Jose Carlos Molina, el carismático líder de Ñu, que presentará el próximo 18 de junio en el Teatro EDP Gran Víade Madrid su nuevo álbum en solitario, estrena videoclip para «Calor Nublado«, primer sencillo promocional del disco.
Bajo la denominación de Molina, verán la luz 12 nuevas canciones compuestas con la libertad habitual que el músico madrileño imprime a sus composiciones. Un disco elegante, personal, escrito desde la verdad vestida de rock en su sentido más amplio, que ha sido grabado en los estudios madrileños Musigrama con Pablo Martínez a los controles y que será presentado en una serie de conciertos especiales.
Entradas disponibles a través del siguiente enlace (link).
La formación melódica madrileña Bon Vivant anuncia las primeras fechas de la continuación de su gira promocional «Cuentos y Retratos Tour» interrumpida por la alerta sanitaria el pasado año.
La formación sinfónica italiana Rhapsody Of Fire desvela las primeras fechas de su gira europea para el 2022 cuyo punto de partida serán 5 actuaciones en nuestros escenarios.
Para presentar su próximo disco de estudio «Glory For Salvation«, que verá la luz en otoño a través de su sello habitual AFM Records,los italianos estarán acompañados por la formación francesa Nightmare y el combo internacional Phantom Elite encabezado por la vocalista brasileña Maria La Torraca (Avantasia, Frontiers All Stars).
Prosigue el incesante goteo de agrupaciones power sinfónicas. Los últimos en sumarse a la larga lista son los chicos de FireWing, proyecto internacional cuyo núcleo duro integran por Chris Dovas (batería), Peter de Reyna (bajo), Caio Kehyayan y Bruno Oliveira (guitarras) y Airton Araujo (voz). Este “Resurrection”, producido por el propio Kehyayan, fue mezclado y masterizado por Jack Kosto (Heart Healer, Lycanthro, Seven Spires…) y contó con arte de Junki Sakuraba. El sello alemán Massacre Records lo puso en la calle el pasado 23 de abril.
El concepto que esconde el disco diserta sobre la dualidad entre dos criaturas místicas y legendarias que son, a su vez, raíz de la vida y la creación humanas:
— Ember, fénix de la esperanza, quiere rescatar el mundo del caos y traer esperanza a las almas encarceladas.
— Vishap, guiverno de la oscuridad, anhela absorber toda la luz del mundo y controlar a la humanidad.
“Prelude: Moonlight Of Despair” es, como su propio nombre indica, el preludio que antecede a la irrupción de la historia. Tan cinemática como cabría esperar, nos llevará hasta una “Obscure Minds” donde la banda ha contado con un solo de guitarra de BillHudson (NorthTale) así como con la voz de Rapha Dantas. Sorprende lo cristalino del sonido, así como la fuerte presencia del bajo, tan a veces olvidado, cuando no omitido, en entregas de este tipo. Llamativa, además, por ese aire más cercano al hard rock que porta, en especial durante sus primeras estrofas, lo que habrá de contrastar con la mayor pesadez que surge previa al puente. Un buen arranque que ya da muestras de la diversidad tonal que atesora el álbum.
La pequeña “Chapter I: Acheron’s Ritual” antecede a una “Demons Of Society”, con solo de guitarra de Luis Kalil, capaz de combinar un metal tan clásico como liviano (Savatage, Queensrÿche…) con algún blast beat que otro en un corte lustroso, elegante y bien armado. “Far In Time”, con guitarra y voz del Unflesh Ryan Beevers, muestra de primeras la cara más amable de FireWing. El contrapunto vocal y el buen crescendo que domina su gramática se erigen en sus dos grandes puntos fuertes, si bien pienso que esos escasos tres minutos y medio se me quedan un tanto cortos. Vale que el disco dura casi una hora, pero esta canción no merecía tan abrupto final.
