Agenda: Factoría Rock Fest VI

Ya está aquí la 6ª edición del Factoría Rock Fest, la cita con el evento orquestado por la Asociación Valliniello Sound City tendrá lugar el próximo viernes 3 de mayo en la Factoría Cultural de Avilés y contará con Nicotine BubblegumEstramonio y Blast Open como protagonistas.

Nicotine Bubblegum presentará su primer larga duración en el festival, una obra grabada en los Breakdown Studios con producción de Nefta Vázquez en la que la formación avilesina lleva su sonido un paso adelante adentrándose en el metal experimental y progresivo. Su primer sencillo promocional «123«, cuenta con la colaboración a la voz de Gin Barbería (Absalem, Gemtonics).

Tras su retorno el pasado año tras 7 años desaparecidos del panorama musical astur el combo doom rock mierense Estramonio presentará en la Factoría Cultural su recién grabado nuevo EP.

Tras su brillante paso por el ovetense Kuivi PopUp el pasado verano, los renovados Blast Open retoman la actividad en vivo en el escenario de la factoría para continuar con la defensa en vivo del magnífico «Spitting Blood«, su último trabajo de estudio editado en el 2022 a través de Suspiria Records.

Entradas físicas anticipadas 8€ disponibles en el Bar Route 66 (Avilés).
Precio especial para socios 5€, en taquilla 10€ y socios 7€.
Apertura puertas a las 20 horas.

Nicotine Bubblegum: Primeros detalles de “Twilight Sleep”

Los alternativos avilesinos Nicotine Bubblegum presentan portada, tracklist y primera fecha de presentación en vivo para «Twilight Sleep» su primer larga duración.

01 Fire In The Hole
02 Brinell Hardest
03 M.U.I.L.
04 123
05 Gimme A Blena
06 Palindrome
07 Focus In
08 Youth Leisure
09 War

Grabado en Breakdown Studios con Nefta Vázquez a los controles cuenta con la colaboración de Gin Barbería (Absalem, Gemtonics) en la canción «123«. La portada y diseño ha corrido a cargo de Noé Grigera, guitarra de la banda. La presentación oficial en vivo tendrá lugar el viernes 3 de mayo en el Factoría Rock Fest compartiendo escenario con Estramonio y Blast Open.

Entrada anticipada 8€, socios 5€, a la venta en el Bar Route 66 de Avilés. En taquilla 10€ y socios 7€.

Factoría Rock Fest VI: Bandas Confirmadas

La que será 6ª entrega del avilesino Factoría Rock Fest desvela fecha, lugar y bandas participantes. La cita con el evento impulsado por la Asociación Valliniello Sound City tendrá lugar el viernes 3 de mayo en la Factoría Cultural de Avilés y contará con Nicotine Bubblegum, Estramonio y Blast Open como protagonistas.

La bandas presentarán sus nuevos lanzamientos discográficos. Muy pronto cartel oficial, toda la información sobre precios, descuentos y horarios.

Milagre Metaleiro Open Air 2024: Primeras Confirmaciones

El festival portugués Milagre Metaleiro Open Air anuncia las primeras bandas que formarán parte de su 15ª edición que tendrá lugar del 23 al 25 de agosto de nuevo en Pindalo Dos Milagres.

Las primeras cinco bandas confirmadas son KORPIKLAANI, uno de los mayores exponentes del folk metal internacional estará en el festival el 24 de agosto. El death metal sinfónico de FLESHGOD APOCALYPSE tendrá su hueco en cartel el 23 de agosto. La banda italiana regresará a Portugal veintitrés años después de su única visita. Por su parte los riojanos TIERRA SANTA estarán en el MMOA el 25 de agosto. La cuarta confirmación supone el debut en el país vecino de los italianos STORMLORD que actuarán el 24 de agosto. Con más de treinta años de carrera, los italianos ofrecerán su particular fusión de black metal sinfónico y power metal. La última confirmación por el momento son SERRABULHO!, banda portuguesa de party grind que cerrará el MMOA el 25 de agosto. Abonos de 3 días a la venta por 40€ hasta el 30 de noviembre a través del siguiente enlace: miraculometaleiro.eu.

Crónica: Wacken Open Air 2023 (Parte IV)

La última jornada traería consigo el retorno de la lluvia durante la madrugada desechando la idea de abandonar completamente las botas altas con el inevitable retorno del barro. A primera hora Marty Friedman inauguraba nuestro último periplo por el festival. Tras su sorpresiva colaboración con Megadeth, hizo demostración de virtuosismo y feeling a las 6 cuerdas en un show instrumental que hizo las delicias de los más madrugadores.

