Reseña: Torque «II» (Autoproducción 2026)

Estamos ante el segundo trabajo de los leoneses Torque, la banda que integran Ion Andrés en guitarra, teclas y coros, Samuel Jain al bajo, Miriam González en batería y coros, Marian T. Pazo en coros y, claro, Pedro Torque en voz principal. Este largo cuenta además con la inestimable colaboración de John Bramley al piano. Baterías y voces se grabaron en los Kalio Studios de Astorga, mientras que guitarras, bajo y teclas se materializaron en el estudio del propio Ion Andrés. Esas pistas resultantes serían finalmente mezcladas y masterizadas por Alfredo Arold en su Arold Music Studio.

Tomorrow”, toda vez supera esa pequeña intro (generada con I.A. según se puede leer en el propio libreto del disco), se adhiere a un hard melódico muy tradicional. Profuso en teclas primero y profundamente adornado en estribillos después. Se sirve de un riff muy clásico, también muy funcional, durante estrofas y de toda la pompa posible en unos coros sencillos pero igualmente hábiles. Y si bien todo me funciona, bien es verdad que echo en falta una sección solista algo más ambiciosa. Con eso y con todo un tema apertura más que digno.

This Is The Same” consigue hilvanar tonos algo más alegres sin perder ese toque melódico tan característico. Puede que la gama de riffs introducida no tenga la lucidez de otros temas dentro del álbum. El prólogo, con un pequeño pero bien dibujado solo de guitarra, es estupendo. Clásico, lo has oído muchas veces, pero funciona. Pero Torque se sirven aquí de unos estribillos a los que no les falta gancho, así como de buenos detalles de Ion Andrés, acompañando a un esforzado Pedro Torque al micro. El de Tyketto es un nombre que acude, de forma más o menos recurrente, a mi subconsciente en en transcurso de esta segunda entrega. Sencilla y eficaz, como si tuviera el directo como fin último.

Luego “We Are Human” aparenta una mayor seriedad. Todo parte desde ese arranque en solitario de Ion Andrés, que tanto me recuerda a los mejores Bon Jovi, y que luego muta en un medio tiempo elegante, casi distinguido, donde no puedo evitar acordarme de los momentos más hard del guitarrista alemán Axel Rudi Pell. Unos Torque más profundos en lo lírico, también más serios en lo compositivo, armando uno de los cortes más ambiciosos del tracklist, con Ion Andrés dejando buenos solos de guitarra y Pedro Torque trazando una de sus líneas de voz más esforzadas de todo el disco. Lástima, si acaso, de ese final tan abrupto, que de todas formas no empaña la que es una de mis entradas favoritas de este segundo largo.

En “I’m Afraid”, sin abandonar su clásico hard melódico, recuperan algo de brío para entregar un corte bien diseñado, mejor adornado y de esos que entran a la primera. En lo que parece un prólogo construido a mayor lucimiento de Ion Andrés, termina emergiendo un Pedro Torque pleno de feeling para, ya digo, un corte hábil, intrínsecamente melódico, con Andrés, ahora sí, disfrutando de espacio suficiente para demostrar su manejo de las seis cuerdas.

Es el propio guitarrista quien se explaya en el largo prólogo de esta “Bolero”. Hay guitarras más graves en esa entrada que contrastan con esa tibieza que acoge a las primeras estrofas. Por ahí un corte que me agrada por esa construcción refractaria (hasta cierto punto) a las líneas maestras del disco. Luego en estribillos caben coros grandilocuentes y un marcado uso del doble bombo por parte de Miriam González. Un corte que, finalmente, me agrada por toda su gama de contrastes. También por esos tonos tan altos de Pedro Torque en estribillos o el solo de Andrés previo al epílogo.

