Reseña: Crystal Tears «Athanato» (Sliptrick Records 2025)

Estamos ante el quinto trabajo de los power / speed metaleros griegos Crystal Tears, que cumplan sus veinte años como banda. Ellos son el batería y miembro original Chrisafis Tantanozis, el bajista Alex Hamalidis, el guitarra Kostas Sotos y el vocalista Antony Hämäläinen. “Athanato” cuenta con colaboraciones de Mike Wead (King Diamond, Mercyful Fate, ex Candlemass), Helena Josefsson y Jay Walsh (Xentrix). Producido por el propio Tantanozis, las pistas resultantes de la grabación serían debidamente mezcladas y masterizadas por Matt Hyde (Hamlet, Kreator, Machine Head, Trivium…) y el álbum puesto en circulación a través de Sliptrick Records.

El prólogo de “Athanato” no podría ser más tranquilo, ni tampoco más orgánico. Crystal Tears huyen de todo aditamento artificial y proponen un metal sincero y directo ya desde el mismo comienzo. Lo que sigue es un heavy metal pesado, marcado a fuego por el característico registro de Antony Hämäläinen. El ex Ancient Settlers otorga una dimensión a la propuesta que les aleja de gran parte de sus coetáneos. Sotos está fino a la hora de hilvanar los distintos riffs y melodías. El corte resulta diverso en lo rítmico, muy melódico en lo musical y finalmente atractivo por esa amalgama de capas e intensidades.

Así las cosas, “Bloodstorm” toma un camino mucho más melódico. Menos sorprendente. Es un heavy / power elegante, de pequeños acentos épicos, con Hämäläinen alternando entre lo tranquilo de sus estrofas y lo más rocoso de los estribillos. Un corte funcional en su propia alternancia y donde Mike Wead viene a aportar un solo más que correcto. Más que correcta. No siento que me desagrade, pero sí deja cierto poso a que, con una duración un tanto mayor, habría podido ser un corte realmente redondo.

“Naked”, a la que suma su registro la vocalista Helena Josefsson, propone un metal tranquilo y apaciguado, que lejos de buscar rimas fáciles con bandas como Epica o Nightwish, parece más cerca del característico metal de los italianos Lacuna Coil. Sotos vuelve a estar más que hábil en la creación de riffs, si bien algo más discreto ahora en lo que a melodías se refiere. Hay un buen cambio de ritmo en el corazón mismo de la composición. Y es ahí donde emerge Tantanozis en apoyo del mayor músculo que muestra la banda. Habrá quien eche en falta un doble juego vocal. Crystal Tears, desde luego, no se conducen aquí conforme a las expectativas. Para bien o para mal, eso ya dependerá de cada uno.

All Sins Remembered” recupera no obstante el vértigo perdido. Corte de power metal potente pero también rocoso, con Hämäläinen tomando de nuevo el micro y vociferando en su clásico estilo a lo Tomas Lindberg, la recientemente desaparecida leyenda del melodeath sueco. Sotos vuelve a dar lo mejor de sí en apoyo de unos buenos estribillos. Estos podría contarlos entre los más atractivos de todos cuantos propone este nuevo álbum. El solo, que en ningún caso desentona, termina por configurar una entrega breve pero concisa. Eficaz y pegadiza. Unos Crystal Tears en perfecto equilibrio entre su pasado y su futuro.

Crawl Into Your Grave” no se desliga en demasía de esa línea, con Sotos de nuevo explotando su faceta más melódica. El también integrante de los góticos Til The End deja aquí varias de las líneas con más gancho de todo el álbum. Después, y en comandita con las rotundas voces de Hämäläinen, atina a construir otro corte ágil, diverso y lleno de contrastes. Caben estribillos directos, pero también alguna que otra estrofa llamativa por su propia desnudez. Me agrada, además, toda la construcción que conduce hacia el solo de Sotos, amén del propio solo en sí. Otro corte de mi vagón de favoritos.

Hay un gran trabajo de Tantanozis en esta “Ghostdance”, quizá aquella que más me recuerda a la anterior banda de Hämäläinen, Ancient Settlers. Sotos la saca adelante con otra gran labor desde el punto de vista melódico. En estribillos pero también en estrofas. El vocalista finés parece muy cómodo aquí, avanzando sobre cada verso con total seguridad. Incluso cierta clase. Desde luego la banda sale airosa del juego entre contrastes, si bien habrá quien eche en falta un mayor clasicismo. Una mayor adhesión a los preceptos del género. Nunca llueve a gusto de todos, supongo. Estupendo solo final en cualquier caso.

Ov Flesh And Pain”, cuánto daño han hecho Behemoth, alterna a los Crystal Tears más rocosos con los más melódicos. Es algo que salta al oído con la desnudez de las primeras estrofas, precedidas estas por un prólogo de lo más rotundo. Los riffs de Sotos en esas partes más nervudas resultan mecánicos, casi marciales. Contrastan con el fuerte influjo melódico que otorga luego a las estrofas. Y de ese doble juego vuelve a surgir otro corte llamativo por alterno. Pero si algo sobresale aquí es el extenso y bien planteado solo de Sotos, amén de su buena labor durante el epílogo. Sin florituras forzadas y operando siempre en favor del conjunto. Fenomenal.

Nosi Balasi” añade algo más de picante a la mezcla. Y si bien me parece un corte bienintencionado, bien construido incluso, lo cierto es que lo siento algo falto de gancho con respecto a otros tantos dentro del tracklist. Hämäläinen está todo lo rotundo y grave que de él cabe esperar. Tantanozis no escatima en el uso del doble bombo y Sotos deja un solo más que suficiente a lo largo del puente central. Con eso y con todo no negaré que hay cortes aquí dentro con los que he conectado en mayor medida.

Eros And Psyche”, corte más rácano del álbum en lo que a duración se refiere, es una instrumental a mayor gloria de las habilidades de Sotos con su guitarra. Clásico y calmado al comienzo, efervescente y casi frenético después, me agrada en su tercio final pero logra que vaya desconectando camino del final.

Y no pasa nada porque “Chaos Thy Name” de nuevo capta mi atención, a fuerza de insuflar una mayor mala baba al conjunto. Metal poderoso y vibrante, con Tantanozis volando desde el kit de batería en sustento del Hämäläinen más agrio y vociferante. Dado ese mayor nervio pueden disculparse (tal vez) unos riffs de Sotos más efectivos que vistosos. El corte sufre, si acaso, por una duración un tanto pírrica, que revierte en un puente un tanto fugaz y, a consecuencia de ello, un solo algo constreñido. Sea como fuere un corte que no me desagrada en ningún caso.

Para el cierre queda la revisión del clásico de Guns N’ RosesYou Could Be Mine”, con la banda siendo lo suficientemente hábil para situarse entre el homenaje y la lógica desviación hacia su propio sonido. Por ahí Jay Walsh deja voces más graves que agudas y la banda solventa la papeleta con crudeza, sin adornos excesivos, con un bajo de Hamalidis que crepita junto a las guitarras y un solo a la altura. Un cierre ideal para todo arqueólogo de versiones que se precie.

Quienes lleguen a este “Athanato” buscando un disco más de power / speed metal, a buen seguro se llevarán un chasco de los grandes. Lo que no quita para que el disco salga más que airoso de su llamativa colisión entre estilos. Especialmente a lo largo de su primera mitad. Esa que alberga la curiosa “Naked”, la llamada de atención que supone el tema título o el cuidado equilibrio de “All Sins Remembered”. Un disco que, salvando las gigantescas distancias, podría decirse que representa para Crystal Tears lo que “Jugulator” vino a significar para Judas Priest, si bien “Decadence Deluxe” (2018) ya había dado algún que otro paso en esta dirección. Avisados quedáis.

Texto: David Naves

Crónica: Arcanxo Festival (Viernes, 17/07/2026)

Pisamos por primera vez las tierras gallegas del Valle del Tea, un espacio natural en el que se desarrolla el Arcanxo Festival. En esta, su tercera edición, nos encontramos un cambio cuantitativo y cualitativo respecto al cartel presentado, dos días, en lugar de tres y un elenco de bandas internacionales y nacionales, emergentes y de renombre, combinando distintos estilos dentro del metal.

Un reclamo importante para acudir pero que, como pudimos comprobar, no sería el único. Y es que contar con un entorno como el de A Freixa, a kilómetro y medio de la localidad de Ponteareas, con zona gratuita de acampada y playa fluvial, justo al lado del recinto del festival es todo un privilegio añadido. Respecto al recinto, la palabra que lo define es comodidad. Zonas de descanso con sombra y todo lo necesario a mano. Se nota el trabajo de la organización y la sensación de estar como en familia, algo que se echa mucho de menos en los grandes festivales.

Así que, solo quedaba disfrutar de la oferta musical del día, comenzando la fiesta a las seis en punto con los locales Titano. Sin más aditivos que su presencia, la banda arrancó con la fuerza descomunal que le confiere su frontman Triple M, una de las voces más potentes de la jornada. Presentaban los vigueses su E.P “Apex”, una propuesta cargada de técnica y de una mezcla interesante de sonidos dentro del estilo deathcore, que, como ya habíamos degustado en el reciente Breakdown Fest asturiano (crónica), nos muestran que puede llegar a ser una banda de gran proyección.

No faltó en su descarga la versión del “Disengage” de Suicide Silence y la parada en la que Dyable y Elvis Hernández se lucen en lo instrumental con un solo y un fondo de sintetizadores. Era también el cumpleaños de Aarón, su bajista, quien se unió al público y terminó en volandas. Una coreada “The Apex Is Here” y “Deo Vashara” completan media hora de actuación en la que animaron sin parar a los más madrugadores, bajo un sol de justicia. Turno para los djs que amenizaban la espera del cambio entre banda y banda desde un lateral de la barra del bar. Se lo curraron muy bien a lo largo de las dos jornadas.

Y salen unos jovencísimos Sarcator, como se tiene que salir, a romper con todo. El de los suecos era uno de los directos que más ilusión nos hacía ver y es que su álbum debut fue considerado como uno de los mejores discos del año 2020 en el circuito thrash, así que, tocaba comprobar cómo defendían su propuesta. Pues fácilmente pusieron al Arcanxo patas arriba desde los primeros acordes. Velocidad, actitud, unos riffs endiablados, movimiento, complicidad entre guitarras y bajista, vamos, los ingredientes necesarios que definen a una banda thrasher. El sonido no fue tan nítido como en Titano pero su blackened thrash caló en los presentes que se animaron con los primeros circle pits. Una energía tan contagiosa que la valla sufrió lo indecible con las embestidas de la gente.

Nos comenta Mateo Tervonen que es la primera vez que tocan en España, así que aprovecharon bien la ocasión para dar un repaso a su discografía. Caen temas como “Perdition’s Hand”, la versión de los Anti CimexDogfight” y “Devil Sun” de su álbum del 2022 “Alkahest”, que dicen no haber tocado antes en directo. Le meten aún más velocidad, si cabe para ir terminando con la que da título a su álbum del pasado año “Swarming Angels & Flies” dejando patente el nivel que estaba teniendo ya esta edición del Arcanxo.

Con un nombre tan sugerente como De l’Abîme Naît l’Aube (D.A.N.A. – Del Abismo nace el Alba) sabíamos que nos esperaba una propuesta muy distante a lo vivido hasta el momento. La danza entre pasajes atmosféricos y desgarradores toques de post-metal, junto a una puesta en escena mágica y cargada de simbología, nos iban a enganchar al instante. Salen al escenario, adornado con un gran telón de fondo, además de elementos vegetales, plumas y cuencos, los seis componentes de D.A.N.A. como en una especie de rito iniciático, vestidos de blanco, descalzos y donde no faltó el incienso aromatizando el recinto. Esta emergente banda de origen suizo venía a presentarnos su maravillosa ópera prima “Rituel: Initiation” de la cual desgranaron cuatro temas. Brillaron no solamente en lo musical sino también por su cuidada interpretación escénica, donde destacan los dúos entre Sébastien y Fantine, los diálogos bajo-gong y el modo en que daban por concluido cada tema.

Contaron, para la ocasión, con la presencia de la guitarrista del dark folk trio Ataraxia, que sustituía al guitarrista original y, desde mi punto de vista, creo que aportó un toque más de misticismo. Lograron mantener absorto al ya numeroso público congregado en el recinto, hasta tal punto, que, si bien en los primeros temas se podía oír el murmullo de la gente hablando, a partir de «Le Vertige D’une Descendance” consiguieron acallar, al menos, a las primeras filas, logrando una especie de trance, algo más que meritorio tratándose de un festival. No le hizo justicia la hora de actuación a los suizos, ni tampoco el sol lacerante de la tarde. Deseamos poder disfrutarlos en sala o en un ambiente más propicio y, desde luego, recomendamos seguirlos de cerca.

Nuevo giro estilístico con la presencia en el fondo del escenario de un gran telón negro con el logo de Induction. La banda de power metal sinfónico da comienzo a su actuación, poco después de las nueve de la noche, aún con mucha luz, pero ya sin las molestias del sol, abriendo con “Beyond Horizons” y “Dark Temptation”, con un sonido todavía un poco deficitario, que va a ir mejorando a partir del tercer tema, logrando una actuación, en su conjunto, bastante notable. Conscientes de que su música no es metal extremo, pero metal, al fin y al cabo, como señala su vocalista Gabriele Gozzi, Induction dieron buena cuenta de lo que saben hacer: destacados solos como el de Justus Sahlman en “I Am Alive”, guitarras dobladas en temas como “Love Kills” y la voz cuidada y nítida de Gozzi.