Más tarde Jinjer tomaba el protagonismo en el espacio destinado a las bandas de referencia del día y Biohazard ofrecía un concierto especial en la nueva ubicación del escenario “Louder”, ahora situado en un extremo del recinto. Así que con las escasas fuerzas que aún quedaban en el zurrón nos dirigimos hacia allá. Que inyección de contagiosa energía nos dieron los de Brooklyn personificada en un Billy Graziadei infatigable e hiperactivo. Muchas caras de satisfacción entre sus acólitos y es que si basas tu set en gran parte de una obra de culto del hardcore como es su segundo disco “Urban Discipline” la victoria está asegurada.

De la actitud agresiva tomamos rumbo a la fiesta que ofrecían los piratas escoceses de Alestorm. Ya sabes lo que te espera cuando ves sobre su escenario un par de patitos de goma gigantes. No los tomes en serio y solo disfruta, solo ellos son capaces de mutar un tema como “Hangover” de Taio Cruz y hacerlo pasar por suyo. Ni siquiera el fango que te atrapaba en el Infield fue capaz de frenar a un público entregado como pocos. Se respiraba una gran complicidad en el ambiente, cualquier demanda era atendida provocando saltos, pogos incluso algún tímido wall of death.

Cita imprescindible para un servidor era el paso por el escenario “Headbangers Stage” de los norirlandeses The Answer. Los de Cormac Neeson sentaron cátedra con un concierto espectacular, al que acompañó un gran sonido, tónica general del festival, y unas ganas propias de banda novel. Para muestra el paseo por el foso del propio Cormac en un baño de masas que a punto estuvo de llevarlo a probar el estado del fango alojado frente al escenario. Dejaron la impresión que merecían más tiempo y mejor horario, afirmación que podríamos extender a la muchas de las bandas alojadas en los escenarios satélite.

La propuesta ochentera de Nestor congregó a un buen número de nostálgicos del hard rock y el aor a los que hizo viajar en el tiempo a través de su buen hacer sobre las tablas. En las antípodas de bandas como Steel Panther o Gigatrón, defendieron con solvencia su primer disco “Kids In A Ghost Town” con un show enérgico y creíble.

Heaven Shall Burn estaban destinados a ser la banda top del día y lo corroboraron totalmente. Una espectacular puesta en escena con pirotecnia y fuego por doquier, unido a una propuesta musical que encandila a las jóvenes generaciones aunando lo mejor del death metal y el metalcore, se mostraron imbatibles no solo en la jornada del sábado si no como uno de los grandes conciertos de esta edición. Nadie logro tal nivel de conexión con la audiencia, circles pit, wall of death, incontable el número de metalheads que llegaban en volandas a pie de foso. Como premonición al anuncio de las primeras bandas confirmadas para el próximo año se despedían con una enérgica revisión del clásico de Blind GuardianValhalla” para poner Wacken patas arriba.

El colofón al festival y nuestras últimas fuerzas se las llevarían los punk celtas Dropkick Murphys. Los de Boston se marcaban un gran detalle con la malograda Sinead O’Connor a través de “Foggy Dew” como sintonía de apertura de su tiempo. Al igual que Wardruna en la jornada anterior serían los encargados de aportar distintos sonidos a los escenarios principales, demostrando que el festival sigue evolucionando para aportar nuevos estímulos a su audiencia. En lo musical se vio un Ken Casey cómodo en su nueva faceta a la voz al dejar de lado el bajo tras el paso a un lado del vocalista Al Barr. A tenor de los resultados estas aportaciones cada vez tendrán más relevancia aunque los grandes reclamos serán de nuevo figuras como Amon Amarth, Scorpions o In Extremo confirmados antes del termino del festival como primeros espadas para el 2024.

Sobrevivimos al Wacken más loco y complicado de la historia. El veneno ha sido inoculado y no podemos más que afirmar que el peregrinaje a la tierra prometida acaba de empezar. Volveremos, rain or shine.

Texto / Foto: José Ángel Muñiz

Crónica: Wacken Open Air 2023 (Parte III)

Las previsiones climatológicas para el viernes no podían ser mejores aunque esta vez tardaríamos algo más en pisar el festival puesto que en la zona anexa de prensa también denominada Press Tent, tendría lugar la pre-escucha de “Conqueress: Forever Strong And Proud» próximo disco de estudio de Doro y que verá la luz en octubre. Allí nos fuimos a disfrutar de la simpatía de la reina del metal con público y medios para afirmar que el álbum tiene muy buena pinta.