Después de otra introducción, esto es, “Chapter II: Temple Of Helios”, irrumpe un tema título atravesado por un riff que vuelve a mirar hacia el hard rock sin complejo alguno. Aparataje sinfónico al margen, encajaría sin problemas en un álbum de finales de la década de los ochenta. Muy intencionadamente uno de los cortes más planos del trabajo, pues habrá de ejercer gran contraste con la más diversa, entretenida y colorista “Time Machine”. Ésta, con Jenn Sakura como voz invitada, arranca en balada, se cuelga del tono general del álbum después y alcanza un puente donde la mencionada vocalista radicada en Irvine (California) extraerá lo mejor de su poderoso registro para uno de los cortes mejor construidos de este “Resurrection”. Fue uno de los adelantos y no me extraña.
Que me aspen si los coros de “Chapter III: Transcending Souls” no recuerdan a la banda sonora de Howard Shore para el score de “El Señor de los Anillos”. En realidad me recuerdan a muchas cosas, pero en especial a la mentada. Sea como fuere, anteceden a una “Eternity” que habrá de regalarnos en primera instancia la cara más celérica de la banda. Por aquí se dejará caer de nuevo Luis Kalil mientras FireWing componen una de las canciones más diversas del disco, coronada con una estupenda línea vocal de un Airton Araujo, ahora sí, pletórico. Con Haydee Irizarry (Aversed, Carnivora) como voz invitada, a continuación habrán de venir las dos partes en que se divide “Tales Of Ember & Vishap”. A saber:
“HowDeep Is Your Heart?” arranca en balada para después moverse hacia patrones más reconocibles, en un corte poco sorprendente por escritura pero bien armado e interpretado.
“The Meaning Of Life” por su parte deriva hacia la cara más power de los brasileño / estadounidenses, con el contrapunto vocal erigido en razón de ser, principio y fin, de uno de los cortes más potentes de todo el trabajo. Los solos de Joe Atlan (teclado) y Fabiano Rodrigues (guitarra) terminarán de ponerle la guinda.
“The Essence Of Your Heart” vuelve a cabalgar entre el hard rock y el power para un corte sencillo y agradable, pero poco sorprendente a estas alturas de disco, salvado, si acaso, por los buenos desarrollos técnicos que aporta. Cierre para la instrumental “Epilogue: Sacred Journey”, en clave cinemática al igual que aquella “Moonlight Of Despair” de hace casi una hora.
Un álbum debut más variado en lo tonal de lo que pudiera parecer a priori, toda vez uno lee la nota que adjunta el sello. Rico en contrapuntos, salpicado de buenas interpretaciones, así como de colaboraciones llamativas. Hay errores propios de un primer disco y a la producción le falta cierto punch en ocasiones, especialmente a la hora de exhibir la cara más potente del cuarteto, pero no dudo que los más acérrimos fanáticos del sinfónico encontrarán razones más que sobradas para dejarse llevar por este “Resurrection”.
A través de Connecting Bridge bajo la denominación Connecting Fest Vol.1 tendrá lugar el sábado 3 de julio en la sala número 1 del Centro Musical Es Gremi de Palma de Mallorca, el primer festival de metal «post pandemia» de la isla. Tres bandas del sello Demons Records que presentarán sus nuevos trabajos discográficos, el combo groove local Vice City, el metal extremo de los ibicencos Vitrol y Apotropaico forman un cartel que promete desplegar un auténtico «armagedón» durante la velada.
