Los navarros Koma regresarán a los escenarios astures en el 2026. La segunda parte de la gira promocional de su último disco de estudio «Una Ligera Mejoría Antes De La Muerte» les llevará a la ovetense Sala Tribeca el viernes 6 de marzo.
Trece años después de su último lanzamiento discográfico la banda volvía a la carretera en una extensa y exitosa gira que arrancaba en abril del 2024.
De la mano de Z!Live On Tour la formación sueca Dynazty regresa a nuestros escenarios para presentar su nueva obra de estudio «Game Of Faces» que tan buenas críticas ha cosechado desde su publicación en el mes de febrero vía Nuclear Blast.
Z! Live On Tour lanzará el lunes 25 de agosto a las 10 horas una preventa especial con un descuento del 20% a través de ticketgate de 24 horas o hasta agotar el cupo de 100 entradas por sala. La venta general se abrirá el martes 26 a las 10 horas a un precio de 35€ +gastos. La venta en taquilla tendrá un costo de 45€.
ACTUALIZACIÓN: La formación hard & heavy barcelonesa Kilmara serán los encargados de abrir los conciertos del tour estatal tras acompañar a Dynazty en buena parte de su gira europea.
Estos son los horarios oficiales: Barcelona Apertura: 19:30 horas Kilmara: 20 horas Dynazty: 21 horas
La segunda parte del «Inmortal Tour» de los madrileños Hamlet contará con nueva parada en Asturias. Tras su paso por Oviedo en el mes de marzo, Molly y los suyos recalarán en la Sala Acapulco de Gijón el próximo sábado 17 de enero.
«Inmortal» veía la luz en febrero del pasado 2025 a través de Maldito Records, seis años después de la publicación de su anterior trabajo “Berlín”. Un nuevo álbum grabado en Sadman Studios y Bitterhood Studios con producción de Carlos Santos y la banda.
Ilegales se unen a la programación musical de las próximas fiestas de San Mateo. La cita con Jorge Ilegal y sus acólitos tendrá lugar el domingo 14 de septiembre a partir de las 21:30 horas en la carpa de La Ería y contará con Ritmo Vudú, ganadores del concurso Oviedo Rock en el año 2024, como banda invitada.
ACTUALIZACIÓN: Concierto cancelado por motivos de salud de Jorge Martínez. Este es el comunicado oficial publicado por Ilegales:
Lamentamos comunicar que el concierto que Ilegales iba a ofrecer el próximo domingo 14 de septiembre en las Fiestas de San Mateo de Oviedo, queda cancelado. Hace unos días ya nos vimos obligados a suspender un concierto por motivos de salud de Jorge Martínez, vocalista y líder de la banda. En esta ocasión, Jorge ha tenido que ser sometido a una intervención quirúrgica que le impedirá estar disponible para la cita de este domingo. Lamentamos profundamente tener que tomar esta decisión, pero la salud debe estar siempre en primer lugar. Queremos enviar todo nuestro cariño y apoyo a Jorge en su recuperación, además de agradecer a los seguidores de la banda su comprensión y apoyo en este momento.
Desde H.M.B. deseamos una pronta recuperación a Jorge y estaremos muy atentos a una posible recuperación de la fecha ovetense.
Originarias de Corea del Sur las bandas Vampire Hotel y Sahon recalarán en Avilés el martes 14 de octubre inmersas en el «K-IBERIAN TOUR» su primera gira española que incluye además paradas en Tomiño (Pontevedra), Bilbao (entradas) , Madrid y Castellón. Llegarán acompañados por el veterano combo death metal madrileño Embloodyment y su renovada alineación tras la llegada de Kilian, ex baterista de Nomad.
Por primera vez en nuestros escenarios Vampire Hotel abrazan el metalcore como propuesta sonora inspirados en bandas como Jinjer o Infected Rain. Por su parte Sahon tienen por bandera un death n’ roll cuyo sonido podría definirse como el de unos High On Fire hiper vitaminados.
Con apertura de puertas a las 19:30 horas e inicio de los conciertos a las 20 horas, el precio de la entrada es de 10€. Venta únicamente en taquilla.
Otra fecha de esas que llevas apuntadas a fuego desde meses atrás, esta vez la Doncella de Hierro, con su gira ”Run For Your lives” con única parada estatal en el coliseo colchonero.
