Crónica: IV Valliniello Sound Fest (26/9/2026)

Pocas balas en la recámara le van quedando a la temporada de festivales pero es esta una cita a la que siempre nos gusta atender. Cuarta edición del Valliniello Sound Fest la que vino a celebrarse, un año más, en las mismas tripas del Colegio Fernández Carbayeda, y que vendría a contar con Rock&Rockets, Jafdragon Tales, Automatic Kafka, Sex Museum y Lex Lüger... o no.

Toda vez Luismi Rose (Leather Boys) corre con las obligadas presentaciones, Rock&Rockets arrancan presentando nuevo vocalista para luego ocuparse en un rápido repaso por un buen puñado de clásicos. Desde ese postrero “Since You Been Gone” (Rainbow) es cierto que el sonido era algo mejorable. Nada que no arregle recuperar el “Lick It Up” de aquellos Kiss sin maquillaje de 1983. Una cita festiva como era esta, mucho mejor con amigos. Allá que se auparon Luismi Rose y Alberto «Salvatore» Menéndez (Jafdragon Tales) para, en comandita, enfrentar nada menos que “Sweet Child O’ Mine” de unos tales Guns N’ Roses. Son unos echaos pa’ lante.

Me sorprendió el “Hammer To Fall” de Queen pero, sobremanera, ese “The Kids Aren’t Alright” de Offspring en nuestro idioma, con la Iker, voz de Involución al mando, y que de verdad enganchó con la gente del Valliniello. Era el primer bolo para Adri por lo que se pueden disculpar los nervios o pequeños gazapos. Ya habrá tiempo de cogerle el punto al directo. Mientras tanto ahí quedaron “Cum On Feel The Noize” (Quiet Riot) o la final “Killing In The Name” (R.A,T.M.) para que fuéramos entrando en calor.

Como quiera que el cambio de Rock&Rockets a Jafdragon Tales se alargaba más de lo previsto, la organización del festival tomó la decisión de mover su descarga al final de la noche, correr un turno y dejar que Automatic Kafka tomasen el mando de las operaciones. Y lo hicieron con el que puede ser uno de sus temas más redondos, aquél “Streets Of Universe” de su debut pandémico “Metamorphosis”. Ya de su segundo trabajo “Immortal”, con un Dolfo a gran nivel, tocó recuperar “The Red”, para después volver al debut vía “Wanted Fame”, siempre en esa encrucijada entre el hard y el alternativo, y que es otra de esas que siempre entra cual cuchillo en mantequilla.

Dolfo abandonaría su inconfundible chaleco presto a calzarse la zamarra amarilla y disponer “Immortal (Kiddo)» ante un atento Valliniello. Atrás, Leo Duarte empujaba a la banda desde baterías. Un verdadero todoterreno del ritmo y el groove, infalible. Es algo que salta a la vista en “Resistance”. Quien brilla luego es el guitarra Jota en “Aliens”, que me sigue pareciendo uno de los cortes más redondos del debut. No iba a ser un set falto de sorpresas. La banda arremetió con “la primera versión” de su actual gira recordando a una verdadera banda de culto como Amon Ra y su recordado “Caucasian Rock”. Arreciaba la lluvia en el Fernández Carbayeda pero a la gente le dio igual. Queríamos rock and roll y “The Taster”, siempre en recuerdo del malogrado Bon Scott, nos lo puso en bandeja. Qué eran cuatro gotas cuando tenías a una banda como esta en tan buena forma como siempre.

“Doc” dispuso ese groove tan particular y la propia “Metamorphosis” dio con Broonko Lee de paseo por entre el público con su (inconfundible ya) Fender rojiblanca. Para el cierre, y Pablo Canalís mediante, quedó “Crazy Horse”, poniendo el punto étnico / rockero a otro buen show de los Kafka. Siempre brillan.