Como anécdota, una chica del público pone el punto simpático regalándoles una pegatina de la banda punk gallega A Ras Da Kona. Ya el personal se encuentra totalmente despierto y se une a los coros de “Steel And Thunder”. Tim Hansen (hijo del mítico guitarrista de Helloween) se luce en sus duelos con Sahlman y nos recuerda su paso por el burgalés Zurbarán Rock y que siguen de gira. Y ya, para terminar, rematan con “Gods Of Steel”, un tema que solo se puede degustar en directo y “Queen Of Light” que dedican a las mujeres allí presentes. Actuación agradable, dinámica y de mucha interacción con el público, que no dejó de corear el nombre de la banda en todo momento.

En el presente 2026, el señor James McBain se marcó un tremendo discazo y, mira que no es escasa su discografía precisamente, en los doce años que lleva al frente de su proyecto Hellripper, en el que él lo es todo. Acompañado de músicos para el directo, dieron un recital de black speed sin tregua ni pausa. Sobrios en lo escénico, el escocés es el centro de las miradas. Abre con la fabulosa “All Hail The Goat”, tema inicial de su EP del 2019 y sigue con “Kinchyle” de su obra reciente. “Ready for some rock and roll?” demanda McBain antes de espetarnos una “Hell´s Rock And Roll” que enloquece a los presentes.

Circle pits, pogos, se desata la locura y el polvo levantado nos bautiza como si fuese parte del ceremonial endiablado que preside el de Aberdeen. Las vallas son testigos de un nuevo subidón de energía durante “Black Arts & Alchemy” y “Hunderprest”, la que abre su flamante “Coronach”. Provocador en todo momento, nos pregunta si estamos cansados justo en el clímax de su actuación. La respuesta sigue siendo contundente, mientras una entrada salvaje del bajo nos anuncia “The Affair Of The Poisons”. Gran labor la de los músicos que acompañan a McBain, quien baila, toca, hace headbanging sin perder un ápice de velocidad. Cerrando con una “Bastard Of Hades” cantada al alimón con el guitarrista y donde suena un fragmento del “Angel Of Death” de Slayer, la de Hellripper fue una muy notoria actuación, muy disfrutada y rozando el sobresaliente.

Ya metidos de pleno en la noche, esto no podía más que mejorar. La multitud estaba expectante ante el plato fuerte de la jornada: la presencia de una de las formaciones fundadoras del death metal melódico, Dark Tranquillity. Un enorme telón, simulando un cielo estrellado, que iba variando de tonalidades a lo largo de la actuación con un juego de luces entre azules y rosadas, acompañaron a los suecos en su magistral puesta en escena. El carismático Mikael Stanne, pletórico en todo momento, completa la formación ya situada y a punto de iniciar con “The Wonders At Your Feet”. Estos pioneros de lo que fue el “Gothenburg Sound” sentaron cátedra tras “Hours Passed In Exile” y “Unforgivable” y esto no había hecho más que empezar. Martin Brändström se luce a los teclados en un muy aclamado y coreado “Atoma”. La pesadez atmosférica de “Nothing To No One”, interpretada con más garra por Stanne, acompañado por el juego de guitarras entre Johan Reinholdz y Peter Lyse Karmark, dio paso a “The New Build”, otra muestra arrolladora del buen hacer de los suecos, que invitaba a reventarse el cuello.

Pequeña pausa para presentar “Cathode Ray Sunshine”, destacando el elegante diálogo guitarras – teclado, que confiere ese tono melódico tan característico del género. En la misma línea, le sigue “Terminus (Where Death is Most Alive)”, comunión total con el público, que acompaña puños en alto. Nuevo cambio de registro y el infatigable frontman presenta “Not Nothing”, un tema más relajado que daría paso a la última parte del recital con temas tan emblemáticos como “Punish My Heaven” de un álbum clave en su discografía como el “The Gallery”, que cumple ya 31 años, “Phantom Days” y “Last Imagination”, donde la banda se toma un respiro y el teclista destaca, una vez más, con un solo. La traca final quedó reservada para el trío de ases: “Lost To Apathy” (fabuloso Peter Lyse Karmark aquí), “Therein”, tema de 1999, como bien nos recuerda Stanne y la mítica “Misery’s Crown”. Lujazo de actuación a la que solo achacamos que el sonido estaba extremadamente alto, llegando, en ocasiones a resultar molesto, aún en la parte de atrás del recinto.

Finalmente le tocó a la banda madrileña Endernity cerrar la jornada, con una selección de versiones de Metallica y Pantera. Insistieron en comentar que ellos tienen también temas propios pero que se les había solicitado desde la organización del festival, hacer este repaso a los temas míticos que todos conocemos y convertir en un gran karaoke a un recinto en el que aún resistía un buen número de personas. Y así fueron cayendo “Creeping Death”,“For Whom The Bell Tolls”, “One”, “Seek And Destroy”, etc. para luego cambiar de instrumentos y de registro, interpretando “Cowboy From Hell”, “Walk”, “This Love” o “Domination”, con un Manu que manejó a la perfección ambos registros y que realizó a mano alzada una encuesta para saber qué banda, de las dos versionadas, era la preferida. Gana Pantera para su asombro, ya que dice que incluyeron más temas de Metallica en su setlist. Creo que nadie se lo tuvo en cuenta.

