Pamplona será el punto de partida de la gira promocional de «Metal Commando» el nuevo disco de los germanos Primal Fear.
El domingo 18 de febrero del próximo 2021 la banda capitaneada por Mat Sinner y Ralf Scheepers arrancan la gira europea junto a sus compatriotas de Freedom Call y la formación rumana Scarlet Aura que les llevará por escenarios de Francia, Alemania, Holanda, Bélgica, República Checa, Italia, Eslovaquia, Hungría y España, con paradas en Pamplona, Madrid, Barcelona y Murcia.
La legendaria banda británica Black Sabbath, considerados unos de los padres del heavy metal, celebran en este atípico 2020 el 50º aniversario del lanzamiento de su segundo álbum «Paranoid». Para conmemorar la histórica fecha editarán el próximo 9 de octubre una edición 5-LP / 4CD a través del sello BMG. Una edición de lujo, que incluye las grabaciones de dos conciertos inéditos de la banda registrados en 1970.
Los dos primeros vinilos presentan constan del álbum «Paranoid» original remasterizado y por otra parte de la mezcla cuadrafónica (Quad Mix) en estéreo, que solo se edito en formato “cartucho/cassette de 8 pistas” en 1974, descatalogado desde entonces. Será la primera vez que esta mezcla aparezca en exclusivo formato vinilo. Los otros tres discos de la colección, son grabaciones en vivo inéditas exclusivas de esta edición deluxe.
El primero se grabó el 31 de Agosto de 1970 en Montreux, Suiza, poco antes del lanzamiento de «Paranoid«. Este disco contiene nuevas canciones en ese momento como «Hand Of Doom» o «Iron Man«, junto a los temas «N.I.B.» y «Behind The Wall Of Sleep» de su primer álbum. El segundo concierto fue grabado unos meses después en Bruselas durante una actuación para la televisión belga. Las versiones no oficiales de estas grabaciones clásicas han circulado en el pasado con escasa calidad, ahora se podrán disfrutar en alta definición con esta nueva y especial edición.
El set de cinco LP también incluye un libro de tapa dura con anotaciones de la época, entrevistas con los cuatro miembros de la banda, fotos inéditas, memoralia, recuerdos, un póster en color, así como una réplica del “Tour Book” (libro oficial de gira) que se vendía en el merchandising durante el “Paranoid Tour”.
“Usurper” es el segundo disco largo en la carrera de los death doom neerlandeses River Of Souls tras su debut en 2017 “The Well Of Urd” y el Ep “The Nihilist” al año siguiente. Trabajos todos ellos autoeditados. La actual formación de la banda se compone de Bart de Greef (letras del disco y voz), Paul Beltman y Mathijs van de Sande (guitarras), Benjamin Hoogers (bajo) y Koen Spierings (batería). El propio Beltman se encargó de componer toda la música del álbum, así como también de la mezcla mientras que Manolo Honkoop corrió con el master. Este segundo trabajo salió a la venta el pasado 15 de mayo tanto en plataformas digitales de streaming como en un par de ediciones en CD.
Para entrar de lleno en el meollo del álbum hay que superar la acompasada y lenta introducción “Harbinger”, de apenas minuto y medio, tras la cual nos topamos con una “Of Pit And Snare” llena de melodías en un inicio donde la irrupción de la línea vocal llega tras una notable bajada en el tempo que empieza a enseñorear las influencias oscuras que preñan todo el álbum. El sonido cede buena parte de su protagonismo a las guitarras hundiendo un pelín de más a batería y voces. Al final redunda en un tema más pesado de lo que pudiera parecer en un primer momento y un tanto lineal. “At Rope’s End” profundiza en los planteamientos del corte precedente, imbuidos aquí de cierto aire épico que destila la interpretación vocal de Bart de Greef. Sencillas a la par que efectivas las melodías resultantes de las guitarras dobladas que surgen toda vez cesa la parte lírica y que nos habrán de conducir a un puente central más machacón donde el registro de Greef se envilece para llevar el sonido hacia terrenos más oscuros.
En el tema título “Usurper” la banda opta de primeras por un inicio rápido a la par que melódico, con una pizca de tristeza, que choca frontalmente con el par de temas previos. Con casi diez minutos de duración es uno de los cortes más extensos del álbum y parte desde un notable medio tiempo, nuevamente con de Greef en ese tono épico a lo Quorthon, para virar después hacia el doom de unos Saturnus con esas célebres partes recitadas de la banda danesa. A destacar la construcción del elegante puente central, arrancando con esas guitarras casi susurrantes y que será roto después por uno de los mejores solos del álbum. Para el final resta de Greef de nuevo con su registro más hosco y un riff que no te podrás sacar de la cabeza. Una buena muestra de cómo armar un tema largo sin que resulte ni autocomplaciente ni reiterativo. Que dé nombre al disco no es de extrañar.
“A Spirit’s Weight” irrumpe sólida. Y doomie. Bart de Greef en sus tonos más profundos va declamando sobre (o bajo, producción mediante) otro de mis riffs favoritos del disco. Doom de voces agrestes y cadencia elegante para un corte que recupera cierta linealidad de los primeros temas del disco. El puente central es bonito. Diría incluso que me gusta mucho, pero en líneas generales este quinto tema resulta plano en exceso. La sexta “Fateweaver”, segunda de las tres instrumentales de las que se compone el listado de temas de este “Usurper”, inicia abrazada al death metal más elemental para irse luego por una intrincada escritura en la que están presentes incluso guiños al shoegaze más que evidentes. Uno de los temas más atractivos del álbum por su diversidad y que deja con ganas de más.
La extensa “The Tightening” alberga en sus primeros compases más idas y venidas rítmicas y tonales que algunos temas precedentes en su totalidad. Desde el bonito solo de guitarra del inicio, hasta el profundo riff que irrumpirá después y el registro enfurecido (¿y enfurruñado?) de Bart de Greef. Transitando hacia el puente central se encuentra una de las partes rápidas más logradas del disco por lo intrincada que resulta. La banda echa el resto, aprovechando para recorrer una rica variedad tonal que va desde parajes prácticamente acústicos a feroces andanadas circundando el death y que termina motu propio por convertirse en otro de los puntos álgidos de este “Usurper”. La final “Aftermath” es la calma después de la tormenta. Un crescendo clásico e instrumental para cerrar el segundo disco de los neerlandeses que transita entre lo elegante y lo anodino.
Este segundo largo de River Of Souls es un disco como tantos otros atenido a diversos compromisos estilísticos que parece desarrollar todo su potencial compositivo sólo cuando el reloj marca por encima de los nueve minutos. A excepción hecha del curioso y refrescante “Fateweaver”, sus temas cortos resultan en exceso lineales en contraste con aquellos en que el minutaje roza o supera la decena de minutos, los cuales son un delicioso baile tanto tonal como estructural que no sólo elevan la nota final si no se confirman como el mayor atractivo de un ramillete de canciones que en líneas generales me dejan un poco a medias, como pensando en la distancia que hay entre en disco que es y el que podría haber sido.
El pasado 9 de agosto fallecía a los 71 años Martin Birch, ingeniero de sonido y productor musical de leyendas del hard rock y el metal como Deep Purple, Wishbone Ash, Rainbow, Whitesnake, Black Sabbath, Iron Maiden o M.S.G. entre otros.
Hoy le rendimos homenaje con una playlist especial en nuestro canal de Spotify, repasando cronológicamente una trayectoria repleta de himnos a los que aportó su sello personal.
A través del siguiente comunicado Avalanch confirma la cancelación de su concierto dentro de la programación del festival «La Mar de Ruido» a celebrar en Avilés (Asturias) el 14 de agosto.
