La formación Rat-Zinger regresaba a los escenarios ovetenses para presentarnos su nuevo disco “Jóvenes Promesas De La Delincuencia” (Kasba Music) y lo haría en la sala Galaxy Gong Club. Cita reprogramada, tras la cancelación, hace unos meses, de su concierto en Gijón y que nos había dejado con las ganas de disfrutar del directo salvaje del cuarteto de Bilbao.

Bien acompañados por los locales Infección, la noche prometía ofrecernos una buena dosis de punk y rock and roll sin concesiones. Y no nos equivocamos. Ante una entrada tremendamente mermada por la confluencia de eventos, como por suerte o por desgracia, suele ser últimamente habitual en Asturias, ambas bandas salieron a arrasar. Con poco más de media hora contaron los Infección para desgranar un repertorio parecido al que nos habían presentado en junio de este año, cuando telonearon a GBH (crónica) en su última visita a Asturias.

No había tiempo que perder, así que abren con “No Nos Callarán” y “No Te Dejes Atrapar”, mostrando el cuarteto de Luarca esa cara punk rock reivindicativa. Agradecen a los que se han acercado esta noche, para seguir con “Pesadilla” y “Mi Propio Dios”, dos cortes rápidos y directos, con Geni Rico y Jose respaldando a las voces a Deiviz, y con gran labor del bajo en esta última. Presentan, a renglón seguido, “Cerebros Anormales”, aludiendo a la estupidez de la gente que se traga todo lo que se dice en televisión o internet, destaca Geni a las voces, al igual que en “Otro Fascista”. Y llegamos a la mitad del concierto, como nos señala Deiviz, con otro tema protestatario que dedican al sistema capitalista, “Siervos Del Capital”. En “Hipocresía”, cuentan con Podri (Rat-zinger) a las voces, tema de marcado carácter punk, muy del gusto de los presentes.

Con unas crudas líneas de bajo, comienza “HxC Punk”, donde Geni y Jose se reparten un buen trabajo a las guitarras. “Mata A Tu Vecino” habla de “paz y amor”, dicen, obviamente en sentido figurado, siendo una de las composiciones más gamberras de la banda luarquesa. “Solo Punk n’Roll”, toda una declaración de intenciones que dedican a la buena gente del merchandising y la corta “Mierda De Banderas” en la que Geni y Deiviz se reparten la tarea vocal, turnándose. “Naces en la pobreza, vives en la miseria y mueres en el olvido”, lección de determinismo social que desemboca en “Desdichados”, cerrando una actuación breve, concisa y, como siempre, entretenida.

Rápido acondicionamiento del escenario, para desplegar un buen telón con el logo de Rat-Zinger y colocar dos cabezas de rata en cada lado, con los ojos rojos llenos de furia, preludio de lo que muestra la banda. Situados de espaldas al público, los bilbaínos se preparaban para una batalla que no iba a dar ni un segundo de tregua. Así empezaron a disparar uno tras otro, los veintidós temas de su amplio repertorio, comenzando por el que le da nombre a su último trabajo “Jóvenes Promesas De La Delincuencia”. “Bala Per Cápita” y “Soy Un Kalashnikov” empiezan a dejar claro cuál es la actitud de los vascos: rock and roll enérgico y salvaje con tintes punk. Si bien en estos primeros temas el sonido fue un tanto embarullado, este iría mejorando progresivamente.

La voz rabiosa de Podri se une a esa guitarra de Dann Hoyos (Rise To Fall, Space Octopus) que pone el punto metalero y que acompaña en los coros, junto a un Pinky siempre inquieto al bajo. Entre todos nos lanzan otro misil: “En La Cámara De Gas”. Asentado el sonido y el público metido de lleno en la faena, nos dejamos corroer por la sensual y ácida “Tu Pasajero”, una de mis favoritas de la noche. Retomamos velocidad con “Apártate” y crudeza y rabia, una vez más, con “Patria”, donde Podri juega con el cable del micro a modo de horca. “Es Tan Simple” y “Red Warriors” son dos de los temas nuevos elegidos para llevar al directo, y entraron afilados y muy bien recibidos. A destacar aquí la gran pegada de Xabier Aira (Rise To Fall) a la batería, que nos dejó a todos con la boca torcida. Sin duda, han subido un escalón más en la calidad de la banda, como quedó patente.

Los hijos bastardos del papa de Roma se meten ahora con la doble moral y lo políticamente correcto con “Amo El Dinero Negro” y “9 mm”, con una labor impecable de Dann a la guitarra. El frenesí entre el personal va en aumento tanto como los golpes implacables de Xabier a los parches, destacando en un veloz “Locomotora” (con intro de tren incluída). Viene ahora otro de los temas a estrenar, una versión de la banda de Vitoria, Obligaciones, “Somos Los Chicos Enfermos”. Ligero descanso con intro a “Amen” empatando con “Larga Vida Al Infierno” más cañera y que provoca movimientos entre el personal. Podri no cesa en su pelea con el pinganillo, que no dejó de incordiarle a lo largo del show, inconveniente que no impidió su incontestable actitud y conexión con los presentes.

“¿Cuántos hijos de perra habéis venido hoy?” la típica pregunta que introduce su tema más emblemático “Rock & Roll Para Hijos De Perra”, con un estribillo muy coreado, al que quiso unirse Deiviz de Infección. Nueva pregunta: “¿Tenéis speed?”, o, lo que es igual, curioso homenaje a Lemmy Klimister en forma de versión del “Ace Of Spades”. Aquí Dann y Pinky interactúan saliendo, por primera vez, de sus posiciones. Nos describen, a continuación, el crudo contexto de los años ochenta a través de otro de los temas de reciente factura y que sonó como una bofetada, “1986”, con un rockero y melódico sonido de guitarra, junto a la desgarrada voz de Podri, nos pusieron a cantar a todos y fue recibida como si fuera un clásico (vocación para ello tiene). Recta final con, ahora sí, dos habituales: “Santa Calavera” e “Indestructibles”, que nos dejaron ya totalmente acribillados.

Primera incursión, para una servidora, en el directo de los vascos y no se equivocaron en absoluto quienes lo recomiendan. Banda que retrata con crudeza la realidad y la escupe con actitud, fiel heredera del rock combativo que los vio nacer. Así que nos quedó una noche punk-roquera de alto voltaje, que esperamos se pueda repetir con otras circunstancias. Agradecer las facilidades prestadas por sala y músicos para la elaboración de esta crónica y por más dosis de punk and roll.
Texto y Fotos: Erundina Artidiello