Crónica: The Mercury Riots (Avilés 26/10/2024)

Desde la primera escucha del que, para mí, es uno de los mejores discos de hard rock que se han publicado en este ya casi extinto 2024, el maravilloso “In Solstice, tenía ganas de ver a los angelinos The Mercury Riots defenderlo en directo, así que, cuando tuve la oportunidad de acudir a la avilesina Sala Malecón no lo dudé ni un momento.

La fecha enmarcada dentro del “Insolstice Tour 2024”, que los ha llevado a recorrer gran parte de Europa, incluyendo el festival alemán Wacken Open Air, les traía a Avilés como penúltima cita con los escenarios españoles. Con la crudeza del rock and roll y sin ningún aditamento, a las 21:15 horas, salieron a escena Justin Walker en voces, Kyle Graham al bajo, Jonny Udell a la batería y Felipe Rodrigo a la guitarra. La sala presentaba muy buen ambiente, muchos fuimos los que nos acercamos a ver y escuchar a estos chicos, y no defraudaron con las expectativas generadas.

Comenzaron al igual que el LP que presentaban con la majestuosa “Make It”, seguida por “Be Yours”, uno de los adelantos de este tremendo “In Solstice“, con su potente línea de bajo y ese ritmo que te engancha desde el principio. Estaba claro que los chicos venían a dejarse la piel y a ganarse a los asistentes y con su siguiente tema “L.A. Girls” ya nos tenían a todos en el bolsillo. La gente exclamaba asombrada “¡que pasada!”, o “¿de dónde han salido estos tíos?”, comentarios que, entre otros, me confirman que los chicos vencieron y convencieron.

Ayudó el grandioso sonido, gracias a Neftalí Vázquez a los mandos, del que disfrutaron en toda la actuación y la actitud de los músicos sobre el escenario, en particular Felipe, que no paraba de regalarnos preciosos solos con su guitarra y melodías adornadas con una puesta en escena magistral, y Justin que con su voz y carisma nos hizo a todos partícipes de su descarga. Continuaron con la más tranquila “Light It Up”, en la que las poses y la voz de Justin te mantenían la mirada fija en el escenario, para seguir con la suavemente groovy, “Sweet Melody”, con ese riff pegadizo y su estribillo glorioso que invita a cantar y en la que Felipe ofrece otro solo sobresaliente.

Dejaron a un lado el “In Solstice” para ofrecer el tema no editado “GTO” y volver por todo la alto con “Scream It Out” y “99 Degrees”, pasando a continuación a la que, para mí, fue una de las mayores sorpresas de la noche, la más tranquila y coreable “You’re Beautiful” que, pese a no estar publicada todavía, contagiaba a acompañarlos prácticamente durante todo el tema. Tiempo para una de las pocas versiones que interpretaron el “Everyone´s A Winner” de los ingleses Hot Chocolate, dejando clara la variedad de sus influencias.

Pocas palabras más allá de los agradecimientos, que en gran medida hacían en español, para seguir con otras de las nuevas composiciones que previsiblemente formarán parte de su próximo lanzamiento, “One Dose” y la claramente influenciada por AC/DC, “Make Love”, para volver al trabajo que presentan con la más heavy, por el potente trabajo de bajo y batería, “Take Me When You Go”, precioso solo de Felipe también aquí.

Llegábamos al final del show con la rockera “Save Me A Drink” que por momentos recuerda a los primeros Quireboys, donde aprovechan para brindar con los presentes y pedir la colaboración del público en el estribillo. Gran tema, muy sólido, donde Felipe de nuevo realiza una labor magistral. Se retiraron del escenario, aunque el ambiente, con la audiencia totalmente entregada, les obligaría a volver para interpretar otros dos temas nuevos “Paranoid” y “Keep Walkin” para cerrar la velada con “I Saw Her Standing There”, original de The Beatles con Felipe recibiendo el calor del público durante la canción.

En definitiva, una gran noche de hard rock con mayúsculas, un show sólido, compacto y sin errores, presentando una maquinaria totalmente engrasada. Un sonido excelente y unas composiciones, tanto las nuevas como las plasmadas en el magnífico “In Solstice”, que se te meten en la cabeza y no puedes dejar de tararear… Y no solo eso, además, en las distancias cortas los músicos dieron muestras de una amabilidad y generosidad pocas veces vistas. Con total naturalidad firmaban merchan, charlaban con los asistentes o se hacían fotos con quien se las pidiera, siempre con una sonrisa.

Prometen volver el año que viene, posiblemente con su siguiente trabajo bajo el brazo, así que, si en esta ocasión no pudiste verlos, te recomiendo que no te los pierdas, es una experiencia que disfrutarás y recordarás por mucho tiempo. Es de justicia agradecer a la organización y especialmente a Toni y Luismi las facilidades para realizar esta crónica, y saludar a los amigos allí congregados. Nos vemos en el siguiente, hasta entonces salud y rock and roll.

Texto y Fotos: Miguel Rubio

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