Esta vez el medio de transporte elegido fue el autobús, viaje organizado con salida desde la capital del Principado y con caras conocidas de nuestra escena, como Pirri, de Escuela de Odio, al que mandamos un saludo desde estas líneas al igual que a Nuria. Con paradas varias nos soltaron a eso de las 14.30 horas en el parking del estadio del Atleti y sálvese quien pueda de ese clima subpajariano. Dos fueron los refugios con aire acondicionado que nos buscamos hasta la hora del show, el primero, famosa cadena de hamburguesas cuyo nombre empieza por M y termina en Donald’s y de segundo nuestro oasis particular (había varios) llamado “El Gran Escenario”, pub/restaurante en la parte baja del Metropolitano con el añadido (amén del aire acondicionado) de supuestamente tocar una banda tributo a los propios IronMaiden, que tocaron de todo excepto un par de temas de los británicos, pero que sirvió para amenizar la espera.
Ya dentro y posicionados en nuestros sitios tras previo intercambio de saludos con dos ilustres que visitarán en breves semanas el escenario corverano de El Llar, pudimos ver a los suecos Avatar. La elección de Harris con los teloneros daría para vídeo largo en Piratas de Libertalia, en fin, a Johannes Eckerström y los suyos no se les puede negar empeño y actitud junto con una propuesta que les lleva años funcionando gracias a temas como “The Eagle Has Landed” o “Hail The Apocalypse” con el que cumplen a la perfección su cometido de calentar el ambiente.
Tras una espera corta en tiempo y larga en impaciencia suena el “Doctor Doctor” de UFO, sinónimo de comienzo de show, y ya la locura se desata con “The Ides Of March”, instrumental que sirve de antesala para una tarde/noche llena de himnos. Homenaje o no, en esta gira Harris y cía rescatan varios temas de la época de PaulDi’Anno, destacando “Phantom Of The Opera” por encima del resto. El sonido de los primeros cortes no hicieron justicia a un evento de tal magnitud. Un debe, que por crónicas varias se le achaca al recinto rojiblanco y que al estar en la comunidad que están y en el país que estamos, pues no ponen mucho empeño en solucionarlo. Pero eso si, tu entrada a precio de oro y las consumiciones dentro del recinto y del estadio más elevadas que los intereses de un préstamo online, eso que no falte.
Con la cartera más vacía, pero ilusión intacta disfrutamos del icónico intro de “The Number Of The Beast” que hizo rugir a los 55.000 presentes, seguido de “The Clairvoyant” y “Powerslave”. La siempre resultona “2 Minutes To Midnight” dio paso a uno de los grandes momentos de la noche, “Rime Of The Ancient Mariner”, casi 14 minutazos que se vivieron con éxtasis total en las gradas. El sonido ahora si acompañaba, junto a un fondo de pantalla donde nos hacia navegar a la par de los británicos. Brillante Bruce, como brillante la parte instrumental de uno de los mejores temas de la historia de Maiden.
“Run To The Hills”, todos a cantar como locos y el que no lo hiciera es que no le riega bien la sangre, para de seguido disfrutar de otra magnánima pieza, “Seventh Son Of A Seventh Son” con otra proyección impresionante, y la dupla Dave Murray/Adrian Smith colosales. Lo digo ya, el día que esta gente pare va a dejar un vacío enorme. “The Trooper” hace que vuelva a rugir el Metropolitano, momento para mencionar a Simon Dawson, novedad tras un kit de batería menos vistoso de lo acostumbrado con Nicko McBrain pero igual de efectivo. Nadie tenia dudas que Harris pondría ahí alguien a la altura, Simon lo está y lo demostró a lo largo del concierto. Durante esta canción exigente, pudimos ver la figura de Eddie vestido de soldado y un Bruce enérgico ondeando la bandera inglesa y un pequeño momento la española.
Otro gran momento de la noche, “Hallowed By Thy Name”, con un Bruce Dickinson encarcelado hasta que “consigue “ escapar y un estadio en pie ante glorioso momento que estábamos viviendo, por lo que no debo ser el único al que este tema le vuelve loco. Son estos momentos que aunque hayan pasado días, los recuerdo y ninguna palabra, ningún trozo de vídeo me ayudan a describir las sensaciones vividas en ese instante. Después de semejante ejecución, cualquier canción queda descafeinada, así fue, la homónima “Iron Maiden”, a pesar que el Eddie de la pantalla estuvo muy guapo, sirvió de tregua y hacer un pequeño parón para encarar el final.