Vivimos tiempos inciertos y convulsos, que influyen y han afectado profundamente en el ánimo, en el trabajo, en la relaciones y en las emociones de todos nosotros desde que la pesadilla del Covid-19 fue una realidad. Los rebrotes, la precaución sobre la sanidad y la economía, en este momento, no invitan a cerrar los ojos, sino todo lo contrario, a mantenerlos bien abiertos y expectantes, cautos pero preparados, para mantener la calma necesaria, pero dispuestos para retomar la actividad tan necesaria para nuestras vidas como nuestras almas como es la música en vivo. Con todo el dolor de la familia Avalanch, músicos, management, staff, etc… debemos comunicar que el concierto anunciado por el Ayuntamiento de Avilés, para el 14 de agosto, no se puede realizar, no sucederá. Es verdad que, durante muchas semanas, se han estado discutiendo las condiciones para poder llevar a cabo el evento por ambas partes, y es que Avalanch, es una banda internacional, y por cual, requiere una logística de trabajo internacional, vuelos, transfers, hoteles, etc… y es con ello con lo que no ha sido posible consensuar un entendimiento, no por falta de disposición tanto de la banda como de su staff. Queremos disculparnos ante todos los afectados, dar gracias a Beznar de Norte Sur Records por su ayuda y dedicado trabajo para que pudiesemos estar en el festival que muy a pesar nuestro no puede ser.. La intención de todos estar en la Edición 2021. Deseando poder comunicar grandes y emocionantes noticias, y que por fin, ¡¡¡solo sean musicales!!!
Combo hispanorruso de nueva creación, Slit Your Gods es el nombre bajo el que se parapetan Jordi Mora a las voz y letras, Rod M. y Santi Gzlez. en guitarras, Oskar M. al bajo y Roman T. como batería para dar forma a este EP de apenas tres temas “Dogmatic Convictions Of Human Decrepitude”. Las líneas de batería fueron grabadas en el AngelRape Studio, mientras que el resto de instrumentos fueron alumbrados en estudios caseros y mezclados por el guitarrista Santi Gzlez. Finalmente la portada es obra de Adriaen Collaert, adaptada para la ocasión por Jordi Mora. Saldrá a la luz el 11 septiembre de 2020 a través del sello norteamericano Comatose Music.
Lo que tenemos nada más superar la oscura introducción que lleva aparejada “Cult Of Supreme Blasphemy” es exactamente el tipo de death metal feroz y acelerado que uno intuye nada más ver la portada. Sorprende primero el buen sonido que desprende, máxime si tenemos en cuenta las circunstancias en que ha sido compuesto y grabado pero, sobre todo, que es su primera referencia como banda. Death metal de largos desarrollos veloces donde la batería del ruso Roman vuelan como alma que lleva el diablo. Hay pequeños interludios lentos, donde el tema coge aire y vira hacia terrenos más pesados, apenas anecdóticos eso sí.
“Dragged by the Cross” detiene el crono por debajo de los cuatro minutos y aunque apuesta de pleno por desarrollos rápidos, transcurre bien salpimentada por otros más retorcidos en un tema emperrado en huir de estructuras previsibles y mucho más lineal de lo que pudiera parecer en un primer momento por la duración del mismo.
Para el final queda el corte más extenso del EP, al que quizá le pese una introducción demasiado extensa. Compensa después entregando varios de los mejores riffs del trabajo y una línea vocal que emerge como la más diversa de todo este “Dogmatic Convictions Of Human Decrepitude”. Es el tema con mayor aroma a death metal contemporáneo, bien adornado en su parte final y brutal en toda la extensión de la palabra. Buen cierre que deja con ganas de catar algo más extenso por su parte en un futuro.
Brutal death metal, en definitiva, que huye de la vertiente más contemporánea, emperrada a veces en deslizarse de manera casi cómica hacia el slam, y que apuesta de pleno por velocidad primero y por más velocidad después. Tres temas fulgurantes en lo rítmico, sí, pero bien construidos y con un sonido sorprendente dadas las circunstancias. Una buena forma de llamar a la puerta de los sellos y presentar sus reales, si es que esa es su pretensión principal, y trece minutos de buen death metal a todo trapo en cualquier caso.
Continuando la senda marcada por los exitosos eventos estivales celebrados en años anteriores, con el nuevo milenio el Ayuntamiento de Gijón volvía a programar para la semana grande la ciudad un concierto de metal protagonizado por una banda de referencia. Tras el paso de Deep Purple, Bon Jovi, Manowar o Scorpions, en el año 2001 se endurecía la apuesta con la formación brasileña Sepultura.