A punto de ver la luz «With All My Hate» el que será el álbum debut de Empire Of Disease, los death thrashers bizkaínos presentan el tema que da título al disco como primer adelanto del mismo. Gabado, mezclado y masterizado en Chromaticity Studio por Pedro J. Monge (Vhäldemar) estará en la calle el próximo 25 de junio a través del sello internacional Wormholedeath. Esta es la portada y tracklist del mismo:
01 Human Freak Show 02 Strange Saviours 03 To Be Reborn Among Ruins 04 Dawn Of The Atheism 05 Panic & Pain 06 Wasted Your Time 07 A Breathing Chaos 08 Dead Or Alive 09 With All My Hate 10 God Ends Here
Formados en Bilbao en el 2015 por Sergio (guitarra) e Iban (batería) bajo el nombre Nightmare Within, tras varios cambios de componentes en el 2018 logran una formación estable. Unos primeros conciertos en enero de 2019 y su primer EP autoeditado de título “Silence Is Violence”, publicado a finales de junio de ese año daban pie al Demential Tour que la banda realizbana por el norte de la península y Francia. A finales de 2020 y principios de 2021 la banda graba su segundo trabajo y primer LP para en el mes de marzo firmar contrato discográfico con Wormholedeath Records (Italia, Japón, USA, Noruega).
La lucha por conquistar una “nueva normalidad” que dé por finiquitada de una vez la pandemia dio el jueves otro pequeño paso con el concierto de Actvs Mortis y Totengott en la mierense plaza de La Pasera.
Iniciaron los mierenses Actvs Mortis presentando su nuevo disco bajo unas nubes que anunciaban tormenta pero que terminarían por respetar al quinteto death – grind local. Calcando el arranque de su primer disco, la banda enseñaría lo más granado de su nuevo álbum, desde “Chupacabras” o Siempre en Pie” a “Cacería de Humanos” o “Estirpe del Terror” para terminar con una “Poder Absoluto” para la que contaron con la colaboración del Sound of SilenceNefta al micro.
Bien empastados para ser una banda primeriza, potentes y precisos, hasta con un punto irónico en las llamadas al circle pit que Txeffy profería entre risas, lo cierto es que vi bien a los de Mieres. Lo cual, con el disco debut tan reciente, no deja de ser una buena señal. Deseando ya que les vaya muy bonito.
Asistir a un concierto en vivo de Totengott a los pies de una iglesia es una de esas cosas que no puedes dejar escapar. Acudía el trío tras nada menos que 18 meses alejados de los escenarios para continuar donde se había quedado la presentación de su segundo disco. Con su formación de siempre (José Mora a la batería, Nacho Void al bajo y Chou Saavedra en voz y guitarras), se hace raro ver al trío a la luz del día, pero espetaron su setlist con la eficacia de siempre.
Arrancando con el par de temas que abren su último disco, no faltó nada, ni siquiera el cierre rindiendo pleitesía, una vez más, a Celtic Frost. Esperemos que el futuro les devuelva todo lo que el pasado y la pandemia les han negado.
Como apunte negativo, si acaso, la baja afluencia de público. Aunque siendo un día entre semana y con un horario algo temprano supongo que era de esperar. Y por último, al igual que el día de Acid Mess, poner en valor la labor del personal encargado de la seguridad e higiene del recinto. Indispensables a día de hoy para que eventos como este salgan adelante.
Tras la publicación a finales del pasado mes de mayo de su nuevo disco «Tú, Yo y El Fin del Mundo«, los asturianos Nuevecondiez anuncian las primeras fechas promocionales en directo.
Ganadores entre más de 170 bandas participantes del FestiAMAS 2020 (Festival del Anuario de la Música Asturiana), grababan el nuevo trabajo en el estudio La Casa Furia (Oviedo) con la producción de la propia banda y ConstanMortera. Editado por El Subko Producciones y Ataque! los gijoneses despachan diez canciones plenas de crítica social e incorformismo para dar crónica a un presente, donde la esperanza, que va y viene ante la desolación, el horror y el dolor, se convierte en ganas de pelear, de morder la realidad, de ir a la contra. Su personal estilo tras 10 años de trayectoria sigue partiendo del rock para navegar por sonidos alternativos, el metal, stoner, thrash y por momentos punk. Recientemente han presentado al jóven guitarrista Álvaro Cocina (Inntermezzo, The Nameless) como nuevo miembro de la formación. A mediados de mayo veía la luz en forma de videoclip «Bala Perdida«, canción de presentación del nuevo álbum.