Y vaya final, un pequeño silencio da paso al preludio “Churchill’s Speech” y locura general con “Aces High”, acompañado por Eddie pilotando su avión tras la pantalla, consiguiendo otro momentazo descomunal. Una vez alguien dijo que “Fear Of The Dark” era la peor canción de Maiden o la más sobrevalorada de su discografía. Sin entrar en debates estériles, y si el susodicho estuviera presente, pues 54.999 almas demostraron esta noche que no opinan lo mismo. Cantaron como si no hubiera fin un estribillo tan facilón como efectivo y emotivo y que cada vez que suena en un concierto es un momento mágico de unión entre público y banda. También lo podría conseguir la denostada “Bring Your Daughter To The Slaughter” pero ya son muchos debates por hoy.
Cierre a una velada gloriosa con “Wasted Years” y un pletórico Janick Gers, gloriosa pese al sonido inicial, indigno para un evento de semejante magnitud, que fue de menos a más gracias al buen hacer de los británicos y de un buen puñado de temas que hacen disfrutar al más sosaina, ya que son historia del heavy metal y forman ya parte de nuestras vidas. Esperando ansiosamente la siguiente fecha, porque vuelvo a insistir en otra crónica, poco nos queda ya….
Nacidos en Connecticut allá por 1994 Hatebreed se ha convertido en banda de referencia dentro del metalcore gracias a su particular combinación de influencias del hardcore y el punk rock. En agosto regresan a nuestros escenarios en 3 fechas exclusivas, Sevilla, Barcelona y Pamplona dentro de la segunda parte de su gira «European Savagery 2025«.
Presentarán sus himnos y alguna de las nuevas composiciones que formarán su próximo disco. Un lanzamiento que verá la luz antes de que acabe el año y que llegará precedido por el primer tema nuevo en los últimos 5 años «Make The Demons Obey«, estrenado el pasado 21 de julio. La canción es también la primera tras la salida de la formación del bajista y miembro fundador Chris Beattie. Durante el tour estatal compartirán escenario conOniric Prison en Sevilla,Bellako en Barcelona y The Broken Horizon en Pamplona.
Doble cita con una de las bandas más longevas y legendarias de nuestra escena metalera y que por ley de vida, encara su recta final tras 56 años en activo. No se sabe nada de su futuro, viendo estos dos conciertos da la sensación que todavía quedan JudasPriest para algo más, pero la edad de algunos de ellos invita a pensar que poco nos queda por disfrutar de los sacerdotes de Birmingham. De ahí el desplazamiento el miércoles 25 de junio a Viveiro dentro del Resurrection Fest, y el lunes 30 al Miribilla Arena de Bilbao, donde actuaron junto a Phil Campbell & The Bastard Sons, que cumplieron con su papel manteniendo vivo el espíritu de Lemmy con “Born To Raise Hell” y “Ace Of Spades” entre otras.
Pero lo importante era lo importante, si. Había más alicientes aún para ver a las huestes de un grandísimo Rob Halford, 35 años del legendario disco “Painkiller”, casi nada. Y así empiezan, “All Guns Blazing” y “Hell Patrol” para disfrute de los que consideramos este disco como obra culmen en su carrera. El setlist en ambos shows fue exactamente el mismo y en mismo orden, y si mañana tuviera otra oportunidad de verlo exactamente igual, lo vería sin dudarlo. Porque Halford y compañía están en un gran estado de forma, con un Richie Faulkner protagonista y parte muy importante de que Judas estén todavía en activo. A eso le añades temas emblemáticos como “You’ve Got Another Thing Comin’” o una acelerada “Freewheel Burning”, apoyada por unas imágenes llamativas tras la pantalla de fondo, hacen vibrar a sus fieles. Fieles que en el Resu estaban en inferioridad numérica, se notó en la frialdad del ambiente en contraste con el concierto de Bilbao que pese a ser mucho menos numeroso en asistencia, si hubo ese calor y feeling entre público y banda.
Llamativo que el quinto corte del repertorio sea “Breaking The Law”, solía ser un tema casi siempre de final de show, pero ahí está, ahí te lo espetan y como no, ahí lo disfrutamos. Resaltando que en Viveiro quizás haya sido el momento más eufórico del concierto por parte de los asistentes, con pogo incluido. Que sea uno de los hits repetitivos dentro de la radio de nuestra conferencia de “priest” españoles quizás ayuda algo.
