Reseña: Paralelum «Patchwork» (Autoproducción 2026)

Diego Parela a la voz, Sebastián Comesaña en guitarras, Juan Marín a la batería y Javier Pérez al bajo forman la agrupación madrileña Paralelum. “Patchwork” lo componen seis temas grabados, mezclados y masterizados por Alex Cappa (Endernity, Avulsed, Vita Imana…) en los Metropol Studios. Adornados por el arte de Gustavo Miñaca, las seis entregas que nos presentan corresponden cada una a un personaje diferente. Es esta una obra conceptual que “radiografía nuestro tiempo” en palabras de la propia banda.

Una rápida introducción de Juan Marín tras baterías y a funcionar. “The Dreamer – Night After Night” es la cara más chillona de estos Paralelum. Un metal híbrido, que recoge un amplio abanico de influencias y en el que uno encuentra dejes desde Gojira a Pantera o el grunge más casual, todo hilvanado sobre riffs serviciales, aunque lo suficientemente diverso en ritmos para que no despegues la oreja ni un segundo. Es encomiable el trabajo en voces de Diego Parela y lo atractiva que resulta su aportación aquí. Ese el corte mas extenso de todo el Ep y puede que aquél en el que las ideas fluyen con más naturalidad, consolidando el que pienso es un buen inicio.

Luego “The Mob – Watching The World Collide” parece querer poner en liza algo más de luz. Es apenas ese guiño del prólogo, pues tras él se da cita la cara más pesada de los madrileños. Hay groove, pero también unas estrofas, con un curioso efecto en voces, que me llevan a pensar en unos Volbeat con algo más de picante. Especialmente toda vez irrumpen esas voces más rotas previas al tronco central. Camino del epílogo vuelve aquella tibieza inicial, anticipo de un cierre, encabronado, que bien merecía algo más de desarrollo.

The Runner – Out Of Control” echa mano de un riff más trotón, pero la contención (a veces) de la base rítmica le otorga una personalidad muy especial a esta tercera entrega. De nuevo, una amalgama de ritmos diversos, tejidos con buen ojo las más de las veces, que confluyen en un corte muy llamativo en lo que a construcción se refiere. Una variedad que se transmite igualmente a todo su apartado vocal, con otra buena labor de Parela tras el micrófono. Me gusta igualmente esa pesadez que irrumpe camino del epílogo. Sobre todo ello destaca la buena labor llevada a cabo por Alex Cappa en los igualmente madrileños Metropol Studios. Me queda la impresión de que ha sabido entender perfectamente la propuesta de una banda como esta.

Muy llamativo el riff con el que irrumpe “The Damned – Poisonous Tongue”. Luego todo deriva hacia un groove muy marcado, atravesado por la cara más alternativa primero y la más vibrante después. Paralelum se manejan hábiles en el juego entre contrastes, construyendo cortes atractivos en esa diversidad. Es algo que se siente toda vez irrumpe un estribillo que parece situado a medio camino entre System Of A Down y Limp Bizkit. Y es que por mucho que su forma de componer acostumbre a echar mano de esa colisión entre ritmos y tonalidades, ellos se muestran lo suficientemente hábiles como para otorgar una personalidad muy marcada a cada una de las seis entregas aquí presentes.

Y es que “The Lover – Empty Shell” abraza ahora un poso más atmosférico, transferido a ese buen riff que dibuja Comesaña. Es algo que viene a contrastar con esas voces tan agudas que Parela está dejando ahora en las estrofas. Todo reconduce, tanto en voces como en ritmos, durante una serie de estribillos marca de la casa. Me gusta igualmente ese otro riff sobre el que apoyan la segunda estrofa. Tiene un gancho de mil demonios y toda la pinta a que podría funcionar como un tiro en directo. Pena, eso sí, ese desarrollo tan reducido, apenas tres minutos, y que a punto está de echar por tierra alguna que otra buena idea aquí presente.

The Artist – A Moment Of Inspiration” cierra a fuerza de colisionar muchos de los motivos e influencias que deslizan a lo largo del Ep. Empieza con el acelerador a fondo, construye luego buenas estrofas (sobre otro buen riff de Comesaña) y adopta un groove sin complejos en un viaje, uno más, que no teme a la variedad rítmica sino que la abraza hasta sus últimas consecuencias. Lo mejor es cómo la base rítmica de Pérez y Marín parece cómoda sea cual sea el discurso. Firmes en el nervio pero también en esas partes más juguetonas. Incluso esa cierta épica del epílogo. Gran cierre.

El rock no es un camino recto para estos madrileños de Paralelum. Aquí construyen seis temas diversos, bien compuestos y mejor producidos, donde apenas echo en falta alguna sección solista algo más ambiciosa y que termine por apuntalar las canciones. Manías de viejo chocho, puede ser. En cualquier caso un Ep que sorprende por su frescura y engancha por su irresistible diversidad, apostado a medio camino entre el alternativo, el groove e incluso un pequeño guiño al rap metal más casual. Aún con sus influencias a cuestas, un trabajo que denota carácter y personalidad, que no es poco en estos tiempos que corren, por supuesto que no.

Texto: David Naves

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