Tras su paso por la Semana Negra gijonesa el pasado año el bluesman Javier Vargas regresaba a los escenarios asturianos. La excusa, la presentación de «Blues Magic Live» su nuevo lanzamiento discográfico grabado en vivo el 9 de diciembre del pasado 2023 en la Sala ReviRock de Madrid y que veía la luz en el mes de mayo. La cita, en el Teatro El Llar de Corvera, habitual sede del festival Rockvera y el los últimos tiempos del Monorock. Un lujo de escenario para el que desde este medio reivindicamos una programación más extensa.

La enésima reencarnación de la Vargas Blues Band, recordemos que por sus filas han pasado apellidos del calibre de Allman, Jagger, Bogert, Appice o Shortino, llegaba a Corvera en formato trío con Peter Kunst a la batería y Luis Mayol al bajo, que se repartirían la labor vocal durante el concierto. Casi 2 horas para repasar una trayectoria tan excepcional como dilatada bajo el término acuñado a la figura de Javier Vargas, el blues latino. Arrancaron su tiempo con «Rumble«, tema instrumental original del guitarrista estadounidense Link Wray y «Same Old Thing«, dupla inicial de sus directos desde hace años.

Alternando piezas más blueseras con ramalazos más cercanos al hard rock iban cayendo temas como «Mojo Hand«, «Sin City» o «Texas Tango«. Agradecimientos a los presentes, confirmar que un próximo álbum está en camino y el recuerdo a las victimas de la dana en el levante estatal arrancan una sentida ovación del buen número de asistentes al Llar. El combo se mostró como una máquina de precisión, tanto Peter como Luis bordaron sus temas a la voz y Javier una vez más su maestría a la guitarra y el slide.

Presentaron uno de los temas que formará parte del próximo álbum y entre las escasas pausas que tuvo el show, hacer partícipe a la audiencia del buen momento que vive la formación al anunciar el extenso tour promocional que les llevará a tierras australianas entre los meses de marzo y abril del 2025. Avanzado el concierto el carácter latino se vio acrecentado con la interpretación de temas en castellano como «Chill Out – Sácalo«, genial aquí Mayoll a la voz, y «Blues Local«, reivindicando la siempre denostada escena musical casera. Durante este impás Mayoll cambiaría de instrumento por un precioso diseño que me recordó al Chapman Stick que ha popularizado el virtuoso bajista Tony Levin.

Apuntar el gran trabajo desde la mesa de control de Nefta Vázquez que hizo cabalgar al trio a lomos de un sonido superlativo durante la velada. No hubo matiz que se escapara al oído como reflejaban las caras de satisfacción de los espectadores al termino del show. Tras 18 temas remataron la faena con «Blues Pilgrimage«, que curiosamente no ocupaba dicho lugar en el setlist del show, y que sirvió igualmente para dejar la impronta de calidad, destreza y oficio de unos artistas tan gigantes como currantes de la música.

Y es que eso es el blues, la banda sonora del planeta Tierra, como bien apostillaba en uno de sus escasos soliloquios el bueno de Javier Vargas. Habría tiempo después para fotos, hacer acopio de material en el merch y charlar con los protagonistas, tan amables en las distancias cortas como profesionales encima de las tablas. Agradecer a Etin Produccions y Toni Ramone las facilidades para realizar esta crónica y como siempre, nos vemos en el próximo sarao.
Texto y Fotos: José Ángel Muñiz