No hay descanso posible para los chicos de Herética. Y es que apenas meses tras la edición de su anterior obra (y consiguiente reseña) los tenemos ya de vuelta con un “El Hereje” que, sin solución de continuidad, viene a continuar donde lo dejara aquél “Aún Hay Quien Llora” (Demons Records). Recordemos que la banda está formada por el Last Days of Eden y ex-Alquimia Leo Duarte (batería), Javier de Coupaud (bajo), Pacho Brea (voz) y Pete y Javier Vijande (guitarras). El disco fue grabado por el propio dúo guitarrero en sus respectivos estudios (Vegadeo y Gijón), cuenta con arte de José Antonio Vives (Canker, Moonlight Fear, Red Dead…) y fue puesto en circulación de nuevo por Demons Records.
El tema título inaugura esta nueva fiesta de power acelerado y añejo, no sin antes transitar por una extraña y enigmática pero escueta introducción. Dejes a los primeros WarCry, sentidos colchones de teclados y un Pacho Brea más centrado ¿mejor producido? que en la entrega de 2020. Buenas estrofas para un corte clásico donde sólo echo en falta una mayor pegada que dé el necesario fuste y peso a los estribillos. El irreprochable baile de solos del puente central, sin esquivar su aroma rematadamente clásico, funciona. Suma en lugar de restar, que es lo que se le pide.
“Entre Las Sombras”, que fuera el adelanto del trabajo allá por las últimas fechas de mayo, añade un tono más vigoroso y más detallismo en lo técnico, así como una escritura más rica y diversa. Es cierto que la línea vocal durante las estrofas me suena a veces un poco atropellada. No menos cierto es que los solos durante el habitual tronco central aprueban con nota.
“Tierra Herida” se beneficiará de una base rítmica que gana considerablemente en pegada, así como de una mayor riqueza en lo arreglístico en relación a la dupla de temas precedentes. Sigue siendo power metal clásico y canónico, pero se agradece el viraje tonal por leve que este sea. Le otorga mayor dinamismo al conjunto, si bien es más la forma que el fondo. Calmado y elegante prólogo para una “Reino De Sueño” que pronto virará hacia un power entre lo alegre y lo esperanzado, con algo de los Avalanch de finales del pasado siglo. Con el peculiar registro de Pacho Brea mediante, cabe decir. Corte más extenso del disco, no todo lo atrevido en términos gramáticos que cabría esperar pero sí bastante resultón en términos técnicos y/o ejecutivos.
“Flor De Invierno” viene para poner la necesaria calma entre tanto brío. Se multiplican los colchones de teclados, claro, Brea suena muy en primer término y las guitarras apenas ganan peso durante un buen solo que introducirá un epílogo de gran clasicismo. En ningún caso extraordinaria pero útil a la hora de otorgarle una dimensión mayor al disco.
Con “El Alma Errante” vuelven aquellos riffs a lo Axel Rudi Pell que ya hicieran acto de presencia en su obra del año pasado. Y si bien rima en lo estructural con el par de temas de comienzos del álbum, en lo técnico arrastra un mayor poso neoclásico, que junto con una línea vocal más diversa, terminan por convertirla en uno de los cortes capitales del disco. Es quizá por ello que el cierre con “Por Ti”, que volverá a arrancar desde parado, en pura calma al piano, para después derivar hacia un power de riffs cabalgantes, y estructura tan clásica como funcional me deje un tanto frío.
Serio, sencillo, funcional. Con sus más y sus menos, no creo que este “El Hereje” vaya a coger a nadie con el pie cambiado a estas alturas. Con respecto a su anterior obra es un disco donde aprecio una mayor diversidad, tonal y técnicamente, pero que en lo gramático sigue en su clásico power brioso, directo y sin mayores complicaciones. Mejor producido, en especial en lo relativo a voces, y en líneas generales un trabajo más conseguido que aquél. Era de lo que se trataba y es lo que han hecho.