Allí pudimos disfrutar también con nuestros Alien Rockin’ Explosion, prácticamente banda residente del festival. Ya hemos perdido la cuenta de las ediciones que llevan amenizando con su simpatía, talento y destreza los distintos escenarios del Wacken. Todo un orgullo cuando llegas de tan lejos y ves ese reconocimiento a gente de casa. Otra de las alegría que nos daría el viernes sería el segundo puesto de Aneuma en la Metal Battle demostrando el gran nivel y buena salud de la escena metalera estatal, coronando como vencedores globales a Phantom Excaliver, aquellos japoneses que vimos bajo la lluvia. Un grandísimo comienzo de día sin duda.

Rumbo a las antípodas del recinto coincidimos con Leave’s Eyes inmersos en un espectáculo especial de temática vikinga. Una gran representación de dichos guerreros subiría al escenario para adornar su actuación mientras la dupla vocal formada por Elina Siirala y Alexandre Krull estrenaba un nuevo tema para la ocasión “Forged By Fire”. Tras una buena limpieza del escenario tras la fiesta montada por los vikingos los nuevos inquilinos serían la formación melódica Takida. Si bien por estos lares son prácticamente desconocidos en territorio alemán les rinden pleitesía a razón de la audiencia convocada y la entrega durante su actuación.

Otra de nuestras paradas durante el peregrinaje por el recinto sería para disfrutar del power trio islandés The Vintage Caravan y es que no solo de metal vive el Wacken. Banda de referencia del actual rock psicodélico su particular combinación de melodía y estribillos accesibles hacen las delicias de los amantes del sonido retro. Sin darnos cuenta ofrecieron una auténtica masterclass de rock n’ roll.

Turno para Megadeth en nuestro regreso a los escenarios principales. Si bien Mustaine se mostró algo errático en su conexión con la audiencia, la gran interpretación musical del combo mitigó la sensación de desgana que por momentos proyectaba el controvertido pelirrojo. La primera parte del repertorio intercaló acertadamente temas actuales con apuestas ganadoras como “In My Darkest Hour”, reservando para nuestro éxtasis la aparición en el escenario de Marty Friedman para interpretar cuatro temas de su etapa en la formación. As en la manga de Mustaine que cerró de esta guisa cualquier debate sobre su paso por el festival, colocándose en el lado ganador sin discusión.

Nuevo éxito el de Iron Maiden y su “The Future Past Tour”, allá donde van triunfan con su mezcolanza de nuevas canciones fruto de su último disco “Senjutsu” y las píldoras de nostalgia que ofrecen las interpretaciones añoradas del controvertido en su momento “Somewhere In Time”. La mejoras de las condiciones del recinto permitieron a la organización la suma de unos 10.000 metalheads más a la fiesta. Y si bien en los escenarios más pequeños no se apreció ese incremento, en los escenarios situados en el Infield si que era patente, por lo que la doncella disfrutó de la audiencia más numerosa del festival. Sabedores ganadores dejaron una interpretación sólida, fiable y sin sorpresas que satisfizo a la legión de fans que paladearon cada minuto del concierto como si fuera el último. Los cada vez más imprescindibles drones también harían acto de presencia en la despedida de la doncella.

Cerramos la jornada viajando al universo sonoro que ofrece el folk vikingo de los noruegos Wardruna. Con una puesta en escena impresionante ofrecieron una visión distinta a la oferta musical del festival. Temática mitológica vikinga, tradiciones arcanas y atmósferas envolventes para recrear el poder rúnico de magos y druidas paganos. La formación liderada por el artista ligado el black metal Kvitrafn demostró que propuestas diferentes pueden tener cabida en el escenario principal de Wacken.

Texto / Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Wacken Open Air 2023 (Parte II)

Chubascos a primera hora nos recibieron mientras dábamos fe que los japoneses Phantom Excaliver se postulaban como futuros ganadores de la Metal Battle gracias a su simpatía y la ejecución pulcra y milimétrica de un power metal de clara influencia anime. Con el mediodía el sol comenzó a brillar y nos daría tregua toda la jornada.