Vuelta al emblemático “Painkiller”, ahora turno de “A Touch Of Evil” y “Night Crawler” y vuelvo a destacar la figura de Faulkner, ejecutando unos solos precisos, fiel a las notas originales y acompañado de un cada vez más protagonista Andy Sneap. Uno de los mayores aciertos de Tipton y Halford, ya que ambos guitarristas mantienen viva la llama de los Judas tanto en directo como en estudio. Recordad, que Sneap es a su vez productor de la banda en los dos últimos discos. Concretamente de estos últimos trabajos, en esta gira rescatan de su más reciente “Invincible Shield”, “Gates Of Hell” con un Richie Faulkner brillante y “The Serpent And The King” donde Ian Hill parece sobresalir dentro de su papel secundario pero imprescindible en la historia de los británicos. Quizás sea también culpa del sonido, que fue casi perfecto en el Resu donde por momentos el bajo sonaba potente y no tanto en el Miribilla donde pasó más desapercibido. Y última bala de este disco, la emotiva “Giants In The Sky” que sirvió de homenaje a los caídos, de fondo se podían ver a Dio, Lemmy, Eddie Van Halen, Freddie Mercury, Chris Cornell o Jill Janus de The Huntress, entre otros y que terminó con gran ovación en ambos lugares.
Intercalado entre estos temas también sonaron “One Shot At Glory” y “Between The Hammer And The Anvil” para llegar al momento de la homónima de las homónimas, momento de otra pieza clave dentro de los Judas. Scott Travis y ese icónico intro de batería que da inicio a unos de los temazos de la historia del heavy metal, “Painkiller”. Y aquí, la respuesta del publico en la capital vizcaína fue de autentica locura, la gente se desgañitó junto a un Halford que estuvo a la altura, si, repito, estuvo a la altura, con casi 74 castañas encima, algunos con bastantes menos años no pueden decir lo mismo, así que un diez para el Metal God por excelencia.
Pequeño parón para el bis que arrancó ni más ni menos con “Electric Eye” y otra vez que temblaron los cimientos del Mirabilla ante tan majestuosa obra y ante un final de concierto, donde ya sabemos que Halford va a sacar la Harley a pasear esté en Viveiro o en Bilbao y deleitarnos con “Hell Bent For Leather”, y dejar como fin de fiesta otro hit facilón como “Living After Midnight” que todos nos sabemos y todos la cantamos.
Despedida rápida en el Resu, normal, es un festival y hay que cumplir horarios y despedida más larga, cercana y emotiva, como no, en su propio show, todo dentro de la lógica. Solo esperar que no sea la última vez, que sea mínimo la penúltima, que a Halford le respete la salud y siga con esas ganas, que como bien dijo en ambos conciertos el heavy metal es su vida, es nuestra vida y los Judas Priest una pieza fundamental.
Texto: José Miguel «Lago» Fotos: Resurrection Fest / Jaime García
I. Antes Del Estallido — Los Bastard Sons Abren La Velada:
El pasado lunes 30 de junio, el Bilbao Arena – Miribilla, transpiraba expectación, mezclada con esa clásica incertidumbre de cómo responderá la audiencia a las leyendas del heavy en un día laborable. A pesar de eso, el pabellón presentaba una entrada más que decente, especialmente en pista y gradas bajas. La ingrata tarea de apertura corrió a cargo de Phil Campbell And The Bastard Sons, banda familiar con raíces en la historia más vibrante del rock. PhilCampbell, histórico guitarrista de Motörhead, acompañado por dos de sus hijos y el carismático vocalistaJoel Peters.
Arrancaron con fuerza, combinando temas propios como “We’re The Bastards” o “High Rule” con herencia pura de Motörhead: “Going To Brazil”, “Born To Raise Hell” y dejar un contundente cierre con un “Ace Of Spades” que despertó el ambiente justo a tiempo, logrando una conexión potente a pesar de ser apenas el prólogo de la noche. Fue un show correcto y honesto, en el que demostraron que la chispa heredada sigue viva. El público respondió con entusiasmo, creciendo en ánimo y expectación conforme avanzaba su actuación.