La jornada había sido espléndida, superando con creces nuestras expectativas. Excelente organización, sonido, comodidad, solo nos quedaba descansar y repetir al día siguiente.

Texto y Fotos: Erundina Artidiello

Milagre Metaleiro Open Air 2026: Cartel Final

La XVII edición del festival portugués Milagre Metaleiro Open Air, que regresa a Pindelo Dos Milagres los dias 21, 22 y 23 de agosto nos presenta su cartel final.

Una alineación de lujo que cuenta como últimas novedades con las incorporaciones de los británicos Paradise Lost, la formación sueca The Haunted, los grupos alemanes Destruction, Crematory y Primal Fear, los fineses Insomnium, Blaze Bayley con un set especial «Iron Maiden«, nuestros Saurom que regresan al festival nueve años después de su última actuación y los maestros del black/death metal Belphegor. Quedando así la distribución de bandas por días:

Viernes 21 de Agosto
Paradise Lost
The Haunted
Enforcer
Gwydion
Death & Legacy
Gnosis
Ethereal

Sábado 22 de agosto
Destruction
Crematory
Saurom
Serious Black
Erzsébet
Dallian
Warout

Domingo 23 de agosto
Insomnium
Belphegor
Primal Fear
Blaze Bayley
Girish And The Chronicles
Sovengar
Capela Mortuária

Entradas por día y abonos disponibles en milagremetaleiro.bol.pt, también información sobre el festival, zona de acampada y otros servicios. Abono 75€ y entrada diaria 43 €.

Nefarious: Spain Tour 2026

Nefarious, superbanda de thrash metal con miembros de Exodus, Death Angel, Heathen y Blind Illusion confirma 3 conciertos más en nuestros escenarios de la mano de Z! On Tour antes de poner el broche final al tour con su paso por el Sun And Thunder Festival el sábado 29 de agosto en Marenostrum de Fuengirola.

Miércoles 26 de agosto – Sala Utopía (Zaragoza)
Jueves 27 de agosto – Sala Groove (Portugalete)
Viernes 28 de agosto – The RockLab (Madrid)

La formación está compuesta por Sean Rivera, vocalista de Coffin Hunters, las guitarras de Rick Hunolt, con paso por Exodus y Doug Piercy de Heathen y Anvil Chorus. La base rítmica formada por Tom Gears, veterano bajista de Blind Illusion y Ancient Mariner, y Will «Beastman» Carroll, batería de Death Angel presentará un repertorio inédito focalizado en su álbum debut «Addicted To Power» autoeditado el pasado 2025.

Entradas disponibles a través del siguiente enlace:
https://zliverock.com/nefarious/

Reseña: Sojourner «Gateways» (Avantgarde Music 2026)

Gateways” representa el cuarto episodio en el viaje épico y atmosférico de la formación multinacional Sojourner. Al dúo habitual de Mike Lamb (guitarras, composición) y Emilio Crespo (voces) lo acompañan ahora Mike Wilson (bajo), Riccardo Floridia (batería) y la ex Draconian Heike Langhans (voces). Con los propios Langhans a cargo de todo el apartado artístico del álbum y Lamb coordinando las labores de producción, grabación, mezcla y masterización, el álbum ha visto la luz a través de Avantgarde Music en digital, vinilo de 12», CD y casete.

Delicada, casi como un murmullo, “Dawnrays” da la bienvenida desde tonos amables, tendida sobre un piano que pronto cederá su protagonismo a las guitarras de Lamb por un lado, a los arreglos por otro, procurando un metal profundamente nostálgico, revestido de una épica algo desgastada, como añorando un pasado glorioso, yacente ahora entre ruinas. Me gusta toda esa construcción que conduce hacia el punzante black metal de las primeras estrofas, con la banda adoptando un trazo ambivalente entre esa rabia y su cara más atmosférica, casi onírica. Magnífico ese contraste entre las voces rotas de Crespo y las limpias de Langhans. Después abrochan con un delicado puente de corte clásico, calmado y elegante, con la mencionada Langhans poniendo de relieve su registro más amable. Todo hasta desembocar en ese precioso epílogo, broche redondo de un, pienso yo, gran arranque de álbum.

