Octava entrega en una década de trayectoria para el Raposu Rock. Cita obligada para Heavy Metal Brigade, una fecha que contó con bandas del calibre de Jethro Tull y Saurom en la capital de la costa verde y aún así congregó un buen número de asistentes. En la parte humana nada menos que 2 toneladas de solidaridad materializadas en alimentos no perecederos que obligaron a improvisar una cadena humana para su traslado al exterior y poner rumbo a la cocina económica de Oviedo. Un nuevo éxito para el equipo capitaneado por Rheme Peláez en la titánica labor de abrir conciencias en pro de los más desfavorecidos. Nuestro aplauso y admiración un año más.

Quizá lo menos «importante» sea la parte musical en el Raposu Rock. Da igual el cartel en cada edición, sabes que vas a disfrutar de metal, rock y punk a partes iguales, un ambiente de camaradería y buen rollo tanto arriba como debajo del escenario. La primera parada en la banda sonora de la velada serían Caballo Moldavo. Los 4 jinetes del equino eslavo desplegaron su habitual rock monolítico, presentando varios temas que formarán parte de su próximo trabajo de estudio, del que seguimos esperando fecha de lanzamiento. Interpretaron su EP debut al completo, pudiendo distinguir nuevos matices en dichas composiciones, posiblemente fruto al lustre alcanzado con las numerosas interpretaciones en vivo desde su publicación allá por febrero del 2021. En la Sala Acapulco volvieron a su formación clásica, es decir, el Reverendo G. Throat a la voz, Lionel Hooves como guitarra, Jhonny Liver tras la batería y el hermano Lynnot al bajo dejando patente la evolución sonora y aplomo sobre las tablas lograda en los últimos tiempos.

Cambio de enseres sobre el escenario para dar paso al rock urbano y reivindicativo de Polemika. Los gijoneses que cuentan con tres miembros de Chabacanos en la alineación, Ghe a la voz, Jorge a la guitarra y Berti al bajo, continúan inmersos en la presentación en vivo de su último EP «Santa Estupidez» editado a finales del pasado 2023. Arrastran una buena legión de fieles que no dudaron en catar el mágico elixir con que fueron agasajados por la banda mediado el set. Puede llevar a engaño la juventud de varios de sus componentes pero las tablas de Turo a la batería y Miguel a la guitarra despejan cualquier duda, ya son 12 años de trayectoria los que contemplan a una banda capaz de salir airosa de la meritoria tarea de llevar a su terreno el clásico de Neil Young «Rockin’ In The Free World» para poner colofón a su paso por el Raposu. Buen concierto en líneas generales a pesar que en algunos momentos la voz de Ghe apenas destacaba del resto de instrumentos.

Desde Las Merindades llegaban al Raposu los burgaleses Los Del Humo. Cuarteto que abraza el punk rock como forma de expresión pero que a juzgar por su sonido y las camisetas que portaban no hacen ascos al metal. Dos años después regresaban a los escenarios asturianos para presentar su cuarta obra de estudio «Apartheid» publicada en el mes de septiembre. Hiperactivos sobre el escenario, encabezados por el inconformista Chus a las voces, se mostraron agradecidos a la organización por su participación en un festival que apoya las causas sociales y solidarias poniendo énfasis en la figura de Rheme Peláez.

Tras el combo burgalés salía a escena la propia Rheme para agradecer el apoyo tanto a los congregados en la sala como a las donaciones de comida y monetarias en forma de «fila 0». El sorteo del habitual pack de merchan donado por las bandas recayó esta vez en la antigua gerencia de nuestra añorada Sala Sir Laurens.

Cerraron la noche Bestia Negra, recién llegados de su primera fecha internacional. Y es que la gira promocional de «Animal Domination» los ha llevado a pisar escenarios de todo pelaje. Varias paradas en Galicia, Cantabria, León, Madrid o Andalucía los han colocado como una de las bandas asturianas de heavy metal mas viajeras en el último año. Como pude escuchar desde el foso, los «Accept» asturianos salieron a pasarlo bien y la intención contagiar esa premisa a la audiencia gracias a sus característicos riffs, casi adictivos con los que conectas de inmediato. No inventan nada, tampoco lo pretenden, pero la dupla de guitarras y el carisma de Gil como maestro de ceremonias elevan la temperatura en la Sala Acapulco gracias a los largos desarrollos que contienen temas como «Angel Of Death» o «Fear«.

Invasión de escenario como colofón y es que su revisión del clásico «Killed By Death» es apuesta segura como cierre de un nuevo show divertido y disfrutón de la formación afincada en Oviedo. Aplaudir un año más la labor social del Raposu y la de visualización para las bandas. Y como no, mandar saludos a la cantidad de amigos y habituales que allí coincidimos. Nos vemos el próximo año y en cualquiera de los saraos con música en directo durante el resto de los 365 días.
Texto y Fotos: José Ángel Muñiz