Los escenarios “Faster” y “Harder” serían nuestro hábitat a partir de ese momento, iniciando la tarde de manera inmejorable unas renovadas Vixen. Las incorporaciones de Britt Lightning a la guitarra y la esposa de Richie Kotzen Julia Lage han revitalizado a la banda liderada por Roxy Petrucci hasta el punto que esa energía juvenil ha contagiado a una espectacular tanto vocal como físicamente Lorraine Lewis, que llegaría a mezclarse entre el público y surfear por encima de sus cabezas. Su fantástica puesta en escena hizo caer en el olvido inmediatamente cualquier comparativa con sus predecesoras en el cargo. Despacharon un set plagado de clásicos más «Waiting For The Big One» de Femme Fatale, sorpresa que muchos agradecimos y disfrutamos como guiño a la anterior banda de Lorraine.

Apenas nos desplazamos unos metros y ya tomábamos posición para otro viaje a la nostalgia, esta vez personificado en Uriah Heep. Había muchas ganas de ver de nuevo en acción a los británicos y en esta ocasión, al menos para quien escribe, más tras desgraciada caída de sus fechas en España. Digna de admiración la entereza con la que aún se desenvuelven sobre las tablas Mick Box y un infatigable Bernie Shaw. demostraron que la edad no es una barrera cuando tienes calidad y ganas. Pilares del hard rock en los últimos 50 años recordaron al desaparecido Ken Hensley y ofrecieron un corto viaje sonoro, siempre nos parecerá así, por lo mas granado de sus éxitos. Victoria total la suya gracias a un triunvirato de himnos atemporales como “Lady In Black”, “Gypsy” y “Easy Livin” que cerraron su actuación poniendo Wacken a sus pies.

Siguiente parada, los suecos Hammerfall. No habían creado muchas expectativas y sin embargo fueron de la terna de triunfadores del día. Un setlist muy acertado y una ejecución digna de su mejor etapa colmaron de satisfacción a los escépticos. Paladines del power metal europeo que situaron en las más altas cosas de popularidad con la llegada del cambio de siglo junto a bandas como Stratovarius o Gamma Ray se permitieron el lujo de interpretar “(We Make) Sweden Rock” en tierras alemanas reivindicando el valor de la música realizada en su propio país. El mar de puños al aire que afloró durante su actuación dejaron patente su fantástica conexión lograda con la audiencia.

Con un Infield en el mejor estado de revista desde el inicio del festival la jornada no daba respiro, un ágil cambio de escenario y los primeros compases de “Hate Über Alles” casi nos sorprenden tomando posiciones para la implacable descarga de Kreator. Los de Petrozza no hacen prisioneros y esta vez no iba a ser la excepción. Aferrado a su guitarra e unido por un invisible vínculo al micrófono, Mille y sus huestes no dieron tregua. Contarían con la colaboración de la artista emergente alemana Sofia Portanet en la canción “Midnight Sun” como dato distintivo en un show vertebrado en episodios que no se ató al pasado gracias a una buena representación de obras de nuevo cuño. Quizás por eso presumen de poseer seguidores de tan heterogéneas generaciones.

Helloween como buque insignia del día llamaba a filas para despedir la jornada de manera inmejorable. Su espectáculo “United Forces” ofrece lo que todo cualquier fan de la banda puede esperar, interpretaciones a la altura del legado de la calabaza, canciones que pertenecen al acervo popular de todo metalero y una gran puesta en escena, sobria y eficiente. Con la impresión de ver a un Kai Hansen comedido, la sorpresa llegaría de la mano del Michael Kiske más activo y sonriente. Por su parte Deris sigue cómodo en su papel de maestro de ceremonias. La épica “Keeper Of The Seven Keys”, sin duda una de las canciones más esperadas de su concierto, tuvo un especial brillo en un entorno como es Wacken. Ante una audiencia tan variopinta la reacción no pudo ser más homogénea, y es que hay temas que traspasan fronteras físicas y emocionales. Como colofón los drones volvían a iluminar el cielo dibujando el clásico logo de la formación germana, dejando patente que dicha tecnología había llegado al festival para quedarse y cómo nos alegramos todos los cazadores de instantáneas.

Cerraríamos la jornada en un escenario más coqueto y alejado del ajetreo que envuelve a un cabeza de cartel para ver las evoluciones de Abbath, la formación liberada por el otrora componente de Immortal. Dejábamos atrás la luminosidad de Helloween para caer en la oscuridad literal del recuperado artista noruego que supo como meterse al público en el bolsillo desde el inicio. Arrancar con “The Rise Of Darkness” de su banda madre fue sin duda una apuesta ganadora que allanó en terreno para el resto del set. Descargo un arsenal de temas de su etapa en solitario donde brillo sobremanera la base rítmica que acompañó en esta ocasión a un comunicativo Abbath.