Sex Museum iban a poner entonces la dosis de rock, psicodelia y hedonismo que les hace tan especiales. Ya desde el prólogo, con ese aire tan espacial, al modo en que enfrentan “Breaking The Robot”, tenemos la certeza, casi la seguridad, de que vamos a vivir otro gran bolo por parte de los madrileños. Marta Ruiz, eterna en teclas y sintetizadores, ganó presencia en “Two Sisters”, llevando en volandas al quinteto. Y con él, a todos nosotros. Si “I’ve Lost My Faith (In You)” puede ser de lo más bailable de esta parte del set, la banda no quiso olvidarse de mandar un recuerdo al tristemente fallecido Peón Kurtz (Def Con Dos), entregándonos su siempre curiosa colisión entre “Fight For Your Right” de Beastie Boys y el riff de “Smoke On The Water” de Deep Purple.

Miguel lideró en voces a este museo tan particular. Se contoneó y buscó en todo momento conectar con la gente. Hasta pidió un foco para una Marta más en penumbra que de costumbre (“Marta que es nuestro corazón pero hoy no tiene foco”). En “Microdosis” me sorprendió la pesadez que otorgaron a la sección solista. Y mientras que en “Red One” es el batería Robby “Loza” quien brilla, en “I Enjoy The Forbidden” me engancha ese deje más melancólico que le imprimen a su rock and roll.

Con “Shine” aprovecharon para volver a su “Musseexum” de 2018 y permaneciendo “Unidos” recordaron a otra de nuestras grandes bandas de culto como lo son Parálisis Permanente. Aprovecharon a sacar el cencerro (nunca es un buen concierto de rock sin un “cowbell” como Dios manda) en “Horizons” y encararon un tramo final de set realmente flamígero. Entusiasta incluso. De esos que ponen a danzar a todo el mundo. No maldigas si te los perdiste, la banda volverá por nuestros escenarios el próximo mes de diciembre. Será en la Asociación Músico Cultural Bocanegra y, visto lo visto, se prevé fiesta por todo lo alto.

Era el turno de comprobar qué tal sonaba en directo el proyecto Lex Lüger. La banda, o en este caso, el dúo, irrumpió por Valliniello sin batería, con una miríada de bases pregrabadas y la intención de poner la cara synthwave, sangrienta y vampírica a la noche del sábado. Y aquello funcionó pienso que solo a medias.

Y fíjate que tampoco soy el mayor hater de las ayudas en directo (Godflesh son uno de mis nombres de referencia, sin ir más lejos) pero mentiría si dijera que no me costó subirme a la particular propuesta del dúo. Ellos, pese a la espantá de público que se produjo tras el set de Sex Museum le echaron ganas y mucha actitud para calentar a quienes aún andábamos por allí. Y dieron cumplido repaso a su trayectoria, deteniéndose en todos y cada uno de sus álbumes de estudio.

A mí me fue quedando la duda de cómo sonaría una banda como esta con una formación más amplia. Más entera. Porque aquí y allá hay temas con gancho, buenas melodías. Lüger hasta deja algún buen solo que otro. Al final el frontman admitió que era un verdadero placer compartir trabajo (entre comillas) con su compañera de vida, una Bloody Lycia esforzada en bajo y coros. Dejaron alguna versión (“You Can’t Hide From the Beast Inside” de Autograph) y se fueron dejando satisfechos a algunos y perplejos a otros tantos.

Así las cosas, nos íbamos a quedar con las ganas de ver a Jafdragon Tales, cuya descarga, retrasos y percances mediante, terminaría pasando a mejor vida. A mejor ocasión. Quede pendiente, pues, un futuro encuentro con ellos.

Y hasta aquí, grosso modo, todo cuanto dio de sí Valliniello Sound Fest en su edición de 2026. Con un buen puñado de gente, en especial durante las descargas de Automatic Kafka y Sex Museum, y otro buen número de anécdotas a buen recaudo. Mandar un sentido saludo a la compañía del antes, el durante y el después, agradecer a la organización por todas las facilidades dispuestas en favor de esta crónica, a la lluvia por no pasar de cuatro gotas y ya saben aquello que dicen: nos vemos en el siguiente.

Texto: David Naves
Fotos: José Ángel Muñiz

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