Studio Report: Pûlsar To Floyd

El pasado lunes teníamos el privilegio de regresar al Redgain Estudio. ¿El motivo? Asistir a uno de los últimos ensayos de Pûlsar To Floyd antes de su asalto al Gijón Arena del próximo viernes catorce de noviembre.

Privilegio y digo bien, no pasa todos los días que uno se encuentra en tesituras semejantes. La nutrida formación se amolda lo mejor que puede a la cabina del estudio y ofrece destellos de una calidad fuera de toda discusión. Han sido cinco años de intenso trabajo hasta llegar al momento actual. Y se nota.

Con eso y con todo, en las interpretaciones sigue habiendo algo muy telúrico, muy terrenal, como vienen a demostrar los pequeños (nimios) errores, aquello era un ensayo después de todo, que se suceden. Con el alma mater del proyecto, el músico y técnico de sonido Juanjo González Peña, a los mandos de la nave, el sonido que emana de los altavoces del estudio pone la piel de gallina. El equilibrio que se consigue, aún con tantos elementos presentes en la mezcla al mismo tiempo, desde luego está a la altura de las circunstancias.

Qué duda cabe que el repertorio es de órdago. Un extenso repaso a la vasta discografía Floydiana para satisfacción de los fans más leales. Éste se acompaña de toda una serie de vídeos, extractos de videoclips, del icónico film “The Wall”, hasta me pareció reconocer alguna secuencia de “Samsara”, en un muy cuidado acompañamiento visual. Pero por si fuera poco el flamante line-up que presentan, por allí se vino a sumar una verdadera leyenda de la música en Asturias, un histórico como Boby García, fundador y gerente de Pronorte por cuarenta años y que recibiera un caluroso homenaje en la última gala de los premios AMAS. Casi nada.

Cada detalle, cada arreglo, se mima al milímetro. Pero sorprende el despliegue vocal, ese trío coral que forman Ann, Paula y Aida, esta última flamante nueva voz de Mad Rovers. Su encaje en alguno de los cortes que desarrollan es de pura orfebrería sonora. Hay momentos de paz, de introspección, también de reivindicación e incluso de pura nostalgia. Y entre los muchos entresijos, la satisfacción final del trabajo bien hecho. Concienzudo y meticuloso hasta casi lo enfermizo.

Y, al final, con todas las reservas que nos puedan producir las bandas tributo, Pûlsar To Floyd desde luego tienen el nivel y el carisma suficientes como para honrar la egregia figura de la leyenda británica como ésta se merece. Que a nadie le quepa ninguna duda.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

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