El prólogo de “And The Paintings Fall” tiene algo que siempre me recuerda a la banda sonora de la trilogía “El Señor De Los Anillos”, la triple epopeya musical del gran Howard Shore y, hay quien dice, la mejor banda sonora de la historia del cine. El caso es que toda vez supera ese olor a hobbit y comarca, Sojourner están jugando a enfrentar a los primerísimos Within Temptation (escucha esa primera estrofa de Langhans y dime que no) con su habitual black atmosférico. Crespo impone su registro rasgado sobre las partes más violentas y su contraparte hace lo propio con las más acompasadas. Un doble juego muy clásico, algo evidente, pero que le funciona con precisión al combo internacional. Por eso lo que más aprecio aquí es la forma en que la composición va alternando papeles camino del tronco central, con partes más livianas por un lado, más pesadas por el otro, y que en cierto modo, aumentan lo que este segundo corte tiene de ambicioso. Camino del cierre me gusta el mayor poso melódico que imprimen las guitarras de Lamb. También los arreglos de cuerda de ese puente y no tanto algún que otro desequilibrio en la mezcla durante el tramo último. Con eso y con todo, un corte que disfruto en gran medida.

Luego “Lunar Tear”, sobre el papel, puede no resultar tan ambiciosa. Aunque tiene un prólogo de lo más elegante y buenas hechuras como ancla emocional del álbum. Me gusta cómo conjugan los registros de Crespo y una Langhans, su primer disco a bordo del proyecto, muy desenvuelta en sus versos. Hay blast beats junto a voces que rugen y un cuidadísimo trabajo en lo que a arreglos se refiere, particularmente presentes cuando bajan las revoluciones. La vocalista de Ciudad del Cabo está dando un aire casi gótico a ese puente previo al epílogo. Y la banda en su conjunto agigantando la cara más atmosférica en ese buen tramo final. Me agrada aunque no me entusiasme.

Occultation” parece querer apostar por un poso más sinfónico. De todos modos, toda vez supera la delicadeza de su arranque, estos son quizá los Sojourner más fervientemente metálicos. Melódicos incluso, con ese fino aporte de Lamb desde guitarras. Conseguido, bien conjugado el doble juego vocal aquí, con una Langhans más melancólica aún si cabe. En lo que a riffs se refiere, puede ser éste mi corte favorito de esta nueva hornada. Aquél en que Lamb va más allá de sus habituales riffs solo serviciales y aporta una pizca más de brillo desde las seis cuerdas. Por contra, a ratos siento que este es un corte al que le pesa un poco el culo en cuanto a duración. Que bien podría haberse resuelto de la misma forma sobre la barrera de los cinco minutos. Y no los más de siete que marca en el reloj. Aún así, me gusta la mayor gravedad que adopta antes del cierre, esa cara más oscura y no tan nítida, ejerciendo de contrapunto a su habitual grandilocuencia. Un corte que, ya digo, plantea buenas ideas pero que quizá emplee tiempo de más en llevarlas a cabo.

Todo lo contrario que esta “Epitaphs”, que sin ser tampoco una composición rácana (6:51), parece operar siempre desde un debido equilibrio. El prólogo no sorprende. Otra de esas tímidas entradas al piano. Pero sí ese poso más aletargado y pomposo que surge a continuación. El juego vocal que acometen Crespo y Langhans en estas primeras estrofas bien podría adornar un buen álbum de metal gótico. Funciona porque ambos están fantásticos en sus antagónicos registros. También por la rica gama de arreglos en que se apoyan o por las buenas melodías de Lamb desde las seis cuerdas (o siete o las que sean). No quisiera decir que la banda aquí vira hacia el doom, pero sí que hay partes en que su metal atmosférico se calma y aletarga. Luego llega un puente de aguas aún más tranquilas. De nuevo reposado y casi onírico, comandado por la voz de una Langhans que es puro arrullo. Por su parte, la base rítmica queda siempre un tanto escondida entre tanto arreglo, tanta voz, tanta guitarra. La sensación que queda es que tanto Wilson al bajo como Floridia en baterías ofrecen un desempeño puramente utilitario. No brillan, tampoco estorban. Le imprimen el empaque más riguroso sin alardes, lo cual, tratándose del tipo de metal que la banda tiene entre manos, no tiene por qué ser algo malo. Más bien al contrario.

Con “Vvardenfell” siempre me vienen a la cabeza los vieneses Summoning. Un corte que viene a aumentar el registro tonal del disco a base de insuflar una mayor épica al conjunto. Crespo toma el mando con su voz más agria, Lamb apuntala con buenas melodías y la producción deja un poso más encorajinado, con algo más de punch, en los momentos más paganos de todo el largo. Vvardenfell, gran isla volcánica situada en el centro de la provincia de Morrowind dentro del universo The Elder Scrolls, sirve así de trasfondo así a los Sojourner más guerreros, también más folkies, con una serie de arreglos muy útiles en su tercio final. Lástima, eso sí, el desganado fade out del cierre.