El combo sudamericano aterrizaba en Asturias un día antes para alojarse en el Hotel Rey Pelayo de la ciudad, apenas a quinientos metros del lugar del concierto. Presentaban «Nation» el segundo álbum de la formación tras la salida de su vocalista y fundador Max Cavalera en 1997. La imponente figura del norteamericano Derrick Greense esforzaba por reflotar a una banda lejos de su mejor momento, la crítica era implacable con un recién publicado «Nation» y su sello discográfico Roadrunner Records apenas promocionaba el lanzamiento.
Como en años anteriores la banda invitada representaría a la región, en este caso los gijoneses Intolerance, nacidos a principios de los años 90 y pioneros del movimiento hardcore en Asturias. En sus escasos 30 minutos de tiempo presentaron «Nada Ha Cambiado«, su primer LP tras la reunión de la formación en 1999 después de 6 años de parón. Un disco publicado un mes antes del concierto, grabado en apenas una semana en los EstudiosMoonlight de Gijón, con Ovidio Morán a los mandos.
Algo más de 3.000 gargantas acompañaron a las bandas esa noche, no llegaron al nivel de convocatoria de las leyendas mencionadas anteriormente pero los grandes detalles de los brasileños se ganaban a la mayor parte de los fans. IgorrCavalera tras su inseparable batería lucía la camiseta del Sporting De Gijón en las primeras canciones y Derrick Green aparecía en escena con la de Intolerance.
Poco más de 80 minutos de concierto que abrían con «Troops Of Doom» y «Slave New World» para repasar el mencionado «Nation» con temas como «Sepulnation«, «Who Must Die«, «Border Wars«, «Human Cause» o «One Man Army«. El tramo central de su actuación estaría protagonizado por clásicos como «Biotech Is Godzilla«, «Refust/Resist«, «Arise» o «Territory«, para poner un broche de oro a su primera visita a los escenarios astures con la tribal «Roots Bloody Roots«. Con mejor sonido que en ocasiones anteriores en el Palacio de Deportes, en esta ocasión no hubo que lamentar el cambio de ubicación del concierto, programado originalmente en la plaza de toros de El Bibio. Un evento que contentó a público y organización, prueba de ello sería la llegada un año después a Gijón de los norteamericanos Slipknot.
El virtuoso guitarrista David T. Chastain, líder de la formación Chastain, verá reeditado el 15 de agosto a través del sello discográfico Divebomb Records el álbum «For Thore Who Dare«, el quinto de su discografía publicado originalmente en 1990 vía Roadrunner Records.
1. For Those Who Dare 2. Night Of Anger 3. I Am The Rain 4. Please Set Us Free 5. Secrets Of The Damned 6. Light In The Dark 7. The Mountain Whispers 8. Barracuda 9. Not Much Breathing 10. Once Before
BONUS TRACKS: 11. Play Their Games (Demo) 12. I Cast No Shadows (Demo)
Para celebrar el 30º aniversario del disco original el sello de Pittsburgh lanza una versión remezclada por la propia banda a diferencia de la versión remasterizada publicada en el 2013 por Leviathan Records. La edición contará con 2 bonus track, nuevo artwork con fotografías adicionales y una entrevista con David T. Chastain y la vocalista Leather Leone.
Séptimo álbum en la dilatada carrera de las luminarias extremas francesas de Mercyless, cuya primera referencia, la demo “Immortal Harmonies” data de 1988. La banda se compone a día de hoy del único miembro original Max Otero (voz y guitarra), Gautier Merklen (guitarra), Matthieu Merklen (bajo) y Laurent Michalak (batería). Grabado, mezclado y masterizado en el Vamacara Studio, cuenta con una tremenda portada de Néstor Ávalos (Bloodbath, Cult of Fire, Rotting Christ o Moonspell entre otros). El disco cuenta con las colaboraciones de un ex de la banda como es Stéphane Viard, así como también de Florent Santina, Michel Dumas y Anthony Derycke. Verá la luz el 21 de agosto hasta en seis ediciones distintas en las que el sello francés XenoKorp ha echado el resto como suele decirse, y que van desde la más básica en CD hasta la denominada “Die Hard Collector Edition” compuesta por cuatro vinilos de 12 pulgadas y dos discos compactos, en una clara muestra de la fe que el sello ha depositado en este séptimo trabajo de sus compatriotas.
¿Pero bueno y las canciones qué tal? Lo primero es la introducción, de apropiado nombre, “Infection”, de apenas minuto y medio, que habrá de dar paso a “Rival Of The Nazarene”, donde colisionan el death pesado de unos Incantation con el más técnico y rápido de otros tion (Immolation), conjuntado con un puente central veloz primero y más técnico después. Es una gran puesta en escena de tanto en cuanto resume muchas de las ideas dispuestas a lo largo del disco. El sonido, aún pensando que está bien calibrado, es verdad que deja un tanto de lado a las cuatro cuerdas de Merklen en este arranque. “Banished From Heaven” rebaja el crono hasta los tres minutos y en ella resuenan fuertes ecos de los americanos Possessed, especialmente en las estrofas. Max Otero, con sus buenos cincuenta años a cuestas, declama inasequible al desaliento hasta la llegada del puente central, donde la intensidad baja y el tema vira hacia terrenos más lúgubres. “Bring Me His Head” incide en ese death metal cabalgante y clásico con las acostumbradas subidas y bajadas de tempo tan habituales del género. Cabe resaltar cómo el bajo de Merklen gana en presencia logrando que el cuarto tema del álbum se beneficie de ese extra de punch. El final tras el acostumbrado parón del puente central es uno de los momentos mejor construidos de todo el trabajo.
“Contagion” son apenas cincuenta segundos de guitarras entre disonantes y reverberantes que pronto nos introducirán en “Laqueum Diaboli”, que muestra uno de los inicios más pesados de todo el track-list. Y aunque tiene algún pasaje veloz que otro, lo cierto es que pasa por ser uno de los cortes más abigarrados y marciales de todo el disco. Corona con un buen solo del invitado Stéphane Viard. “Descending To Conquer” amenaza con proseguir en esa senda pero pronto vira hacia los postulados dispuestos al comienzo del disco, enfrentados eso sí al estribillo más gordo de todo el álbum. “Inherit The Kingdom of Horus” tiene uno de mis riffs favoritos del disco, pesado y retorcido como a servidor le gustan. Se aprovecha, además, de una de las líneas de batería más diversas de todo el trabajo. Hasta se permite un pequeño aunque disimulado giro hacia el groove al final. La “The Mother of All Plagues” que da nombre al disco profundiza en esa alternancia entre estrofas pesadas con furibundas arrancadas donde los riffs de Otero tienen cierto aire a los polacos Vader. Uno de mis temas favoritos del disco, sazonado con un solo por parte de otro de los invitados, en este caso Florent Santina.
Además del corte más largo de todo el disco, “All Souls Are Mine” pasa por ser también el más técnico de todos. Una amalgama extrema que lo mismo recuerda a los Death del “Spiritual Healing” que a Hate Eternal. Otro de los cortes más completos del álbum, que cuenta además con sendos solos de los invitados Michel Dumas y Anthony Derycke. La final y muy corta “Litany Of Supplication”, lejos de ser el clásico corte con el contador en zona roja, emerge como una de las propuestas más densas de todo “The Mother Of All Plagues”.
Si algún fan tenía miedo de que el ya único miembro original Max Otero pudiera virar el rumbo de Mercyless hacia terrenos poco respetuosos con el legado de la banda francesa, puedo asegurarle desde ya que no tiene nada que temer. El séptimo largo de los de Mulhouse resulta tan fiel al pasado como indiferente a los vaivenes propios de la industria. Esa fidelidad es, a un tiempo, su mejor valor y su mayor lastre, de tanto en cuanto el disco se encorseta en una reducida serie de parámetros y, salvo algún guiño aislado, no los abandona ni por un segundo. “The Mother Of AllPlagues” es por tanto un dechado de lealtad. Una obra de death metal primigenio e irreprochable que los seguidores de Mercyless degustarán henchidos de felicidad de principio a fin.