Tocaba retirada y recuperar fuerzas, la jornada había sido larga e intensa y muchas emociones aguardaban en apenas unas horas.

Texto / Fotos: José Ángel Muñiz

Crónica: Wacken Open Air 2023 (Parte 1)

Aunque las predicciones climatológicas avanzaban que este año la lluvia estaría presente y el lema “Rain Or Shine” volvería a cobrar vigencia, nadie podía imaginarse que la nueva edición del Wacken Open Air sería la más convulsa y caótica de su historia. Aunque el grueso del festival arrancara oficialmente el miércoles 2 de agosto había trámites ineludibles que realizar pero las tormentas dinamitaron cualquier plan establecido.

Nuestra bienvenida en la jornada del martes serían kilómetros de retenciones, rutas alternativas que no llegaban a ningún sitio, accesos a camping y aparcamientos impracticables, tractores arrastrando vehículos atrapados en el lodo, controles policiales que amablemente te invitaban a dar media vuelta y el panorama cada vez más oscuro por momentos. Hubo que tirar de la típica picaresca española para conseguir la ansiada acreditación y respirar, si había alguna posibilidad que el festival siguiese adelante, estaríamos presentes.

El miércoles sería otro día pasado por agua, con el aforo reducido un 25%, acotado por la imposibilidad de acceder a las zonas de acampada y la prohibición de estacionamiento en el pueblo adyacente y que da nombre al festival. Aún así 50.000 metalheads llegados de todas partes del globo terráqueo serían los primeros privilegiados en arrastrarse por el barro de la “holy land”, muchos de estos damnificados ahora alojados en los propios jardines de los vecinos de Wacken, granjas y parcelas cercanas al festival. Que gran lección de civismo e implicación nos ofrecieron sus gentes y cuanto nos queda por aprender en estos lares. A nivel organizativo están a años luz, sin duda, en España un festival con todas las dificultades acaecidas aquí no habría salido adelante.

Aunque muchos recordaran ediciones duras como las del 2015 y 2016, pasadas por agua de principio a fin, la del 2023 ha sido bastante peor. Recintos anegados, reordenación de espacios, aparcamientos convertidos en improvisados campings y cambios de horarios que convirtieron las primeras horas del festival en un caos. Los primeros afectados los participantes de la Metal Battle, algunas bandas ni llegaron a tiempo al festival. Abrirían la competición los asturianos Aneuma, que por desgracia nuestra inexperiencia nos privó de disfrutar mientras bailaban de horarios y escenarios bandas como Skindred, Holy Moses o nuestros compatriotas Ankor, de los que fuimos testigos de su buen poder de convocatoria en el escenario “Louder” y la gran acogida que tuvo el anuncio de su próxima gira europea. No terminarían ahí las buenas noticias para ellos en Wacken, confirmados en la última jornada como parte del plantel de la próxima edición del festival.

Con una pequeña mejora en lo climático anteriormente a su actuación Thomas Jensen, fundador del festival, acompañado por Udo Dirkschneider y Joey Belladonna rendían homenaje a Lemmy, del que parte de sus cenizas reposarán para siempre en Wacken.

Plato fuerte de esta jornada, Doro celebró sus 40º años de trayectoria recibiendo a través de las pantallas que adornan el escenario principal las felicitaciones de Rob Halford, Dee Snider o Gene Simmons entre otros. Contó con la colaboración de amigos en el escenario como Michael Robert Rhein de In Extremo y nos puso la piel de gallina al rendir homenaje a su gran amigo Lemmy acompañada de Mikkey Dee y Phil Campbell en una emotiva versión del icónico “Ace Of Space” mientras 400 drones dibujaban en la noche alemana la figura del icónico bajista.

En la otra punta del recinto también era tiempo de celebración, Pentagram leyenda y pioneros del doom metal celebraban su medio siglo de vida. Y es que la banda liderada por el siempre controvertido Bobby Liebling despachó un concierto sobrio bajo una atmósfera oscura y apenas comunicación con la audiencia. Fiel a su propuesta por la provocación, un Bobby al que los excesos pasados no parecieron afectar esa noche ofrecería una performance marca de la casa, enfundado en un luto riguroso desnudaba con su amenazante mirada a la buena legión de seguidores que seguían absortos su homilía.

Sorprendentemente el día se cerró sin más sobresaltos y los augurios para el jueves no podían tener mejor aspecto. La climatología parecía dar tregua, el plantel de bandas se antojaba imbatible así que la tensión sufrida durante el día ya invitaba a descansar.

Texto / Foto: José Ángel Muñiz