Ya desde el propio aspecto letrístico que la acompaña, “The Road Ahead” resuena mucho más terrenal. Y no será porque Langhans no esté poniendo su registro más delicado en ese tranquilo prólogo. Pero toda esta primera parte de la composición se apoya sobre los Sojourner más frágiles. Después irrumpe Lamb con riffs solo utilitarios pero con buenas melodías de guitarra. Entre él y la vocalista capense van pergeñando un final repleto por igual de melancolía y buen gusto. Un crescendo trazado con sumo cuidado, desde la escritura hasta la producción, desembocando en ese cierre grandilocuente, melancólico y profundamente funcional. Chicos, era ésta la que merecía un desarrollo algo más ambicioso.

Pero que me aspen si no estamos delante de un disco de black atmosférico elegante, cuidado, contundente y delicado a la vez, que sabe guardar un equilibrio casi perfecto entre la rabia y la tristeza, la melancolía y la épica, amalgamando su amplia gama tonal con acierto. Con esa producción algo desgastada jugando a favor, con el doble registro vocal regalando cuidados contrapuntos y una gama de arreglos pensada (o tal parece) hasta el más mínimo detalle: unas veces hacia la melancolía, otras hacia la épica, pero siempre funcionales, sin erigirse en protagonistas pero aportando a la amplia personalidad de este cuarto largo. Fácilmente el trabajo más ambicioso del combo hasta la fecha.

Texto: David Naves

La Mar De Ruido 2026: Cartel Confirmado

La 22ª edición del festival gratuito avilesino La Mar de Ruido que se celebrará el viernes 14 y sábado 15 de agosto en el icónico Parque del Muelle de la villa del adelantado desvela su cartel.

Viernes 14 de agosto
Tierra Santa
Zernías
Ritual (Tributo a Ghost)
Escenario Menéndez Stage: The Hazers

Sábado 15 de agosto
La Frontera
Nine Bellow Zero
Pedrá (Tributo a Extremoduro)
Escenario Menéndez Stage: The Refugees

Para los riojanos Tierra Santa sobran presentaciones a estas alturas, historia del heavy metal en español. Zernías son una banda nacida en Avilés, cuyo sonido abraza el rock progresivo y la psicodelia de los 70. Ritual ofrece una recreación fiel de la atmósfera y el magnetismo de Ghost, gracias a una escenografía, vestuario y cuidada puesta en escena. The Hazers que cuentan en sus filas con el Stormy Mondays Juanjo Zamorano a la voz, ofrecerá un repertorio basado en temas propios y versiones de grandes nombres de los años 90, Nirvana, Smashing Pumpkins, Soundgarden o Rage Against The Machine entre otros.

Por su parte La Frontera son historia del rock en nuestro país con más de 40 años de trayectoria a sus espaldas. Los británicos Nine Below Zero en cambio apuestan por el blues de Chicago como banda sonora influenciados por John Mayall, The Kinks y The Who. Desde Plasencia Pedrá nacían allá por el 2009 con la intención de hacer un tributo digno a Extremoduro, ganandose con el paso del tiempo el respeto y admiración que los seguidores de Robe Iniesta y los suyos. The Refugees es una banda asturiana que rinde pleitesía al músico norteamericano Tom Petty.

Inicio de los conciertos en el Escenario Menéndez Stage a las 20 horas, a las 21 horas en el kiosko del parque del muelle.

Crónica: The Poodles + Heaven’s Gate + Doro (Zurbarán Rock 11/7/2026)

Mucho y bueno se lleva hablando estos últimos años del Zurbarán Rock burgalés, así que casi en caliente arrancamos nada más terminar las obligaciones laborales, rumbo a la denominada capital del frio. En estas fechas, evidentemente de frio nada, al revés, pero no es impedimento para que al llegar viéramos una multitud congregada delante de The Poodles. Reconozco mi total desconocimiento sobre la banda, grosero error por mi parte, José Ángel, nuestro alma mater de H.M.B. y compañero de viaje ya me dio buena cuenta de ellos durante el camino.

Pillamos el bolo empezado, pero pudimos disfrutar de una buena dosis de hard rock por parte de unos suecos que tienen algún ilustre en sus filas como Pontus Norgren de los también suecos Hammerfall y Pontus Egberg (King Diamond, Treat, Wolf). Rock enérgico y disfrutón con un gran maestro de ceremonias como es Jakob Samuel y un buen puñado de temas como «Like No Tomorrow» , «Seven Seas» o «Night Of Passion» que hicieron las delicias del respetable.

