alcanzaron las otras dos bandas de la noche. Sin duda, nos dejaron con ganas de mucho más. Al que le guste este tipo de género, no debería dejar pasar la oportunidad de verlos en directo, si tiene ocasión.
Cambio de proyección de logo en el fondo del escenario: Vader. Me equivocaría poco si dijese que un gran porcentaje de la peña que pobló la Totem este sábado, estaba allí para ver el directo de Vader. Y es que los polacos son toda una institución en el metal extremo del este de Europa. Ese death crudo, con tintes de thrash, rápido, afilado y con el carismático frontman Piotr “Peter” Wiwczarek que te atrapa con su sola presencia; 43 años de experiencia, los avalan. La formación la completan Marek “Spider” Pajak, a la guitarra, Tomasz “Hal” Halicki, al bajo y Michal Andrzejczyk en la batería.
Comienza el espectáculo a las 20:10 horas, sonando “Sothis”, seguida de “Fractal Light”, con Spider y Hal intercambiando su espacio en el escenario. Atronadores los riffs de estos primeros temas. “Hola, Nafarroa”, saluda Peter, quien se siente como en casa por aquellas tierras y pregunta si se acuerdan de ellos. Es obvio que sí. Presenta “Wings”, tema que abre su fabuloso “Litany”. Le sigue “The One Made Of Dreams” y presenta “Reign Forever World” del EP homónimo (2000). La intensidad de cada tema requería una ligera parada entre cada uno, momento que aprovechaba Peter para interactuar con un público más que entregado. “Do you want some more?”, pregunta, y antes de recibir una respuesta, atronan con “The Book”. Bestial, con una batería que sonaba endiabladamente rápida. En la misma línea le sigue «Cold Demons”.
El escenario se convierte en un averno cargado de humo y de luces rojas y verdes. La banda desaparece del escenario entre la neblina para reaparecer unos momentos después y acometer una segunda parte cargada de temas clásicos y míticos. “This is fing war” grita enaltecido Peter. Sin parar empatan con “Lead Us!” La gente corea sin cesar “Vader, Vader” justo antes de su conocido “Triumph Of Death”. Ya en la recta final, presentan “Dark Age”, segundo tema de su primer largo de 1992 y piden un wall of death para “Carnal”. Hemos de decir que no hubo mucho movimiento en la sala, algún pogo en la parte central que nunca llegó a la zona delantera, algo que se agradece, teniendo en cuenta que el escenario de la Totem mide más de metro y medio de alto y costaría aún más seguir el bolo. En todo caso, la agresiva ejecución de los polacos nos dejó bastante absortos. Una última pregunta para terminar: “Is God fing dead?” “Helleluyah!!! (God is Dead)” pone broche de oro a un impecable directo. “We are the f**ing Vader” sentencian mientras se despiden al son de la marcha imperial de Star Wars. Tremendamente generosos, lanzaron no solo púas, sino también las muñequeras e incluso la camiseta.
Son las 21:30 horas cuando la formación canadiense, que encabeza el tour, comienza su esperada actuación. Flanqueados por una proyección diferente, no con su reconocido logo sino con la imagen de un carnero negro con ojos rojos brillantes, Kataklysm abren con “Push The Venom”, seguida de “Thy Serpents Tongue”. En total, 16 temas en algo más de una hora. Tras el agradecimiento al público por su asistencia, el líder y vocalista de la banda, Maurizio Iacono, presenta “Goliath”, tema que también da título a su último álbum del 2023, seguida de “Die As A King”.
A estas alturas ya todos estábamos disfrutando de su impresionante directo, con ese death cargado de melodía y toques más modernos hacia el que ha derivado la banda en sus más de 30 años de carrera musical, de hecho, su setlist se basó en temas extraídos de sus trabajos posteriores al 2002. El sonido, impecable. Iacono pide movimiento, recordando el caos vivido en Madrid la noche anterior, y la gente responde en “Prevail” y “Soul Destroyer”. Brazos levantados y cuernos al aire antes del single publicado en 2025, ”The Rabbit Hole”. Los canadienses se toman un respiro mientras su batería James Payne permanece sobre el escenario luciéndose con un solo. Minutos después vuelven con “The Resurrected”, “In Shadows & Dust” y “As I Slither”.
Al igual que ocurrió con Vader, esta segunda parte caldeó aún más el fabuloso ambiente de la Totem, y un entregado público se deja llevar por los tremendos riffs de temas como “Bringer Of Vengeance” o “Crippled & Broken” tema de su álbum “In The Arms of Devastation”, del que se cumplen 20 años. Maurizio pregunta si estamos cansados, la respuesta es inmediata, ya que los pogos avanzan hacia la parte delantera y, tras temas como “At The Edge Of The World” y “Narcissist” comienzan los primeros crowdsurfing que culminan con una pequeña invasión del escenario.
Llegamos al final con “The Black Sheep” y “Elevate”. La banda agradecida y el público aún más. Buen nivel, buen sonido, buen ambiente, poco más se puede pedir para culminar un fin de semana perfecto. Bueno…que Renfe funcione mejor…, pero ese ya es otro tema. Agradecer, una vez más, a Heavy Metal Brigade por poder inmiscuirme en sus crónicas y hasta la siguiente.
Factoría Sound nos presenta la composición de su ciclo de conciertos para el segundo trimestre de 2026. El pistoletazo de salida lo pondrá el sábado 25 abril el cantautor británico Laurie Wright. Tras superar una grave adicción al alcohol y las drogas en 2019, ha relanzado su carrera a través de actuaciones callejeras (busking) y una intensa ética de trabajo DIY (hazlo tú mismo). Su música fusiona rock ‘n’ roll, punk, britpop y soul, con influencias de los primeros The Kinks y The Small Faces.
El viernes 8 de mayo llegará el turno para The Hangmen. La veterana banda de punk rock angelina liderada por Bryan Small que mantiene presente su particular sonido, el extraído de una batidora que contiene a los mejores Black Crowes, Tom Petty y pinceladas de country y que editaba en septiembre de 2023 su sexto álbum de estudio «Stories To Tell« a través de Acetate Records.
En el mes de mayo los protagonistas serán Cordovas. Desde Nashville y con el southern rock, el folk y el country como estandarte presentarán su reciente lanzamiento discográfico «Back To Life» editado en enero de este mismo año.
Saturna como representación de la escena estatal cerrara este segundo ciclo el viernes 5 de junio. Los de Barcelona desplegarán su hard rock setentero, crudo y visceral en la Factoría Cultural mientras confeccionan su sexto trabajo de estudio con vistas a su publicación a finales de año.