II. El Estallido — Entrada Triunfal De Judas Priest:
Puntuales como un reloj suizo, poco antes de las 20:45 horas emergió el himno de Black Sabbath, “War Pigs” y un parpadeo lumínico desató al instante una atmósfera eléctrica. Con un escenario imponente y bajo luces potentes algo que, según comentarios de los asistentes, no se percibió en el concierto diurno ofrecido hace escasas fechas en el festival belga Graspop. Los Judassupieron sacar el máximo partido a la ocasión .
1. Descarga Sin Compasión:
“All Guns Blazing” abrió fuego, un golpe directo a la mandíbula de cualquier fan. A continuación, el riff imbatible de “Hell Patrol”, reafirmó su esencia ochentera y con “You’ve Got Another Thing Comin’” y “Freewheel Burning”, el recinto finalmente estalló en júbilo.
2. Himnos Coreables:
“Breaking The Law” fue coreada sin respiro, con Halforda la altura del desafío vocal. La garganta del «Metal God«, con 73 años, mostró algún matiz forzado, pero se mantuvo firme y emotiva, reforzada por una banda que suena compacta y llena de energía.
III. Un Viaje Por Dos Décadas De Gloria:
3. Heavy Metal Por Partida Doble:
El show evolucionó hacia cortes de una fuerza épica. “A Touch Of Evil”, esa joya escondida del «Painkiller«, estremeció el pabellón. “Night Crawler” a continuación, sació a los más intensos.
4. Lo Nuevo Encaja Con Lo Clásico:
Tras algunos himnos, llegó el guiño moderno con “Solar Angels”, “Gates Of Hell” y “Giants In The Sky”, cortes del reciente «Invincible Shield« que la banda interpretó con frescura e intensidad, integrándolos con toda naturalidad en el repertorio.
5. Vuelven Los Trallazos:
Con “One Shot At Glory”, “The Serpent And The King” y “Between The Hammer And The Anvil”, el show retomó el camino del metal clásico y potente. Y no faltó la impactante “Painkiller”, un corte imprescindible que no defraudó en directo, dejando la audiencia al borde del delirio.
IV. El Gran Cierre y Bises:
6. El Broche Perfecto:
La intensidad no remitió, mientras Halford agradecía desde el escenario, había sutiles signos de cansancio (vocales y físicos) que la banda supo gestionar con elegancia gracias a la aportación de la sangre nueva que personifican Andy Sneap y Richie Faulkner.
7. Vuelta Triunfal:
Los bises arrancaron con pista pregrabada, “The Hellion”, seguida de tres himnos de puro metal: “Electric Eye”, “Hell Bent For Leather” con Halford luciendo su característica gorra y látigo sobre la no menos representativa motocicleta y el ya indispensable “Living After Midnight”, coreado intensamente hasta el final. Tras más de hora y media, la comunión se cerró con aplausos y ovaciones, envolviendo al público en una combinación de nostalgia y renovación.
V. Impresiones Desde Las Gradas:
Muchos hablaban de uno de los mejores shows del año. Un asistente lo describía como “gigantes en el cielo bilbaíno” por energía, puesta en escena, repertorio equilibrado y un Halford con altibajos pero emotivo. También se destacaba la potencia de los aires renovados, mejor sonido y proyección visual respecto a conciertos anteriores. Se describió como una gran noche que la que se va a hablar durante mucho tiempo. Una experiencia intensa y memorable. Aunque es cierto que hubo alguna voz disparada, Halford tiene la voz en el mejor estado de revista de los últimos años. Si vienen, mañana mismo vuelvo.
VI. Conclusión: Una Misa Heavy De Renovación y Nostalgia:
En Bilbao, Judas Priest no solo cumplió, sino que renovó su leyenda. A pesar de las décadas, se ofreció un espectáculo lleno de pasión, sin recurrir a atajos imposibles. Halford mostró humanidad, y la banda brilló con riffs honrados y emotivos. Phil Campbell And The Bastard Sons abrieron la noche con ganas, entregando momentos memorables junto a su legado Lemmy. Luego Judas Priest combinó clásicos y novedades del «Invincible Shield», logrando un equilibrio que reforzó su vigencia sin traicionar su identidad.
Hubo poco espacio para la sorpresa en el setlist, muchos hubieran deseado algún tema menos conocido, pero la apuesta por un trayecto seguro, acabó coronando una noche sólida, emotiva y enérgica. En resumen, una homilía de heavy metal, una renovación de votos para los fieles, y un legado que sigue iluminando.