Aprovechando los sonidos contemporáneos de Khorea fuimos saludando a la multitud de asturianos allí congregados, y pillando sitio de privilegio para ver a lo que queríamos ver. No es una reunión al 100% de los alemanes Heaven’s Gate, falta el carismático Thomas Rettke, que casualmente cumple años esta misma semana, sustituido por el todoterreno Herbie Langhans (Avantasia, Firewind,…) del que personalmente tenía mis dudas, pero estuvo totalmente a la altura de la leyenda alemana. Y es que visto lo visto en la explanada de El Plantío eramos muchos los nostálgicos de Sascha Paeth y compañía, cantando cada una de las canciones como si de hits se tratase. La primera en la frente, «Under Fire» nos ponía en antecedentes de que los alemanes nos iban a dar una buena dosis de power heavy metal.

«Hell For Sale» y «Path Of Glory» fueron ejemplo de ello, mientras veíamos a unos activos Robert Hunecke-Rizzo al bajo y Bonny Bilski a la segunda guitarra y a un publico totalmente entregado. Quizás demasiado pronto nos regalaron el himno «Livin’ In Hysteria«, donde a parte de disfrutar de semejante joya, casi todas las miradas cayeron sobre el bueno de Herbie, del que salió airoso ante esos tonos altos de Thomas que todos tenemos grabados en la retina. En uno de los momentos que Herbie se dirigió a la gente, reconoció adorar a la banda cuando era joven, bueno, no dudaré de sus palabras, pero me recordó a esos futbolistas que besan el escudo nada más fichar por un club y saltan con esa de que eran fans de “shiquititos”. Se lo perdonaremos, porque nos rescataron unos cuantos clásicos de la banda como «Gate Of Heaven» o «In Control» y tanto a mi como a muchos de los allí presentes nos hicieron pasar un grandísimo rato del que seguramente nos quedaron ganas de más.

Esperemos que al paralizar la actividad de Avantasia tengamos más oportunidades de dejarnos la garganta rememorando a una leyenda del heavy metal. Reposición de líquidos, tarea no poco fácil, ante la pila gente congregada, pero necesaria para nuestras fuerzas y para las de un Zurbarán gratuito con unos precios de chigre de barrio. Encomiable la labor de los que organizan este maravilloso festival.

Momento para la reina indiscutible del metal, lo demuestra en cada concierto que da. Carisma, una gran banda detrás y un buen puñado de canciones, que más se puede pedir??? La respuesta no fue menor, recinto abarrotado,desde minutos antes de las 23 horas en que Doro Pesch se subió al escenario. Se manejan cifras de asistencia cercanas a las 20.000, casi nada.

El show, en su línea, entre llamaradas de fuego la alemana irrumpió en el escenario como sólo ella sabe hacer, desbordando simpatía y energía a partes iguales con dos clasicazos, «Earthshaker Rock» y la mítica de Warlock «I Rule The Ruins«, seguido de un “buenas noches Burgos”. Con tan poco o tan mucho ya tiene a los presentes a sus pies, insisto, si es la reina es por algo.

Como viene siendo habitual en sus últimos años hace un repaso a su extensa carrera, canciones como la más reciente «Time For Justice» o repasando otro clásico de Warlock, «Burning The Witches«. Custodiada en todo momento por una excelente banda que nos presentaría al final del concierto, fueron cayendo temas, destacando «Warriors Of The Sea» donde Doro sacó una bandera de España mientras el personal cantaba el estribillo. «Für Immer» fue otro momento emotivo donde la alemana se atrevió a cantar una parte en castellano respondiendo la efusividad abrumadora con un “os quiero”.

«Fire In The Sky» y la acelerada «Metal Racer» fueron la antesala del único pero del show, un solo de batería demasiado largo y aburrido. Que el que escribe estuviera en pie desde las 5 de la mañana, igual tuvo algo que ver en la repunancia. Menos mal que la vuelta de la banda es digno de mencionar, «Hellbound» y «Revenge» sonaron con contundencia para preparar un final acorde para una reina con el himno «All We Are«, estribillo coreado hasta el infinito.

Si fuera poco «True As Steel» y su particular visión del «Breaking The Law» sirvieron de colofón final para la primera actuación de Doro en tierras burgalesas, donde la alemana vuelve a salir triunfadora, sabedora de como ganarse a la gente, sabedora como pocos, de como hacer un buen show de heavy metal y todo eso se transmite en el cariño y respeto por una dama, por una reina, por una institución dentro del metal.

Y con esto, un cansancio enorme y despedidas varias, nos volvimos para la tierrina con la idea firme de hacer lo posible para que el año que viene poder disfrutar entero el llamado festival gratuito más grande del mundo. Larga vida al Zurbarán!!!!

Texto: José Miguel (LAGO)
Fotos: José Ángel Muñiz / Miguel Rubio