Vane Ts y Sergio Andrés tienen una pequeña conversación familiar al comienzo de “Boat Of Illusions”. Corte este que pronto adopta corpus de balada para después transitar hacia el medio tiempo mientras dibuja la cara más elegante de Torque. Algunos de los coros más funcionales de todo “II” adornan este buen sexto corte. Cierto que alguna estrofa, pienso en esa que atraviesa el corazón mismo de la composición, muestra algún que otro desequilibrio en la mezcla, o que Pedro Torque esté algo exigido en según qué versos. Pero Ion Andrés remata con otro buen solo y, al final, todo parece llegar a buen puerto.

Petals”, corte más extenso de los once, vuelve a arrancar en tonos tranquilos. Una calma que acompaña al Pedro Torque más amable. Balada de empaque clásico, trazada muy por el libro de estilo, esclava de un modo muy concreto de entender esta música, roto si acaso en un puente por que el que emerge un poso más abiertamente sinfónico, rimando (en lejanía) con Meat Loaf, coronando un hard rebosante de clase. Destacan finalmente los buenos coros de Marian T. Pazo, fiel escudera de Pedro Torque en todo el álbum pero muy especialmente en esta séptima entrega.

Back In Those Days” regresa al hard melódico más idiosincrático para que emerjan los Torque más funcionales. Otro corte de esos que parecen tener el directo como fin último, trazado sobre un riff de nuevo muy sencillo pero sobrado de gancho, con Pedro Torque muy a gusto al micro y Ion Andrés disponiendo otro buen solo de guitarra primero, adornando con buenos detalles después. Sencilla, funcional, puro hard rock.

Painkiller”, no, nada que ver (y mal camino si no sabes a qué me refiero), pone en solfa a los Torque más heavies. Un corte que ya de primeras sorprende con ese uso del talk box por parte de Ion Andrés para después, como digo, reconducir hacia esa cara más aguerrida del quinteto. Un corte que funcionaría muy bien como apertura en vivo, y que a ratos me recuerda a los primerísimos Europe, aquellos que aún no habían paladeado las mieles del éxito masivo que les brindó cierta cuenta atrás. Me gusta, además, que Marian T. Pazo tenga un papel más predominante aquí. Otro tanto se podría decir de Samuel Jain. Ion Andrés resuelve con su solo más guitar hero y el corte da testimonio, finalmente, de la cara más potente de los leoneses.

Hey Lord” propone un juego entre esos Torque más potentes y los más sureños. Hay un gran trabajo de piano, teclas y arreglos aquí. Es un corte extrañamente pegadizo, con Pedro Torque en tonos amables mientras discurre por los distintos versos, tejiendo un corte que, sin diferir con las grandes líneas maestras de este segundo álbum, resulta en cierto modo peculiar al lado de cortes más, digamos, idiosincráticos, como “Tomorrow”. Además me gusta ese build up hacia el solo de Ion Andrés, así como la labor de este último a lo largo del mismo. Estupenda, no logro deshacerme de la idea de que merecía un lugar de mayor privilegio dentro del tracklist.

Torque On The Road” entronca con la anterior “Painkiller” por cuanto nos devuelve esa cara más musculosa de la banda. Más heavies y potentes, pero aún en esa mayor gravedad, o quizá precisamente derivado de ella, hay coros poderosos en este último corte, que viene a discurrir mientras la letra aborda versos con aroma a auto reivindicación. Poderoso cierre…

… para un disco de género con todas las de la ley. Si bien a ratos echo en falta una producción algo más limpia, no deja de ser es éste uno de los géneros que más exige en este terreno, bien es cierto que esa rugosidad propicia un mayor punch en los temas más potentes del disco. Un álbum que crece desde la ordenada y sencilla “Tomorrow” hasta cortes tan trabajados como esos “We Are Human” o “Petals” para después darse de bruces con la mayor pegada de “Painkiller” y/o la final “Torque On The Road”. Entre medias echo en falta algo más de ambición en según qué solos. Pero entre la compacta base rítmica y el doble ataque vocal que propone la dupla Pedro Torque & Marian T. Pazo caben muy pocos reproches. Un disco que, pequeños detalles al margen, a buen seguro agradará a todo fan del hard rock de corte melódico.

Texto: David Naves

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