Kuivi PopUp, esta vez en comandita con la buena gente de Diario de un Metalhead, sigue dando alegrías. Y aunque del cartel inicialmente previsto se cayesen los thrashers madrileños Madsher, subcampeones de la última edición de la Metal Battle Spain, la venida al ecléctico recinto ovetense de Argion y Secta bien merecía nuestro interés.

Toda vez hechas las debidas presentaciones por parte de Larry de Diario de un Metalhead, llegaba el turno de reencontrarse con Secta, el pujante quinteto de rock and roll en lengua de Cervantes y que forman Michael Arthur Long (Drunken Buddha), Ger Gilsanz y Pablo Pravia (Winchester), Juan Pablo Cotera y Pelayo Vázquez.
El “Nada Nos Va A Parar” con el que denominaron a su debut discográfico se nos revela ahora de lo más acertado. Y eso que la banda elige no obstante «C’ mon«, un corte de nueva creación para abrir el show. Con un sonido en primeras filas que difícilmente podría ser mejor, un público tan numeroso como animado y la compañía de no pocos músicos entre el público, la banda se las prometía muy felices.

Porque el caso es que su rock elemental parece haber caído de pie en la escena asturiana. Y temas como “Electroshock” les funcionan como un tiro. Aún con la entrada en falso de Pablo. Gajes del oficio, tampoco la cosa pasó a mayores. “Dame Tu Miel” es puro gancho. Secta son, sobre todo, animales escénicos. Su debut, como ya comentamos en su día, fue grabado en directo, y los chicos disfrutan y hacen disfrutar sobre un escenario. Cerca del escenario no era poca la algarabía.
Ni siquiera faltó el debate Coverdale / Bon Jovi, chascarrillo que lleva camino de convertirse en tan importante para ellos como alguno de los buenos temas que atesoran. Pero si tuviera que quedarme con un corte de esta primera parte del show sería probablemente “Oveja Negra”, en especial por el estupendo solo que Ger extrajo de su Gibson SG.

Guiño a AC/DC mediante, casi obligado en una banda que debe tantísimo a los australianos, “La Sueca” da con Arthur Long sobre el bombo de Pravia. No hubo vuelo sin motor esta vez. Tampoco el coqueto escenario del Kuivi da para muchas acrobacias. Sea como fuere Secta encaran una recta final, a la vista está, sobrada de gancho. Y es que cualquiera que tenga el veneno del rock and roll inyectado dentro del cuerpo disfrutará de buena gana con cortes como “Pura Dinamita” o “No Se Acaba El Show”, con ese estupendo cambio de ritmo y el Ger más desatado de la jornada.
Como ya hiciera en su anterior visita con Drunken Buddha, Michael haría buen uso de los bidones del Kuivi en una despedida a lo grande de la banda asturiana. Se puede argüir en su contra lo poco original de su propuesta. Por contra, son y con mucho una de las más divertidas y seguras del actual panorama astur. Muchas caras sonrientes al final del show. Si era lo que pretendían, misión cumplida. Deseando escuchar ya ese nuevo álbum.

Como ya sabréis, y si no os refrescamos la memoria, una serie de infortunios nos impidió dar cuenta de la anterior descarga de Argion en tierras asturianas, aquella en la que acompañaban a Battle Beast en la parada gijonesa de su último tour por la península. De ahí que la cita con ellos en este San Metalhead 2023 fuese una de las más ineludibles para nosotros de todo el verano.
La de Argion, claro, es una propuesta bien distinta a la de sus compañeros de cartel. Tanto en lo genérico como en lo que a puesta en escena se refiere. Los podios, los carteles a ambos lados del escenario e incluso los leds que iluminan el bombo. Nada es dejado al azar en la remozada formación astur. Con Sergio Bernardo (The Last Titans) como sucesor de Nathan Cifuentes en guitarras, el resto de la formación es bien conocido: Pany Álvarez en voces, Pablo Sacht a la otra guitarra, Iván Canedo al bajo y Miguel Pérez en baterías.

A día de hoy una de las formaciones más currantes del actual ecosistema metalero asturiano, el verano ha sido toda una prueba de fuego para ellos. Con presencia en festivales como Z!Live, Leyendas del Rock, Algarroba, Gineta… como bien se encargó de comentar Larry antes de su descarga de power metal histórico.
Un comienzo que viene dado por la dupla que abre a su vez su segundo disco de estudio, del que mi compañero y amigo José Miguel “Lago” diera buena cuenta allá por el mes de mayo. Enlazando temas y con un buen sonido, uno siempre tiene sus reservas en este aspecto con bandas del género, lo cierto es que Argion vinieron a confirmar en los terrenos del Kuivi toda la experiencia adquirida desde el confinamiento hasta nuestros días. Que no ha sido poca.

… porque la banda no ha dejado de trabajar y se nota. Mucha carretera, muchas tablas y un quinteto que parece más sólido que nunca. Más suelto, mucho más en su elemento que las primeras veces que desde este medio tuvimos la suerte de verles. Una banda que además ha sabido conectar con un público de lo más ecléctico y variopinto. Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
“Tierra Prometida” guiña a su primer disco, aquél “Tiempo De Héroes” de 2020. Y mientras que “Hijo Del Diablo” desata al mejor Pany de la jornada, alguno que otro tuerce el gesto por aquello de las pistas pregrabadas. “Prisionero Del Tiempo” haría su debut en tierras asturianas, amén de cambiarle el pie a su setlist. Y si bien se echó en falta el doble juego vocal de su versión de estudio, damos fe de que la balada caló entre los asistentes.

Fuera por la bandera que desplegó Pany, fuera por su pegajoso estribillo, lo cierto es que “Anne Bonny” sería otro de los temas mejor recibidos de la noche. El final del show, a estas alturas, es bien conocido por cualquier fan del combo asturiano: “Águila De Sangre” y en especial “Sobre El Mar”, muy coreada, parece van a ser fijas en sus bises durante largo tiempo. Al igual que esa “Fuerza y Honor” con la que cerraron la velada. Puede que cierto público diera la espantá tras la descarga de Secta. Lo cierto es que, quienes nos quedamos, lo disfrutamos de lo lindo. Siguen en clara línea ascendente.
Fue otra buena noche para dos bandas jóvenes de nuestra región. Cabe desde aquí dar las gracias al Kuivi PopUp por pensar en Diario de un Metalhead para la noche del pasado siete de septiembre así como a Larry, Maitane y todo el equipo por hacer realidad una noche como ésta. Del mismo modo, mandar un saludo muy afectuoso a los presentes. Amigos, músicos, compañeros de otros medios etcétera. Sois cada vez más y se convierte en tarea titánica acordarse de todos.

Como bien se encargó Pablo Sacht de recordarnos desde las tablas, Asturias atraviesa ahora mismo un momento dulce en lo que a bandas de metal se refiere, ahí salieron los nombres de Arenia, Last Days Of Eden, Monasthyr, Aneuma (y su reciente segundo puesto en la Metal Battle del Wacken). Lástima que a muchos les cueste verlo aunque lo tengan delante de sus narices. Casi literalmente. Y es que apenas kilómetro y medio separa la redacción del diario de mayor tirada de Asturias del recinto del festival. Pero en prensa generalista hoy ni rastro. Ni están ni se les espera. Es por eso que seguimos y seguiremos aquí. Siempre al pie del cañón para dar fe de una escena en plena ebullición. Es lo que hay.
Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz