Reseña: Laguna “Of Men And Myths” (Autoproducción 2023)

Habiendo iniciado su carrera con Mötorhead y Queens Of The Stone Age en el punto de mira, el trío barcelonés Laguna, Pekiss (batería), Joan (guitarra, voz) y Pol (bajo, coros), pronto ensamblaron a su música influencias que abarcan desde Tool hasta Black Sabbath pasando por Electric Wizard. Al menos eso es lo que viene a comunicar la nota de prensa que nos llegó al correo desde tierras catalanas. “Of Men And Myths” vino al mundo en los Akrasonic Productions y se encuentra en la calle desde septiembre del pasado año.

Con el clásico rasgueo del vinilo primero y un avanzar acústico en cierta rima con los Swans menos experimentales que arranca el debut de los barceloneses. La pequeña “Dogma, Pt. I” hace mucho por ocultar la intensidad que recorrerá el tracklist, deviniendo en una pequeña isla de tranquilidad antes de que la tormenta se desate.

Que lo hará, principalmente, a través de las monolíticas guitarras de “Of Men And Myths, Pt. I”, engarzadas y sin embargo contrarias a una base rítmica tan pegajosa como omnipresente. Me agrada la forma en que dibujan los diferentes cambios de ritmo. Las melodías reverberantes bajo estrofas. Y esa voz grave y rotunda, aguardentosa y a ratos incluso malsana. Aires marciales engranan con pequeños eslabones donde bajan las revoluciones y se eleva la voz de Joan. Mucho sludge en superficie y un corte que encapsula un amplio ideario sin pecar de falta de identidad. Al contrario.

Paragon” desciende en el reloj para entregar a los Laguna más crudos y a la vez asépticos. Con Joan desgañitándose a conciencia y Pekiss trazando una más que diversa y llamativa línea de batería. Sus riffs tienen un trazo casi circular. Y si bien lo escaso de su duración corta de raíz el posible alcance de la composición en sí, no dejo de divisar destellos con los que comulgo de muy buena gana. Fugaz varahada de rock negruzco y asfixiante.

Surge “Dogma, Pt. II” como resorte quizá a la brevedad de su predecesora. El corte más extenso de este debut se eleva desde el dominante percutir de Pekiss en el prólogo hacia unas primeras estrofas donde unos Tool del “Ænima” parecen hacerse con los mandos de la nave. Más adelante y juegos con los canales al margen, Laguna juegan a exponer su cara más retorcida primero, la más vistosa después, con Joan en casi perfecto émulo catalán de Adam Jones. La sequedad inunda su tronco central. También el ruido, con Pekiss azotando esos platos como si le debiesen dinero. El largo epílogo conjuga, no sin ciertas dosis de riesgo, toda una amalgama de tonalidades e influencias que difícilmente podrás apreciar al vuelo en una sola escucha. Una filtrada voz femenina e incluso cierto aire a jam session inundan este fantástico por retorcido tercio final. “Strong dogmas are crashing down”. Y tanto que sí.

Con “Dogma, Pt. III” parecen regresar los Laguna más monolíticos, en rima con aquél segundo corte del álbum. Y pese a ello es un corte que disfruta mientras huye de ciertos formalismos. En gran medida por la forma en que Joan encara los sucios, alucinados incluso, solos de guitarra. Si bien puede que en lo tocante a riffs conecte en mayor medida con otras ofertas dentro del disco, el trío barcelonés se las arregla para firmar un corte sin mayores dobleces más allá de su propia extrañeza. Denso sin rozar lo miserable pero frontal como un muro de granito. A buen seguro un pilar en sus directos.

No lejos de esa senda más agria se sitúa “Omen”, que dibujan a partir de un riff de Joan con un gancho de mil demonios. Es un corte rotundo al que acentúan la firme batería de Pekiss pero donde echo en falta más presencia del bajo de Pol. Y aunque no comulgue del todo con la forma en que implementan ese deje más groovie durante el epílogo, lo cierto es que me sorprendo a mí mismo meneando los pocos pelos que me quedan con ese avanzar directo y sin miramientos.

Pesadísimo el prólogo de una “God In The Machine” que, toda vez llegan las estrofas, transige hacia un metal más nervioso, que finalmente dará paso a unos estribillos retorcidos, pedregosos incluso. El bajo de Pol se retuerce y distorsiona al tiempo que acompaña a uno de los desempeños vocales más rabiosos y también diversos de todo “Of Men And Myths”. Sin alcanzar la desatada diversidad de “Dogma, Pt. II”, surgen de nuevo aquí los Laguna más ambiciosos, que coronan con un epílogo donde crudeza y atmósfera se entrechocan y dibujan uno de los momentos más oscos y malencarados de este debut. Estupenda.

Tras la tormenta, uno casi agradece la calma que “Of Men and Myths, Pt. II” acoge durante el prólogo. Una calma que, más adelante, se quebrará de forma brusca, hosca incluso, pero que en cualquier caso sirve a Laguna para finiquitar su debut de forma intensa y rotunda. Un cierre que tal vez merecía algo más de espacio y desarrollo.

Sí, quizá se me haga algo corto este debut. No obstante y aún así encuentros muchos asideros a los que agarrarme. La banda conjuga sus muchas ideas preñándolas las más de las veces de unas dosis de intensidad y mal café dignas de un leñador al que le han tocado de más los cojones. Lo mejor de todo es que pese a esa rabia que parece emanar del disco, la banda para nada desbarra a la hora de construir sus temas. Es algo que, claro, sale a relucir en las entregas más extendidas, pero también en la más pequeña “Dogma, Pt. III”. Buenas sensaciones en líneas generales y una banda a la que habrá que seguir con atención.

Texto: David Naves

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